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¿Puede y debe una PYME aplicar el compliance en su gestión?

¿Puede y debe una PYME aplicar el compliance en su gestión?

El área compliance -o cumplimiento, traducido al español- dentro de una organización se dedica a la supervisión del respeto a toda normativa que rige a la empresa, ya sean regulaciones externas (como las legales y económicas) hasta reglamentos internos (como aquellos relacionados con los compromisos con cliente). Esta área actúa sin la necesidad de intervención de los órganos de asesoría legal a los que antes se les atribuía tales actividades, pues las regulaciones se han vuelto cada vez más complejas y requieren de un departamento específico para su asistencia.

El sistema de compliance se puede complementar con otras normativas que se orientan a la gestión empresarial como la prevención de riesgos laborales, la protección de datos, la competencia o la protección al consumo. Su implementación puede necesitar del apoyo de otras áreas. Por ejemplo, para desarrollar una herramienta de gestión de la evidencia de cumplimiento o para  elaborar el plan de comunicación interna, formación y gestión del cambio.

¿Qué debe contener y cuales son los objetivos de un programa de compliance? En primer lugar, debe contener todo el marco regulatorio que rige a la empresa, debe prever todos los riesgos propios de la actividad de que se trate, las infracciones y sanciones que deberá soportar quien las infrinja, y fijar como premisa fundamental, cuáles son los objetivos éticos que persigue la compañía.

Un poco de historia…

Los programas de compliance nacieron en Estado Unidos en las décadas de 1960 y 1970, pero en ese entonces se enfocaban únicamente en temas legales. Es recién para la década de 1990 que estos programas se estandarizan, generalmente luego de que grandes empresas hayan sobrevivido a escándalos de corrupción.

Esto obligó a que las empresas ampliaran sus departamentos de asesoría jurídica o que se decidieran por contratar a personas que vigilaran que las acciones de una compañía cumplieran con la legalidad vigente. 

Se trata de un instrumento de gran valor dentro de las organizaciones que evitará riesgos y potenciará la cultura empresarial. También permitirá la construcción de procesos legítimos, formalizará la presencia diferenciadora de la compañía en la industria, aumentará la lealtad de los empleados, el interés de las audiencias y el amparo del capital intelectual. 

¿Se puede aplicar a nivel de Pymes?

De acuerdo a cifras del Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI), en el Perú, las pequeñas y medianas empresas (Pymes) conforman el 98,6% del total de las empresas. Así, representan el 75,9% de la población ocupada, su participación en el PBI es del 42% y contribuyen con el alrededor del 3% a las exportaciones.

La relevancia de las Pymes para la economía del país y el rápido avance que han experimentado en los últimos años -gracias a su modernización y desarrollo tecnológico- hace que también sea necesario aplicar los programas de compliance en estas organizaciones, aunque su implementación, obviamente, no puede ser idéntica al caso de las grandes organizaciones.

En términos básicos, una Pyme podría -y debería- verificar la identidad de las empresas con las que establezcan relaciones, como asociados, proveedores o clientes. Además, debería asegurarse de que estas empresas y sus administradores sean confiables, si se encuentran en algún listado de sanciones o si se ha publicado información negativa sobre ellos.

Si las Pymes no atienden estas cuestiones, podría suponer un daño para su reputación o incluso implicar una sanción, por ejemplo, al relacionarse con alguna compañía que esté siendo investigada por actos ilícitos o incluso haya recibido sanciones que le impidan contratar con el Estado. De darse el caso, su actividad comercial y sus resultados también se verían perjudicados.

Otra medida a considerar es la implementación de un canal de denuncia o canal ético. Este es un sistema interno de comunicación que pone una empresa a disposición de empleados, y opcionalmente, de terceros relacionados (socios, proveedores, clientes., etc.), para que estos puedan informar (de forma confidencial, segura y con garantías) sobre actos delictivos, incumplimientos o irregularidades de los que hayan tenido conocimiento y que contravengan el código ético de la compañía o sean contrarios a la normativa interna o externa aplicable a la empresa.

