fbpx
+51 991 664 782 info@trend.pe
La importancia de contar con textos escolares originales

La importancia de contar con textos escolares originales

De acuerdo a cifras de la Cámara Peruana del Libro, la piratería representa el 30% del total del mercado editorial del país. Es más, estiman que este delito -que, pese a ser penado con hasta ocho años de cárcel de acuerdo al Código Penal, nunca es perseguido- genera pérdidas al sector editorial de hasta 150 millones de soles cada año.

Los perjuicios no son solo económicos y no se limitan a las empresas que invierten en la producción y distribución de libros. En el caso de textos escolares, por ejemplo, estudiantes y padres de familia también se ven afectados. Son ellos quienes recibirán un producto de menor calidad, que probablemente no esté actualizado y tenga contenido erróneo. De esta manera, no podrán seguir la clase adecuadamente y afectarán negativamente su proceso educativo.

Por eso, para asegurar una educación adecuada para sus hijos, es importante que los padres de familia adquieran textos escolares originales. Especialistas de Ediciones Corefo detallan los beneficios que estos tienen, especialmente en una época de educación a distancia.

1. Facilitan el aprendizaje a distancia. Trasladar la educación básica a un modelo online ha sido todo un reto para los colegios, docentes y alumnos. El texto escolar, afortunadamente, ha sido una gran herramienta para superar este desafío. La uniformidad de la información y la posibilidad de acceder a ejercicios y tareas asignadas en el libro -ya sea el de texto o el de trabajo- permite a los docentes organizar mejor las clases y cumplir con el currículo y los objetivos del curso.

2. Diseño inteligente y didáctico. Los libros escolares originales poseen una configuración de acuerdo a pautas de diseño específicas, que presentan la información de una manera sistemática, de acuerdo a principios didácticos y psicológicos que faciliten la comprensión, dominio y recuerdo de la información por parte del estudiante.

3. Equipara oportunidades. Al ser un material idéntico para todos los alumnos, permite que aquellos que van más atrasados, o que por motivos de enfermedad no han podido conectarse a clase (o, sencillamente, se han distraído durante la explicación), dispongan de los contenidos que han sido explicados por el profesor, de forma que, a través de su trabajo autónomo fuera del aula, puedan mantener el ritmo del grupo.

4. Prioriza lo más importante. Internet es una fuente inagotable de información. Sin embargo, la gran mayoría no es de buena calidad, está tergiversada o simplemente es falsa. Para un estudiante de nivel escolar, todavía es complicado discernir correctamente cuál es la información que debe utilizar. Un libro de texto es una excelente herramienta para guiar su información y saber cuáles temas debe priorizar.

La industria no se detiene: ¿Cómo prevenir el Covid-19 en esta segunda ola?

La industria no se detiene: ¿Cómo prevenir el Covid-19 en esta segunda ola?

De acuerdo a cifras del Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI), el sector de manufactura industrial representa el 16,5% del PBI nacional, la minería el 13,1% y la construcción el 4,4%. Son, sin duda, sectores indispensables para la economía peruana. Por tanto, su continuo funcionamiento es necesario para el desarrollo del país, incluso en medio de un proceso de cuarentena debido a la segunda ola de contagios de COVID-19.

Sin embargo, esto no quiere decir que los trabajadores de sectores esenciales como estos deban estar expuestos a contagios de coronavirus.

Rosa Naters, directora comercial de G4S Perú, empresa líder mundial en seguridad integral, brinda una serie de consejos para proteger a los colaboradores de estos sectores y continuar con las operaciones industriales, esenciales para el país.

  1. Campañas de prevención. Tras un año de pandemia, el uso de mascarillas y el distanciamiento social es algo que ya se ha implementado en todas las empresas, sin importar el rubro. Sin embargo, los equipos de protección no son suficientes. La especialista recomienda la difusión constante de campañas de prevención y autocuidado para que cada trabajador asuma la responsabilidad de su propia salud. “De nada nos sirve solo repartir equipos de protección personal (EPP), si no hay una conciencia y prevención individual en cada uno de los trabajadores”, explicó Naters.
  2. Cadena de suministros segura. Uno de los primeros pasos para implementar una estrategia de seguridad integral es la evaluación de riesgos por parte de especialistas. Debido a la delicada naturaleza sanitaria que atravesamos, es necesario que esta evaluación identifique vulnerabilidades no solo en la propia empresa, sino también en sus proveedores, quienes brindan servicios tercerizados y en colaboradores externos. Solo cuando todo el ecosistema alrededor de la empresa esté protegido, esta podrá operar de manera realmente segura.
  3. Mapa de calor. Esta es una de las capacidades que las cámaras de seguridad más modernas cuentan hoy. Las cámaras identifican, a través de una representación gráfica de los datos representados por colores, los tiempos de visita y el tiempo de permanencia de personas en un área específica. Esto puede ser utilizado por la empresa para evitar aglomeraciones que expongan al personal a contagios.
  4. Inversión inteligente. Sin importar si se trata de una pyme o una gran corporación, toda empresa necesita medidas de seguridad para operar adecuadamente. Lo esencial es que se implemente acorde a las necesidades reales de cada organización y se cree una estrategia según su presupuesto. En cualquier caso, se trata de una inversión inteligente. De acuerdo a un cálculo de la Asociación Internacional de la Seguridad Social (AISS), cada dólar invertido en seguridad y salud genera un retorno del 120%.
Entrevista a Gladys Monge: “El ser humano no para de contaminar”

