por Alan López | 15 junio 2017 | Reputación
Hace poco YouTube anunció que se sumaba a la carrera del streaming de contenido pagado. Un terreno donde, en estos momentos, Netflix es el rey. Sin embargo, en este mercado no sólo se trata de ofrecer un servicio mejor que el que otro ofrece, sino -tanto mejor- si ofreces algo totalmente novedoso. Y Google lo sabe bien.
Por ello, el flamante YouTube TV consta de una propuesta que quizás muchos estábamos esperando. La posibilidad de ver canales de transmisión directa, los mismos que puedes encontrar en tu operador de cable (ABC, CBS, Fox, NBC, etc.) junto con el contenido de su servicio de pago, YouTube Red. Todo por un precio mensual de $35 dólares (inicialmente solo en algunas ciudades de los EE.UU.).
Google va por más y no se conformaría sólo con ganarle mercado a Netflix. Su modelo ahora también arremete contra las operadoras de cable. Estas mismas saben que tienen sus días contados y empiezan a buscar alternativas digitales. En Perú tenemos ejemplo de ello con Claro y su servicio Claro Video o Movistar con Movistar Play, ambas ofrecen tanto streaming de películas como transmisión en vivo de sus canales exclusivos.
A nivel internacional, Comcast (la más grande operadora de cable de EE.UU. y propietaria del conglomerado de medios, NBCUniversal) ya ofrece algo similar a través de su servicio Xfinity, mientras que AT&T se ha puesto en carrera al adquirir DirectTV (incluído su servicio de streaming DirectTV Now) y Warner Bros. Esto probablemente con la finalidad de igualar y mejorar la oferta que Netflix está sabiendo explotar: plataforma de películas y contenidos originales para sus suscriptores, todo por el mismo precio.
Pero Google cuenta con un know how con el que las operadores de cable -y aún el mismo Netflix- no cuentan. Se trata de los años de experiencia ofreciendo video en línea, y la base de usuarios que tienen a YouTube como su principal y preferida plataforma de visualización de videos.
Las oportunidades no se pueden hacer esperar. Así que Google, antes de que las operadoras de cable empiecen a ganar terreno, se ha negado a sí mismo el permiso de quedarse de brazos cruzados y por ello hoy vemos el nacimiento de YouTube TV. El paso que le hacía falta a YouTube para contar con una oferta completa en streaming de contenido audiovisual.
Bienvenidos a la era digital, donde la plataforma de visualización de videos por excelencia también es internet. Después de todo, cada vez somos menos los que vemos televisión por cable, ¿verdad? En un futuro no muy lejano, quienes dominen este campo reinarán también el mundo audiovisual. Y evidentemente Google no piensa perder esa oportunidad.
por Augusto Ayesta Astorne | 5 mayo 2017 | Reputación
Tengo la costumbre de revisar mi carpeta de spam un par de veces por semana, porque puedo encontrar correos importantes de clientes o contactos. Esta mañana, mientras lo hacía ubiqué un mensaje cuyo encabezado decía: “Tu marca personal y tu ADN para la empleabilidad”.
Como llamó mi atención aquel envío masivo, abrí el correo y luego de comprobar que no era un virus, entré al enlace del post titulado “¿Sabes cómo consolidar tu marca personal?” que llevaba al blog de una empresa de recursos humanos. Efectivamente, el post trataba sobre eso y estaba interesante, lo que motivó mi curiosidad por encontrar al autor para seguirlo y leer más de sus artículos. Sin embargo, al no ubicarlo, decidí copiar un párrafo para buscarlo en Google, llegando al artículo original en el blog de Conexión Esan.
De inmediato, surgió en mí una gran interrogante: ¿Cómo puedes dar a conocer tu marca personal -o cualquier marca- si promocionas contenido copiado y no citas a la fuente? Y más aún, si eres una empresa que se dedica a eso. Recordemos que en Internet, todos los contenidos podrán ser contrastados, validados o invalidados por otros usuarios.
La autenticidad y la creación de contenidos son dos de los pilares de la marca personal. Por eso, se debe tratar con minuciosidad y rigor todo lo que se publique en la web y en las redes sociales. Sabemos que la inspiración está en todos lados y las referencias abundan, pero la consideración mínima de un autor al momento de usar el contenido de otro debería ser citar a la fuente original.
Por eso, si aún no te sientes en posición de generar contenido propio, es preferible que optes por compartir lo que otros usuarios que ya dominan el tema han desarrollado y publicado con anterioridad. A esta acción de seleccionar y compartir material previamente creado, se le llama curación de contenidos y es una de las actividades básicas de la gestión de marca en la web social.
La curación de contenidos es uno de los primeros pasos que debes seguir para que tu nombre o marca comience a ser asociado a algún tema, especialidad, profesión o pasatiempo en particular. De esta forma, poco a poco te harás más conocido y llegarás a ser relevante para tu comunidad digital.