Tomar estas medidas no solo permitirá a la empresa evitar conflictos legales futuros, sino también mejorará su reputación y -a la larga- su desempeño a nivel comercial.

Si quieres saber más sobre cómo aplicar el compliance a nivel de Pymes, la World Compliance Association (WCA) ha preparado esta guía que puede ayudar a cualquier empresario a adaptar su organización a estos programas. 

¿Qué es la economía de la reputación?

¿Qué es la economía de la reputación?

De acuerdo a la consultora Mazars, dedicada a servicios de financial advisory en 90 países, el 80% del valor de una marca recae hoy en sus activos intangibles. Estos pueden dividirse en cinco aspectos: la reputación, identidad, compromiso de los empleados, satisfacción de los clientes y la propensión a recomendar mis productos y servicios.

La reputación encabeza la lista y no de manera gratuita. El término específico de “economía de la reputación” fue acuñado por primera vez en la XV International Conference on Corporate Reputation, Brand, Identity and Competitiveness, de Reputation Institute, celebrada en 2011 en Nueva Orleans (Estados Unidos). Su auge surgió tras las grandes crisis reputacionales que llevaron a los líderes de todo el mundo a entender que una mala reputación puede ocasionar la desaparición de una empresa. El concepto, como disciplina de gestión, se ha consolidado tras la crisis financiera de 2008 con el llamado ciclo económico de la economía de los intangibles y de la reputación corporativa.

En el marco de este nuevo paradigma, hoy las decisiones de compra, de inversión, o de trabajo, dependen en gran medida del grado de admiración, respeto y confianza que inspiran las organizaciones, las instituciones, las marcas y también los países. La gestión de los intangibles es un nuevo modelo de negocio de las organizaciones porque genera valor social.

Para triunfar en un mundo regido por la economía de la reputación, una empresa debe, entre varios otros factores, tener un propósito corporativo significativo, convertirse en un empleador de elección, administrar la privacidad de los datos y otras macrotendencias de reputación clave son las que determinan si las personas que más le importan a su confianza y negocio. 

¿Cómo aprovechar la economía de la reputación y destacarse? Aquí algunos consejos.

  1. Sé coherente. Hoy, las acciones son más importantes que las palabras. Pero ambas deben ir de la mano. Una empresa que afirme ser responsable con el medio ambiente o con los derechos de sus trabajadores debe demostrarlo a través de sus políticas y procesos. Es posible, por ejemplo, ser una empresa minera responsable y respetar al medio ambiente, pero esta no tendrá una buena reputación si al mismo tiempo, expone a sus trabajadores a peligros y no respeta sus derechos laborales.
  2. Cumple con tus seguidores y clientes. Por mucho que una marca lo intente, será imposible conseguir que la totalidad de la población la tenga en alta estima. Siempre habrá quien la tenga en el extremo opuesto. Esta es la razón por la que Apple ha logrado convertirse en una marca paradigmática con fervientes seguidores y también muchos detractores. Asumió riesgos de acuerdo a su propósito y tiene una legión de fans que la defiende incluso después de muchas polémicas a su alrededor.
  3. Monitorea las redes sociales. No solo las tuyas sino también las de la competencia y las conversaciones que involucren a tu rubro. Ahí encontrarás la opinión que tiene el público sobre tu marca. Estos nuevos canales han obligado a las compañías a afinar sus reflejos y a la vez su templanza, para no sobreactuar ante cualquier comentario que se produzca. Las redes han obligado a las empresas a escuchar qué espera la sociedad de ella y cómo debe reaccionar ante un error o escándalo.
  4. Mantén un equipo intachable. Actualmente, la reputación de una empresa está íntimamente ligada a la de sus directivos e incluso trabajadores. Cada vez es más común que, al darse a conocer una denuncia a nivel personal -como un caso de acoso- la organización empleadora del presunto acosador deba pronunciarse y desligarse del incidente. De no hacerlo, su reputación podría verse afectada, especialmente si intenta disminuir u ocultar el hecho. Por ello, no solo es necesario tener en cuenta las calificaciones académicas al contratar a alguien, también es importante asegurarse que esta sea una persona ética.
  5. El proceso nunca culmina. Construir la reputación de una marca es un proceso constante. Incluso empresas consolidadas con décadas de respaldo pueden caer en una crisis. Esto ocurrió con Volkswagen en el 2015, cuando se descubrió que había instalado ilegalmente un software para alterar los resultados de los controles técnicos de emisiones contaminantes en 11 millones de automóviles, vendidos entre 2009 y 2015. El escándalo es todavía una marca en el historial de la empresa.
  6. La mejor estrategia es la prevención. Ninguna crisis de reputación llega sin aviso ni razón. Siempre hay manera de prever las complicaciones que puede traer una decisión corporativa. Por ello, lo mejor es anticiparse y contar con un protocolo claro de respuesta ante cualquier problema o crisis que pueda dañar la reputación de la organización.
Influencers especializados: de qué se trata y cómo integrarlos a tu estrategia de comunicación