Entrevista a Gladys Monge: “El ser humano no para de contaminar”

Al inicio de la pandemia, y por efecto de las cuarentenas estrictas en todo el mundo, se habló del descanso que se le estaba dando al planeta. Sin embargo, la ingeniera química, especialista en manejo de residuos y en temas ambientales y docente de la UTEC Gladys Monge señala a El Comercio que, tras un año de emergencia sanitaria, mientras se busca una solución contra el COVID-19 no se hace mucho para mitigar el impacto que están causando en el planeta los desechos.

— ¿Cómo evalúa la reacción de la ciencia a un año del inicio de la pandemia?

Es una situación muy difícil. En los temas en los que me desempeño, la respuesta ha sido complicada porque todos hemos empezado a generar residuos en una magnitud nunca antes vista. Antes no usábamos, por ejemplo, mascarillas y ahora es común y obligatorio usarlas. Por ello estamos viendo no solo a gente que las desecha de la manera correcta, sino a gente que las tira en la calle, en el suelo. Aunque muchos no lo entiendan, eso también atenta no solo contra el medio ambiente, sino contra nuestra salud.

— Pero el manejo de residuos ha sido un problema que nos acompaña desde hace más tiempo…

El manejo de residuos en nuestro país no era de los mejores y pasamos a agravar la situación con todos estos nuevos desechos que, por su cantidad, empiezan a convertirse en un problema ambiental y de salud. Sin embargo, la comunidad científica está empezando a tratar este nuevo enfoque del problema. Por ejemplo, en la UTEC estamos desarrollando proyectos al respecto. Pero no solo es el tema de elementos como mascarillas y otros materiales bien identificables, sino otros productos. ¿Se ha preguntado cuánto se contamina al fabricar un celular? Y si a eso le sumamos el tema de la obsolescencia programada, es decir, que se planifique cuándo será el fin de la vida útil de ese equipo electrónico, el problema ambiental se agrava.

— Ya serían dos problemas: los residuos por pandemia y por el consumismo…

No necesariamente todos nos percatamos sobre los problemas ambientales que está generando esta situación de emergencia sanitaria global. En el campo del inadecuado manejo de residuos, hay una problemática. Cuando el año pasado vimos animales tomando las calles de algunas ciudades por la ausencia de humanos, se trataba de situaciones inusuales, pero confirmamos que no era algo que duraría en el tiempo. El planeta se tomó un respiro, pero los humanos seguimos aquí, seguimos generando desperdicios y eso no ha parado. No paramos de contaminar.

— Pero hay quienes en esta pandemia han aprendido a segregar mejor sus residuos, a reutilizar materiales…

Sobre todo, son los más jóvenes los que están tomando más conciencia sobre su papel en el cuidado del medio ambiente, su papel en el planeta. Tal vez, porque eso no estuvo inculcado en generaciones anteriores y por eso los mayores siguen sin saber cómo (y sin las ganas de) segregar residuos. Los jóvenes vienen con ese conocimiento y lo promueven con más fuerza. Confío en que estas acciones favorables para el planeta se multipliquen, que crezcan y que se conviertan en una costumbre y no que estén ligadas a situaciones extremas como una pandemia.

— Estando tan cerca de las elecciones presidenciales y parlamentarias, ¿qué debemos buscar en candidatos con respecto a propuestas relacionadas con el cuidado del medio ambiente?

Es importante conocer sus planes de trabajo y sus propuestas en el tema ambiental, cuáles son sus planes para abordar este tema. Del mismo modo, saber qué proponen para resolver un tema que arrastramos en nuestro país desde hace tanto tiempo, como es el del manejo de los residuos sólidos, pero también para saber cómo afrontarán la limpieza pública y cómo generarán conciencia en la población sobre un tema tan sensible como este. Es necesario buscar a quienes se comprometan a trabajar de manera conjunta e intersectorial, porque esta no es una responsabilidad solo del Ministerio del Ambiente, sino, por ejemplo, también del Ministerio de Educación. No existe una sola persona que pueda decir que estos temas no le tocan, porque no hay quien pueda decir que no genera desperdicios.

