fbpx
+51 991 664 782 info@trend.pe
Entrevista a Gladys Monge: “El ser humano no para de contaminar”

Entrevista a Gladys Monge: “El ser humano no para de contaminar”

Al inicio de la pandemia, y por efecto de las cuarentenas estrictas en todo el mundo, se habló del descanso que se le estaba dando al planeta. Sin embargo, la ingeniera química, especialista en manejo de residuos y en temas ambientales y docente de la UTEC Gladys Monge señala a El Comercio que, tras un año de emergencia sanitaria, mientras se busca una solución contra el COVID-19 no se hace mucho para mitigar el impacto que están causando en el planeta los desechos.

— ¿Cómo evalúa la reacción de la ciencia a un año del inicio de la pandemia?

Es una situación muy difícil. En los temas en los que me desempeño, la respuesta ha sido complicada porque todos hemos empezado a generar residuos en una magnitud nunca antes vista. Antes no usábamos, por ejemplo, mascarillas y ahora es común y obligatorio usarlas. Por ello estamos viendo no solo a gente que las desecha de la manera correcta, sino a gente que las tira en la calle, en el suelo. Aunque muchos no lo entiendan, eso también atenta no solo contra el medio ambiente, sino contra nuestra salud.

— Pero el manejo de residuos ha sido un problema que nos acompaña desde hace más tiempo…

El manejo de residuos en nuestro país no era de los mejores y pasamos a agravar la situación con todos estos nuevos desechos que, por su cantidad, empiezan a convertirse en un problema ambiental y de salud. Sin embargo, la comunidad científica está empezando a tratar este nuevo enfoque del problema. Por ejemplo, en la UTEC estamos desarrollando proyectos al respecto. Pero no solo es el tema de elementos como mascarillas y otros materiales bien identificables, sino otros productos. ¿Se ha preguntado cuánto se contamina al fabricar un celular? Y si a eso le sumamos el tema de la obsolescencia programada, es decir, que se planifique cuándo será el fin de la vida útil de ese equipo electrónico, el problema ambiental se agrava.

— Ya serían dos problemas: los residuos por pandemia y por el consumismo…

No necesariamente todos nos percatamos sobre los problemas ambientales que está generando esta situación de emergencia sanitaria global. En el campo del inadecuado manejo de residuos, hay una problemática. Cuando el año pasado vimos animales tomando las calles de algunas ciudades por la ausencia de humanos, se trataba de situaciones inusuales, pero confirmamos que no era algo que duraría en el tiempo. El planeta se tomó un respiro, pero los humanos seguimos aquí, seguimos generando desperdicios y eso no ha parado. No paramos de contaminar.

— Pero hay quienes en esta pandemia han aprendido a segregar mejor sus residuos, a reutilizar materiales…

Sobre todo, son los más jóvenes los que están tomando más conciencia sobre su papel en el cuidado del medio ambiente, su papel en el planeta. Tal vez, porque eso no estuvo inculcado en generaciones anteriores y por eso los mayores siguen sin saber cómo (y sin las ganas de) segregar residuos. Los jóvenes vienen con ese conocimiento y lo promueven con más fuerza. Confío en que estas acciones favorables para el planeta se multipliquen, que crezcan y que se conviertan en una costumbre y no que estén ligadas a situaciones extremas como una pandemia.

— Estando tan cerca de las elecciones presidenciales y parlamentarias, ¿qué debemos buscar en candidatos con respecto a propuestas relacionadas con el cuidado del medio ambiente?

Es importante conocer sus planes de trabajo y sus propuestas en el tema ambiental, cuáles son sus planes para abordar este tema. Del mismo modo, saber qué proponen para resolver un tema que arrastramos en nuestro país desde hace tanto tiempo, como es el del manejo de los residuos sólidos, pero también para saber cómo afrontarán la limpieza pública y cómo generarán conciencia en la población sobre un tema tan sensible como este. Es necesario buscar a quienes se comprometan a trabajar de manera conjunta e intersectorial, porque esta no es una responsabilidad solo del Ministerio del Ambiente, sino, por ejemplo, también del Ministerio de Educación. No existe una sola persona que pueda decir que estos temas no le tocan, porque no hay quien pueda decir que no genera desperdicios.

¿Qué es el ESG y cómo ha cambiado el mundo de los negocios?

¿Qué es el ESG y cómo ha cambiado el mundo de los negocios?