Influencers especializados: de qué se trata y cómo integrarlos a tu estrategia de comunicación

De acuerdo a un estudio llevado a cabo el año pasado por la agencia de marketing estadounidense Media Elements, uno de cada cuatro consumidores a nivel mundial valoran tanto las recomendaciones de influencers como aquellas las de sus amigos y familiares más cercanos. Es decir, estos personajes mediáticos pueden tener incluso un peso mayor que la propia publicidad tradicional al momento de decidir la compra de un producto o servicio.

En los últimos años, el influencer marketing ha explotado. De hecho, un estimado de 56% de las marcas aumentaron sus presupuestos de influencer marketing en 2016. 

No hay duda de los beneficios que conlleva contar con personas relevantes del sector o área en el que nos queremos posicionar. ¿Pero realmente sabemos qué es un influencer y cómo aprovechar mejor su trabajo?

Un influencer especializado es una persona relevante dentro de un ámbito o sector en concreto, como puede ser la tecnología, gastronomía, moda, decoración o cualquier otro rubro. Sus seguidores son personas que les interesa un nicho de mercado específico. Incluso, muchos de los influencers especialistas son considerados como gurús dentro de esa área, por lo que su influencia en la audiencia será muy profunda.

Este tipo de influencer suele colaborar constantemente con medios de comunicación y está presente en eventos corporativos, por lo que no resultará difícil captarlos para tu campaña. Por el precio correcto, claro.

Si no estás seguro en qué podría ayudarte, estas son algunas de las ocasiones en las que un influencer especializado puede ayudarte:

  1. Lanzamiento de una nueva marca. Subir a sus redes sociales el producto dando una explicación de qué es y para qué sirve, hará llegar a sus seguidores y les garantiza que es un buen producto. Cuando la audiencia no conoce la marca, es una buena estrategia utilizar la imagen de un influencer para que la promocione. Al ser conocido en el rubro específico al que pertenece la nueva marca, podrá generar curiosidad y confianza en sus seguidores para que ellos se animen a probarla.
  2. Evento o acción. Un influencer es una voz y un líder de opinión. Su credibilidad le dará su respaldo y fortaleza a la acción que planificas. Si se trata, por ejemplo, de una evento online en el marco del distanciamiento social del COVID-19, contar con un influencer que lo promocione te asegurará una mayor audiencia.
  3. Nuevo producto. Una marca ya establecida en su sector puede necesitar ayuda cuando busca innovar en su cartera de productos o servicios. Muchas veces, puede ser muy difícil convencer al público de probar nuevas opciones, pero si un influencer de su confianza lo hace, es más probable que tomen la decisión de hacerlo.

Si bien existen todas estas ventajas y oportunidades, tampoco se trata de contratar al primer influencer que conozcas o veas en redes sociales. Hay diversos factores a tomar en cuenta antes de decidir a hacer esta inversión, que puede ser muy alta, dependiendo del tipo de personalidad que elijas para tu campaña.