¿Cómo financiar la compra de un departamento durante la pandemia?

¿Cómo financiar la compra de un departamento durante la pandemia?

¿Tiene la ilusión de adquirir su primer departamento? Enhorabuena porque el sector inmobiliario viene experimentando una franca recuperación luego de que se viera perjudicado por la pandemia del coronavirus. Según la Cámara Peruano de la Construcción (Capeco), el sector tendrá un crecimiento superior al 7% este año. Del mismo modo, la Asociación de Empresas Inmobiliarias del Perú (ASEI) coincide en el optimismo y asegura que es un buen momento para comprar un departamento.

De acuerdo con Nicolás Labarthe, director comercial de V&V Grupo Inmobiliario, hoy se dan mayores facilidades y flexibilidad a los potenciales compradores. “Las tasas de interés se han reducido de 7% a entre 5,5% y 4,5%. Tengamos en cuenta que un punto menos de tasa genera una reducción de un 12% en la cuota”, explicó el experto.

Las posibilidades para financiar la compra de tu departamento son múltiples. Estas son las más importantes en el mercado inmobiliario peruano actualmente.

1. Crédito hipotecario

Las instituciones financieras ofrecen préstamos para financiar entre el 90% y 80% del valor del inmueble. Esto quiere decir que el comprador debe contar -usualmente- con una cuota inicial de entre el 10% y 20% del costo total, dependiendo de la entidad financiera y la inmobiliaria. Se trata de créditos a largo plazo que se pagan en 15, 20 o 25 años.

2. Opciones para independientes

Para la obtención de un crédito hipotecario, los bancos solicitarán información financiera como las últimas boletas de pago. Esto puede complicar la situación para los trabajadores independientes. Afortunadamente, las cajas municipales y cooperativas cuentan con opciones para ello. Lo que se debe tener en cuenta es que suelen financiarse por un monto menor, tener un interés más alto y pedir un mayor monto como cuota inicial.

3. Plan de ahorro

Esta es una opción que los bancos ofrecen sobre todo a personas jóvenes o que no tienen un historial crediticio. En él, el cliente y la entidad llegan a un acuerdo para definir un monto a depositar mensualmente, para así demostrar que el potencial comprador cuenta con la capacidad de ahorro necesaria para pagar un crédito hipotecario y adquirir un inmueble. El monto ahorrado -tras seis meses o un año- se utilizará como parte de la cuota inicial.

4. Crédito MiVivienda

Este fondo promovido por el Ministerio de Vivienda otorga créditos para inmuebles se encuentre entre los S/ 61.200 y los S/ 436.100. El comprador deberá contar con el 7,5% del valor del inmueble como inicial y no tener ninguna otra propiedad. Estos proyectos, además, pueden acceder al Bono Verde -por inmuebles ecoamigables- y Bono del Buen Pagador, los cuales implican ahorros de entre 10% y 15% de la cuota mensual.

Diez conceptos sobre reputación que te harán reflexionar sobre tus estrategias actuales

Diez conceptos sobre reputación que te harán reflexionar sobre tus estrategias actuales

Para Justo Villafañe Gallego, presidente de Villafañe & Asociados, catedrático de la Universidad Complutense de Madrid, la reputación corporativa se define como el reconocimiento que los stakeholders de una compañía hacen del comportamiento corporativo de esa compañía a partir del grado de cumplimiento de sus compromisos con relación a sus clientes, empleados, accionistas si los hubiere y con la comunidad en general. 

La reputación corporativa es el concepto más emergente dentro del management actual y una de las principales fuentes del valor intangible de las empresas. A diferencia de otros conceptos que ha generado el management en las últimas décadas y que tuvieron un escaso desarrollo teórico y profesional, más allá del glamour inicial que los popularizó, la reputación corporativa constituye una síntesis de los factores de éxito de una compañía, de los duros como los resultados económico-financieros o la calidad de la oferta comercial, y también de los blandos como la responsabilidad social corporativa o la calidad laboral. La imagen corporativa cuando se alarga en el tiempo se convierte en reputación corporativa.

Este es uno de los conceptos que el recientemente publicado Diccionario de la reputación y de los intangibles empresariales -del que Villafañe es coautor- trata de definir. Se trata de un diccionario temático que establece los conceptos y conocimientos básicos, y los más admitidos empresarial y académicamente, sobre la reputación y los recursos intangibles de las empresas según una Teoría de la Reputación Corporativa. Es una obra coral, redactada por consultoras y consultores de Villafañe & Asociados, que además ha contado con la inestimable colaboración de unas decenas de CEOs de las principales corporaciones y de académicos de prestigio de Hispanoamérica.