Los negocios son hoy impensables sin tomar en cuenta la sostenibilidad, tanto por un nivel de compromiso con sus diferentes stakeholders y el medio ambiente, como por su impacto en la reputación de la organización. Por ello, cobran cada vez más importancia tendencias como la ESG. Estas siglas en inglés significan Environmental (medio ambiente), Social (social), and Corporate Governance (gobierno corporativo). 

Las palabras se refieren al cumplimiento de estándares en cada uno de estos aspectos, que a su vez obedecen a ciertos criterios en el campo medioambiental, social y de gobierno corporativo. En otras palabras, ESG es un conjunto de estándares que deben cumplir las operaciones de una empresa para que los inversionistas con conciencia social puedan detectarlas como posibles inversiones.

Cada uno de estos criterios influye al momento de decidir una inversión, pero lo hace de distinta manera:

  1. Criterio ambiental: El inversionista considera cómo se desempeña la empresa como administradora de la naturaleza. Incluyendo el uso de energía, los desechos, la contaminación, la conservación de los recursos naturales y el tratamiento de/a los animales. Los criterios también se pueden utilizar para evaluar cualquier riesgo ambiental que pueda enfrentar una empresa y cómo la empresa está gestionando esos riesgos.
  2. Criterio social: Se examina cómo gestionan las relaciones con los empleados, proveedores, clientes y las comunidades donde opera. Esto implica desde salarios justos y beneficios laborales acordes a ley para los trabajadores, hasta el cumplimiento de normas para la protección de la comunidad en la zona de influencia de un proyecto,  como -en nuestro país- el respeto a consulta previa.
  3. Gobierno corporativo: Se analiza el liderazgo de la empresa, la remuneración de los ejecutivos, las auditorías, los controles internos y los derechos de los accionistas y todos los demás actores que participan en las relaciones de la empresa. Además, se analizan los mecanismos que la empresa ha implementado para combatir la corrupción en sus procesos, ya sean internos o en el caso de licitaciones u otros.

Hoy, las gestoras de todo el mundo trabajan para incorporar los criterios ESG en sus procesos de inversión y productos, bien sean estrategias de gestión activa como de gestión pasiva. Esta tendencia ha tenido diversas caras, desde gamas de fondos sostenibles y de impacto, hasta la adhesión a los principios que las instituciones internacionales, públicas o privadas, promueven acerca de la inversión responsable. 

Aunque todo esto puede sonar lejano e incluso teórico, trae consecuencias y beneficios reales. En opinión de Graeme Anderson, presidente y gestor de Twentyfour Asset Managers el respeto a los criterios ESG es una cuestión de rendimientos. “Nuestro análisis nos ha confirmado que los sectores y valores más respetuosos con los factores ESG tienden a comportarse mejor en bolsa que aquellos que no lo son, y los datos históricos muestran que ha sido así desde hace algún tiempo”, señala Anderson.

No es la única ventaja. Un estudio realizado en Harvard, las empresas que se hicieron cargo de los factores ESG tuvieron un incremento de 46.4% en el precio de sus acciones versus las empresas que no lo gestionaban. El mismo estudio señala también que las empresas con una gestión ESG tienen menor tendencia a la devaluación de sus acciones. 

Afortunadamente, no se trata de un compromiso exclusivo de las empresas. Estos avances se ven cada vez más favorecidos o apoyados por estrategias nacionales de financiación sostenible, ya que los gobiernos reconocen no solo los riesgos climáticos y ambientales inherentes al sistema actual, sino también las ventajas de atraer capital a largo plazo para apoyar la transición a una economía más sostenible. Muchos centros financieros también compiten por convertirse en hubs sostenibles -alineados a los criterios ESG- a medida que aumenta la necesidad y crece el mercado de soluciones financieras y de inversión innovadoras.

Dada esta inevitable tendencia legislativa, no es sorprendente que estemos viendo un aumento de la implicación de los inversores con los legisladores, reguladores y los encargados de establecer normativas. Si bien se trata, en un primer momento, de una tendencia difundida principalmente en Norteamérica y Europa, no pasará mucho para que se comience a implementar de manera real y efectiva en Latinoamérica. Tengamos en cuenta que las grandes inversiones en nuestra región son llevadas a cabo precisamente por organizaciones del hemisferio norte. 