  1. Busca engagement. No basta con solo tener un gran número de seguidores, que finalmente pueden ser sólo pagados por distintos servicios. Lo importante es que quien elijas genere un engagement interesante. Por ejemplo, en Instagram, una buena tasa de respuesta a un contenido está entre el 3,5% y el 6% de los seguidores. Sin embargo, solo se trata de una referencia. También podrías encontrar a un influencer con una cifra de seguidores no demasiado grande -cerca de 10 mil, por ejemplo- pero con un engagement de 10% o más.
  2. Cuida la calidad. La calidad de los contenidos del influencers va en estrecha armonía con la calidad de su comunidad y del propio influencer. Comprueba que su redacción es buena, que no existan errores gramaticales y que, por supuesto, no haya faltas de ortografía. Si no cumplen estos requisitos, pueden perjudicar más que beneficiar a tu imagen de marca.
  3. Piensa visualmente. Redes sociales como Instagram priorizan lo visual sobre el texto. Revisa las fotos, vídeos que haya compartido anteriormente para saber si encajan con tu marca. Ten en cuenta que el contenido visual para publicar a través de tus plataformas sociales beneficia a que ese contenido sea más fácil de compartir y, por ende, pueda expandir su alcance.
  4. La autenticidad vende. Un influencer es más confiable para su público porque es más sincero que la publicidad tradicional. Las historias personales que incluyen el uso genuino o la mención de un producto, servicio o marca son más confiables que las revisiones directas de productos. En la medida de lo posible, dale carta libre para dar su opinión de manera honesta. Esto siempre generará muchas mejores reacciones del público.
  5. El conocimiento es sexy. Lamentablemente, en redes existen muchos aspirantes a influencers que solo buscan aprovecharse de empresas y obtener productos gratis. Puedes darte cuenta de estas malas prácticas si notas que el personaje no conoce su rubro, no da información detallada ni tampoco brinda contenido con profundidad y calidad. Evita este tipo de personas y céntrate en encontrar influencers que manejen adecuadamente temas relacionados a tus productos y servicios. Que se alineen a tu target hará más rentable tu inversión.
COVID-19: Conoce cinco iniciativas de responsabilidad social innovadoras en el Perú

COVID-19: Conoce cinco iniciativas de responsabilidad social innovadoras en el Perú

Si algo nos ha enseñado la pandemia del COVID-19 es que todos los peruanos debemos unirnos para enfrentar esta difícil situación. Las disposiciones del gobierno y la responsabilidad ciudadana son, sin duda indispensables. A ellas se han unido también las iniciativas del sector privado, que ha demostrado su compromiso hacia el país, como todos hemos podido observar a lo largo de la emergencia sanitaria.

Si bien se trata de actos desinteresados, pensados para el bien común y no como una maniobra publicitaria, también es cierto que estos envían un mensaje poderoso a clientes y consumidores. Hoy, ellos buscan a empresas con responsabilidad social, comprometidas con su país, que tengan un objetivo mayor a generar ganancias. Buscan empresas con con un propósito. 

¿Cómo se define la responsabilidad social?

La responsabilidad social no se limita a las empresas o negocios. A nivel más general, se define como el compromiso y las obligaciones que asumen los miembros de una comunidad entre ellos y, también, ante el resto de la comunidad. Si llevamos la definición al ámbito empresarial, implica que estas realicen acciones por el bien de la comunidad -ciudad, barrio o país- dentro de su área de influencia.

Los negocios realmente comprometidos, que no solo utilizan las iniciativas de responsabilidad social como una reacción ante una crisis, entienden que la responsabilidad social empresarial (RSE) puede ser incluso rentable y, si hacen su trabajo suficientemente bien, pueden llegar a convertirse en agentes de cambio dentro de su comunidad.

De otro lado, hay que recalcar que la responsabilidad social corporativa va más allá del cumplimiento de las leyes y las normas, pues el respeto y cumplimiento de ellas se da por sentado. Esto se ve reflejado, por ejemplo, en el respeto de los estándares ambientales en una empresa de manufactura. El cumplimiento de la normativa básica no es parte de la responsabilidad social, pues esta va más allá, pero sí es la base sobre la que se sostiene.