Estos son solo algunos de los más de 200 conceptos presentes en la publicación:

  1. Activo intangible. Son activos inmateriales, sin sustancia ni esencia física pero que sí poseen capacidad para generar beneficios económicos futuros controlables por la empresa propietaria. Los activos intangibles visibles son los generados internamente, o por adquisición a terceros, y sobre ellos existe una regulación contable; los activos intangibles ocultos, como el talento de una organización, no tiene regulación contable y su valor económico, que existe, no puede incluirse en el balance porque dicho activo no está protegido.
  2. Activismo empresarial. La iniciativa de organizaciones de participar activamente en asuntos públicos, sociales y medioambientales desligados de su negocio, con la intención de influir en la opinión pública. El activismo corporativo podrá generar reputación en la medida en que el objeto de ese activismo esté alineado con el propósito, visión, misión y valores corporativos de una compañía y contribuya a generar confianza entre sus stakeholders. 
  3. Binomio reputacional. La reputación corporativa es un binomio cuyo primer elemento es la realidad, o el desempeño de una empresa y el segundo, el reconocimiento que sus principales stakeholders hacen de dicha realidad y desempeño.
  4. Compromisos de marca. Concretan la propuesta de valor de una marca reputada y como compromisos fehacientes que son, deben cumplir tres condiciones: ser explícitos, suficientemente conocidos por aquellos grupos de interés a quienes conciernen y que normalmente suelen ser los clientes; verificables, de manera empírica y por último, han de ser consecuentes, es decir, que cualquier incumplimiento parcial o total de la empresa tendrá consecuencias y la empresa, libremente y de acuerdo a una escala de consecuencias, resarcirá al sujeto que sufriera el incumplimiento. 
  5. Cálculo económico de la incidencia reputacional (CIR). Permite realizar una aproximación de la contribución de la reputación a los resultados de una empresa. La metodología del CIR se basa empíricamente en la elaboración de la Matriz de Incidencia Reputacional (MIR) donde se identifican los impactos en la reputación corporativa que tienen los stakeholders más relevantes a través de los procesos productivos o comerciales de la organización. Estos procesos son valorados económicamente para poder aislar el factor reputacional o contribución económica de la reputación.
  6. Crisis de reputación. Cualquier riesgo vinculado o no a la cadena de valor de la compañía, que afecte negativamente a la satisfacción de las expectativas de alguno de sus grupos de interés clave, de manera suficientemente grave que menoscabe severamente la reputación corporativa debe considerarse una crisis de reputación.
  7. Matriz de materialidad. Es el resultado del estudio de materialidad que prioriza los aspectos claves para la organización teniendo en cuenta tanto su importancia para el desarrollo del negocio como su relevancia para los stakeholders clave de la compañía. Las prioridades establecidas en dicha matriz determinan el impacto económico, social y ambiental de la compañía y establecen las bases para la definición de la estrategia de sostenibilidad de la organización y el reporte de su actividad en estos tres pilares ante terceros.
  8. Índice Global de Reputación (IGR). El IGR es una métrica específica de cada empresa que se desglosa en unidades de gestión concretas y accionables y que permite medir –de acuerdo con un baremo de 0 a 1000– todas las métricas internas y externas que maneja una organización para conocer la evolución de su realidad o desempeño y de las valoraciones de sus stakeholders de forma comparable a lo largo del tiempo y con respecto a las ratios de su sector y/o de la competencia. Dichas métricas se ponderan en función de la importancia que representan para cada stakeholder y de la propia importancia del stakeholder en la reputación corporativa.
  9. Propósito. El primer autor que utiliza el término “liderar con propósito” es Richard R. Ellsworth (2002), aunque esta noción no se ha incorporado definitivamente al management empresarial hasta hace poco tiempo. Por propósito se entiende la idea que da sentido y significación a una organización en el medio y largo plazo. El propósito de una organización tiene su origen en la identidad corporativa de ésta y constituye el origen del relato corporativo que se completa con las declaraciones de visión, misión, valores corporativos, proyecto empresarial y marca. 
  10. Valor emocional de una marca. Es el valor con mayor capacidad de diferenciación de una marca y, en consecuencia, el que más hay que fortalecer. Las marcas son, fundamentalmente, objetos de intermediación cognitiva con sus públicos; las marcas facilitan –aunque sea por simplificación– una mejor comprensión de la complejidad del mundo actual, una de cuyas características según Lipovetsky (2006) es una visión individualista y vacua del entorno social, de la comunidad, en la que viven y se desenvuelven. En esta era del vacío, las marcas ordenan algo el caos en el que se desenvuelve ese individuo que carece, según el autor francés, del criterio suficiente para discernir, y le facilitan la adscripción personal en torno a valores que expresan su propia personalidad. El valor de autoexpresión de una marca es el que mayor retorno económico le puede reportar.