10 claves para ser una agencia más amigable con el medio ambiente

10 claves para ser una agencia más amigable con el medio ambiente

Vivimos en tiempos en que el calentamiento global, la depredación de recursos naturales y el efecto invernadero son problemas de impacto mundial que el mismo ser humano ha provocado a causa del mal uso de los recursos naturales y la contaminación ambiental. Por tal motivo, en diciembre de 1972, la Asamblea General de las Naciones Unidas designó el 5 de junio como Día Mundial del Medio Ambiente para sensibilizar a la sociedad respecto de la necesidad de preservar el medio ambiente que nos rodea, acoge y permite vivir en este planeta.

Si bien, para conservar el medio ambiente se necesita la interacción y articulación de los Estados y sus políticas públicas, empresas y sociedad, es sencillo comenzar a hacer pequeños cambios en nuestra vida cotidiana, que sumados contribuirán a conservar nuestro mundo para nosotros y las generaciones que vienen. Aquí te damos algunas recomendaciones para poner en práctica desde tu agencia o lugar de trabajo:

  1. Usa focos led: Apaga las luces cuando se está ausente de la oficina y utiliza focos ahorradores de luz, como los led que son menos contaminantes porque no tienen mercurio ni tungsteno. Además, reducen las emisiones de CO2 en un 80% y duran mucho más: hasta 45.000 horas de uso (más de 15 años, si la encendemos unas 8 horas al día) frente a los tradicionales focos incandescentes o los fluorescentes.

2. Apaga equipos: Desconecta los aparatos eléctricos que no se estén utilizando como computadoras, impresoras, fotocopiadoras, aire acondicionado, microondas. No solo se ahorrará energía cuidando el medio ambiente, sino también disminuirá el recibo de luz a fin de mes.

3. Utiliza menos papel: Conviértete en una oficina paperless. Reduce el número de impresiones y fotocopias para así utilizar la menor cantidad de papel y tinta, y recicla papel la cantidad de veces que se pueda.

4. Trabaja en la nube: Realiza trabajos en documentos web de forma colaborativa como Google Drive y coordinaciones por Trello, Hangouts, WhatsApp, Zoom, entre otras o través de las diversas redes sociales. Te recomendamos leer nuestro post: 10 + 1 aplicaciones imprescindibles para un PR

5. Selecciona la basura: Desagrega los residuos, incentivando el reciclaje sobre todo del plástico, el vidrio, el aluminio, el cartón, el tetrapack, etc. Estos materiales tienen diversos puntos de acopio en la ciudad para ser tratados, como los que tiene Recíclame.

6. Separa lo obsoleto: No combines la basura tecnológica (cds, celulares, cargadores, etc) con la tradicional. También hay puntos de recolección de este tipo de residuos en la ciudad.

7. No botes las pilas o baterías: Utilizar pilas recargables. Pero si se utilizan y desechan no botarlas, enviarlas a los centros de reciclaje correspondientes. Una sola pila de reloj puede contaminar hasta 600 mil litros de agua.

8. Cambia de transporte: Incentivar el transporte sustentable como las caminatas (para distancias cortas), bicicleta (para distancias medianas) y transportes en auto con compañeros de trabajo (movilidad pool), evitando así el uso excesivo del auto y por lo tanto la contaminación del aire (que es el tema de la edición de este año del Día del Medio Ambiente).

9. Home Office: Fomentar el teletrabajo o trabajo en casa, para ahorrar energía eléctrica (en  iluminación) y de combustible (en desplazamiento), esto dependerá de la confianza, compromiso y responsabilidad que exista en los equipos de trabajo que lo aplicarán en la empresa.

10. Recicla lo que puedas: Recicla, reduce y reusa la mayor cantidad de útiles y suministros de oficina, fomentando así la buena costumbre de hacerlo no solo en el centro de trabajo sino también en casa.

Las agencias  estamos llamadas a dedicar parte de nuestros esfuerzos a la implementación de políticas ambientales y a la realización de actividades dentro del entorno laboral para la preservación de nuestro medio ambiente ¿Qué otras cosas puedes hacer tú en tu trabajo para cuidar a nuestra madre tierra?

Si te gustó nuestro blog, posts y noticias sobre relaciones públicas, reputación, social media, comunicación y sociedad digital, puedes unirte a la comunidad de Trend en Facebook, Twitter, Linkedin, Instagram, Soundcloud y YouTube. Y para mantenerte al tanto de nuestras últimas noticias, suscríbete a nuestro boletín digital aquí.