Ejemplos a seguir

Ante la pandemia, muchas empresas peruanas y extranjeras salieron a la primera línea de defensa, buscando el bienestar del país. Aquí resaltamos cinco iniciativas de responsabilidad social como ejemplos a seguir.

  1. Arca Continental Lindley. La embotelladora de Coca-Cola, Inca Kola y San Luis donó diez equipos reguladores de oxígeno para pacientes hospitalizados en la red de Essalud. También se sumó a la campaña “Respira Perú”, organizada por la Conferencia Episcopal Peruana con el propósito de llevar oxígeno al interior del país. También ha donado más de 800 mil litros en bebidas, agua potable y más de 3.000 canastas de alimentos a comunidades vulnerables.
  1. Uber. En alianza con la ONG Juguete Pendiente, Uber habilitó 1.500 códigos de viajes a favor de la Dirección General de Donaciones, Trasplantes y Banco de Sangre del Ministerio de Salud en Lima. Estos son utilizados para promover la donación de sangre, y se distribuyen entre los usuarios que asistan a hacerlo. Asimismo, anunció la donación de 5.000 códigos de viajes a Alimento Pendiente, el Hogar Pendiente y la Policía Nacional, que ayudarán a movilizar a voluntarios, niños y sus familiares que necesitan ir hacia consultas médicas y el traslado de los oficiales de Policía que necesitan llegar a sus locales de trabajo, respectivamente.
  1. San Fernando. La empresa de consumo masivo, con el soporte del Banco de Alimentos Perú, donó 50 mil cajas de latas de pollo en conserva, equivalente a más de 400 toneladas, para 232 organizaciones benéficas del país, entre las que se encuentran albergues, comedores populares, servicios educativos, entre otras. Además, donó 21 mil cajas de alimento al Instituto Nacional de Defensa Civil (Indeci), encargado de repartirlas entre población vulnerable.
  1. Buenaventura. La empresa minera ha donado hasta el momento más de 60 mil productos de bioseguridad a 46 centros de salud de Arequipa, Huancavelica, Cajamarca, Moquegua, Apurímac, Pasco y Lima. Los kits contienen lejía, mascarillas clínicas, guantes de látex, trajes descartables de bioseguridad, termómetros infrarrojos, alcohol en gel y jabón líquido. Además, en coordinación con las autoridades y comunidades de las regiones donde la empresa está presente donó más de 26 toneladas de víveres de primera necesidad, más de 650 galones de combustible y 1.600 kilogramos de alimentos. La empresa también ha entregado 40 camas clínicas. Buenaventura afirmó que estas acciones han beneficiado a más de 44 mil personas.
  1. Belmond. La cadena de hoteles Belmond de Lima y Cusco ha implementado un plan solidario para producir más de 6.000 panes familiares con granos andinos para ser distribuidos durante la situación de emergencia sanitaria entre grupos vulnerables. Además, han preparado y distribuido almuerzos para trabajadores y profesionales que están en la primera línea de defensa contra el COVID-19. Los panes vienen siendo elaborados por los chefs panaderos de Hotel Monasterio y Hotel Rio Sagrado en Cusco; y Hotel Miraflores Park en Lima.
Cinco (+1) libros imprescindibles sobre relaciones públicas

Cinco (+1) libros imprescindibles sobre relaciones públicas

Leer un libro no solo te permite mantenerte actualizado en tu campo de trabajo. Leer un libro es también una oportunidad de conocer más sobre los grandes nombres, empresas y eventos que han dado forma a la profesión a la que has decidido dedicar tu vida. Y las Relaciones Públicas, o PR como solemos conocerlas, están llenas de grandes nombres y aún más grandes historias.

Esta pequeña selección de libros puede enseñarnos cómo es que el PR ha logrado cambiar el mundo, incluso si quienes nos dedicamos a esto no nos demos cuenta, debido al estrés y rapidez a las que nos enfrentamos en este rubro cada día. 

  1. El pequeño libro de los Grandes PR (Jennefer Witter). Para un empresario, las relaciones públicas son una excelente herramienta para construir su negocio. Una campaña de PR es la mejor manera de ganar atención para un pequeño negocio que acaba de empezar o para una gran empresa que busca mejorar su credibilidad. En este útil libro, Jennefer Witter comparte métodos simples, inteligentes y no necesariamente costosos para dar a conocer un negocio. Los más de 100 consejos que incluye la autora pueden ser aplicados y personalizados para cualquier tipo y rubro de negocio. 
  2. El negocio de la persuasión (Harold Burson). Harold Burson es considerado como una de las figuras más influyentes en el mundo del PR. Este libro es tanto un manual como un conjunto de memorias que lo llevaron a ser lo que es hoy, tras más de 70 años de carrera en el rubro. A través de ejemplos personales y profesionales, Burson muestra a los lectores qué significan las relaciones públicas: sus desafíos, metodología e impacto en el mundo.
  3. Crear la marca global (Emilio Llopis). Las empresas que quieran tener marcas valiosas no pueden dejar de innovar. En un mundo globalizado, como nos recuerda Emilio Llopis, las marcas deben saber mirar más allá de sus fronteras de origen. Crear la Marca Global propone un método práctico para la creación de una marca poderosa y su internacionalización. El libro propone un modelo de branding fruto de una investigación real con más de 250 empresas y que se está aplicando con éxito en diferentes compañías. El proceso se ilustra con múltiples ejemplos que incluyen a BBVA, Freixenet, Tous, Real Madrid, Natura Bissé, Telefónica o Meliá Hotels International. Todas ellas han abierto sus puertas para que conozcamos sus aciertos y errores en la gestión de la marca.
  4. The Global PR Revolution (Maxim Behar). Las relaciones públicas están en todas partes. Hoy más que nunca, manejar correctamente las redes sociales de una marca es una tarea dinámica y llena de matices, que requiere el toque sofisticado de un profesional bien entrenado. Lo que fue efectivo diez o cinco años atrás, ya no es relevante. En este libro, Maxim Behar, especialista en PR, enseña a los lectores a crear contenido que llene las expectativas y necesidades de sus clientes y que además evolucione con las tendencias que cambian constantemente.
  5. Contagioso: Cómo conseguir que tus productos tengan éxito (Jonah Berger). La viralidad es hoy una gran herramienta para darse a conocer. Ejemplos hay muchos: desde el Gangnam Style hasta el Ice Bucket Challenge. Cientos de productos, ideas y conductas lograron difundirse entre la población global hasta convertirse en verdaderas epidemias sociales. Empiezan atacando a un pequeño grupo de individuos u organizaciones y se extienden rápidamente como si de un virus se tratase. ¿A qué se debe? ¿Qué podemos hacer para que esto ocurra con nuestros productos o ideas? Jonah Berger explica cómo funciona este rápido mundo y cómo podemos aprovecharlo.

5+1.  Known (Mark W. Schaefer). Esta es una guía para crear y dar a conocer tu marca personal en la era digital. En el mundo actual, hay una ventaja notable al convertirte en una figura reconocida en tu campo. Quienes son conocidos logran obtener los mejores clientes, los mejores trabajos y las invitaciones a oportunidades exclusivas. En este libro, Schaefer nos cuenta cuál fue el camino que tomaron grandes nombres en la banca, educación, moda y más, para construir la marca que hoy lleva su nombre. Esta publicación promete ayudarte a encontrar el camino hacia el reconocimiento en tu campo. 

Video streaming: Checklist para hacer el mejor Facebook Live

Video streaming: Checklist para hacer el mejor Facebook Live

La presencia en redes sociales es hoy indispensable para toda marca. Sin embargo, no basta crear una cuenta de Facebook y esperar que los seguidores -y las ventas- lleguen solos. Es necesario llegar a ellos, ofrecerles contenido de calidad y crear engagement. Una excelente manera de lograrlo es a través de las transmisiones en vivo que Facebook permite realizar.