El post 10 claves para ser una agencia más amigable con el medio ambiente aparece primero en el blog de Trend | Agencia de PR & Reputación.

¿Necesitas orientación o ayuda para tu marca en alguno de los temas que tratamos en este post? Comunícate con nosotros y te responderemos cuanto antes.

Marketing social: ¿Qué es y cómo puede aportar reputación a las empresas?

Marketing social: ¿Qué es y cómo puede aportar reputación a las empresas?

¿QUÉ ES EL MARKETING SOCIAL?

El marketing social se entiende como el uso de las herramientas y técnicas de las diversas formas de comunicación comercial con fines sociales o ambientales. Su objetivo principal es generar un impacto positivo en la forma de vida de determinados grupos sociales. Para las organizaciones, integrar el marketing social en sus estrategias puede, a la larga, aportar valor reputacional.

En toda sociedad hay elementos por mejorar. Ya sea la falta de educación vial, la discriminación o la poca conciencia por el cuidado del medio ambiente. Todos convivimos con estos problemas día a día, pero no son muchas las iniciativas para buscar soluciones. Ante esto, el marketing social propone planear, ejecutar y evaluar acciones que contribuyan a alcanzar metas sociales.

OBJETIVOS DEL MARKETING SOCIAL:

  • Informar: A través de estrategias efectivas de difusión propias del marketing, se busca dar a conocer una problemática, con el fin de sensibilizar a la población y crear conciencia en torno a diversos temas. Por ejemplo, las campañas de información nutricional, educación sexual o seguridad ciudadana.
  • Fomentar la participación: Trata de movilizar a la ciudadanía para que forme parte de actividades en beneficio de la sociedad. La idea es lograr el apoyo de la mayor cantidad de personas, para generar un mayor impacto. Algunos ejemplos son las campañas de reciclaje, ayuda social en casos de desastres naturales, entre otros.
  • Modificar conductas: Mediante propuestas creativas que logren crear una verdadera conciencia y cambio de actitud en las personas en determinadas situaciones. En relación a este punto, están las campañas para fomentar el uso del cinturón de seguridad al conducir, o evitar el consumo de alcohol en exceso.
  • Cambiar valores: Tiene que ver con las creencias e ideas instauradas en la sociedad, que influyen en todos los ámbitos sociales. Puede ser, erradicar la discriminación racial o fomentar la igualdad de género.

REPUTACIÓN Y MARKETING SOCIAL DE LA MANO

Aplicar el marketing social en las estrategias empresariales puede contribuir a una buena reputación, pues demuestra que la organización mira más allá de sus objetivos comerciales y se preocupa por los temas sociales y medioambientales.

  • Diferenciarse de la competencia: Hoy en día las empresas ya no compiten solo en base a los beneficios de su producto o servicio. Además de las representaciones simbólicas como status o modernidad, en la actualidad, los consumidores buscan marcas que muestren un compromiso con causas nobles.
  • Aportar al cambio social: Las campañas que se enfoquen en mejorar en aspectos sociales y de sostenibilidad, en el largo plazo, impulsarán el desarrollo de la sociedad y por consecuencia un beneficio para todas las organizaciones.
  • Posicionamiento de marca: Los esfuerzos que se realicen en favor de causas sociales y el impacto positivo que se genere con ellos, aportarán mayor visibilidad a la marca. Además, la organización será reconocida como un agente de cambio social, lo cual sumará mucho a su reputación.

En un contexto donde las compañías buscan diferenciarse y agregar valor a su marca de diversas maneras, el marketing social representa una vía para generar actitudes positivas en torno a la marca, mientras se contribuye con el desarrollo de la sociedad.

Si te gustó nuestro blog, posts y noticias sobre relaciones públicas, reputación, social media, comunicación y sociedad digital, puedes unirte a la comunidad de Trend en Facebook, Twitter, Linkedin, Instagram, Soundcloud y YouTube. Para mantenerte al tanto de nuestras últimas noticias, suscríbete a nuestro boletín digital aquí.

El post Marketing social: ¿Qué es y cómo puede aportar reputación a las empresas? aparece primero en el blog de Trend | Agencia de PR & Reputación.

¿Necesitas orientación o ayuda para tu marca en alguno de los temas que tratamos en este post? Comunícate con nosotros y te responderemos cuanto antes.