Se trata de un método de comunicación directa con tus clientes. Sirve para, por ejemplo, probar ideas nuevas o investigar sobre la posible reacción hacia un producto, un servicio o una campaña. Además, te permite responder dudas y comentarios de manera más directa y personal, lo que te ayudará a generar confianza y solucionar problemas.

Estas son solo algunas de las ventajas de transmitir en vivo a través de Facebook.

  1. Mayor llegada. Hoy, el mayor consumo en internet pasa por los productos audiovisuales. Las personas se conectan más con este tipo de medio. Por ello, con las transmisiones en vivo lograrás tener mayor alcance. Recuerda que el algoritmo de Facebook prioriza las transmisiones en vivo y, por tanto, tendrás un mayor alcance orgánico con tu transmisión.
  2. Genera interacción. Quienes ven la transmisión pueden comentar en vivo e interactuar con lo que sucede en el programa. Puedes incluso hacer que sean parte de la transmisión con preguntas en vivo, sorteos, lectura de comentarios y más.
  3. Identifica sus necesidades. Bien utilizada, una transmisión en vivo puede funcionar como un insumo en un estudio de mercado. Las reacciones y comentarios son indicadores para determinar los intereses, necesidades e inquietudes de los usuarios.
  4. Transparencia. A diferencia de una pieza publicitaria o un video institucional, en las transmisiones en vivo se muestra una representación mucho más cercana a la realidad. Esto transmite una imagen de credibilidad y transparencia hacia tu público. Es un acto que, al ser bien ejecutado, te mostrará como una marca cercana, que construye una relación real con su público.
  5. Aumenta tu alcance. Si bien tus seguidores serán siempre el público mayoritario de tus transmisiones, estas también te ayudarán a conseguir nuevos seguidores. Las personas suelen compartir las transmisiones en vivo entre sus contactos, ayudándote así a expandir tu comunidad.

El proceso es extremadamente simple: Basta con ingresar tu cuenta; escribir una descripción y dar un solo clic para empezar a transmitir. Sin embargo, también hay distintas consideraciones a tomar en cuenta para lograr sacarle provecho a esta útil herramienta.

  1. La tecnología importa. Los live son transmisiones simples y no requieren de una edición posterior. Sin embargo, esto no significa que la calidad de imagen no sea importante. Una marca debería realizarlos con un celular de gama alta o con una cámara DSLR. Ten en cuenta también la iluminación de la locación y la conexión WiFi. Asegúrate además de que la calidad de sonido sea adecuada, sin ruidos de fondo. Siempre es preferible hacer una primera transmisión de prueba en privado para garantizar que todo funciona correctamente.
  2. Prepara un guión. Si bien suele tratarse de un tema libre o una conversación más informal, siempre será necesario contar al menos con una pauta clara o puntos a discutir. Así evitas vacíos o silencios incómodos durante el video. Esto también te permitirá anticipar la duración del video. Facebook asegura que las transmisiones más exitosas y con mejor desempeño son las que duran entre 15 y 20 minutos.
  3. Promociónate. Si bien Facebook avisa a tus seguidores cuando empieza la transmisión, también puedes anunciarla previamente para que los posibles interesados estén atentos. Usar la función “en vivo programado” enviará a los usuarios un recordatorio en la app cuando la transmisión esté por comenzar. Además, esta opción te permite habilitar la plataforma de “sala de espera”, un lugar comunal e interactivo donde las personas pueden dejar comentarios y conversar entre ellos mientras esperan a que empiece tu transmisión.
  4. Trata temas de interés. Las transmisiones en vivo no son necesariamente un autobombo. También puedes darle a tus seguidores información útil relacionada con tu rubro. Este tipo de video suele traer más atención y las personas están más dispuestas a compartirlo. Esto te ayudará a posicionarte como una fuente experta.
  5. Aprende con cada transmisión. Tras culminar, Facebook te da la oportunidad de revisar las métricas de cada video: minutos reproducidos, espectadores únicos y tiempo promedio de reproducción de video. Analiza esta información para mejorar tu contenido y darle a tu público lo que quiere.
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