Dos de mis herramientas favoritas para buscar, filtrar, organizar y compartir contenido a través de las redes sociales son Feedly y Hootsuite. El primero funciona como un gestor de suscripciones a fuentes RSS, para que tengas en una sola plataforma, todas las actualizaciones de tus sitios de noticias y blogs favoritos, además de alertas de búsqueda en Google. El segundo, Hootsuite, es un completo panel de control donde puedes publicar, programar, monitorizar y analizar las principales redes sociales y plataformas digitales. Ambos cuentan con una versión PRO de pago que es muy buena.
Ya lo sabes, el camino para consolidar una marca personal es extenso y nunca acaba, pues siempre se puede mejorar. Por eso, toma las cosas con calma y comienza compartiendo el contenido que más te apasione e interese. Como reza el dicho “Chi va piano, va lontano”, es decir, quien va despacio, llega lejos.
por Augusto Ayesta Astorne | 17 abril 2017 | Reputación
El vuelo 3411 de United Airlines entre Chicago y Louisville ha hecho historia y no por una buena razón, sino por el escándalo ocasionado por sacar a rastras a un pasajero del avión el pasado domingo 09 de abril.
Luego de sobrevender los boletos de dicho vuelo, la aerolínea buscó voluntarios para dejar sus asientos a cambio de una compensación económica, al no conseguirlo optó por realizar un sorteo y decidir unilateralmente quién debía abandonar la nave. El desafortunado pasajero elegido resultó ser un médico que, según indicó, debía regresar a trabajar al hospital al día siguiente. Ante su negativa de salir del avión los agentes de seguridad lo sacaron violentamente. El hecho fue registrado por diversos pasajeros a través de sus aparatos portátiles.
En pocas horas y a través de diversas redes sociales, los diferentes vídeos e imágenes registrados ya han sido reproducidos y compartidos millones de veces a lo largo del mundo. La mayor parte de los comentarios no muestran más que indignación y rechazo hacia la marca. Por si fuera poco, en China el incidente ha tomado tintes étnicos, debido al origen asiático del pasajero y la idea de boicot a la aerolínea ronda por espacios como Weibo, el equivalente chino de Twitter.
Pero la reputación de la compañía no es la única que ha resultado dañada. A la fecha United Airlines ya ha perdido 900 millones en la bolsa de Nueva York como resultado de este acontecimiento.
Con un post fijado en el timeline de las redes sociales de United Airlines, su CEO Oscar Muñoz emitió un primer comunicado de disculpas el lunes 10 de abril. Sin embargo, este hecho fue percibido como superficial y frío y las críticas no se hicieron esperar. Además, una carta dirigida a los trabajadores de la empresa, donde los defiende y apoya en su labor, fue filtrada a los medios de comunicación mostrando un aparente doble discurso. Este hecho empeoró las cosas. Durante la tarde del martes 11 de abril, Muñoz emitió una segunda declaración con la promesa de revisar y arreglar la situación y promete hacer públicos los resultados el próximo 30 de abril.
Este hecho nos muestra que lo bueno y lo malo siempre se harán visibles en la red. Vivimos en un mundo que, en la práctica, se ha transformado en una caja de cristal donde personas y marcas estamos potencialmente expuestos ante los ojos de más de tres mil millones de usuarios que se conectan a Internet y sus diversos espacios sociales para consumir, generar y compartir contenido. Nuestra imagen, por tanto, está a merced del control social que las multitudes digitales decidan ejercer ante cualquier situación que les genere disconformidad o rechazo.
Podríamos emitir muchas opiniones sobre la manera en que debió actuar la aerolínea frente a la crisis originada, pero antes de eso vale preguntarse, qué hizo que una respuesta aceptable tardara tanto, sobretodo viniendo de una empresa tan grande y con tanta actividad online como United Airlines.
Si bien el mismo Muñoz reconoce, “nunca es tarde para hacer las cosas correctas”, cuando se trata de la consideración y respeto a una persona, respuestas como el primer comunicado emitido dejan mucho que desear. No es necesario esperar el linchamiento digital para recién reflexionar sobre la magnitud del hecho registrado y dar una respuesta adecuada. Eso solo muestra una actitud demasiado reactiva para el contexto digital y reputacional en el que se desarrolla la marca.
Más allá de lo escandaloso de los vídeos publicados sobre United Airlines, lo ocurrido ha sido un desastre reputacional y una crisis de PR que, como muchas otras, se gatilla gracias al poder de los usuarios digitales y las redes sociales.
Para nosotros queda una gran lección de cómo una marca no debe actuar y responder y, sobre todo, nos deja a la reflexión la necesidad fundamental de transformarse en una marca más humana, que mire con dignidad y respeto a sus consumidores. Pero que lo haga de verdad, no solo en la publicidad online y offline, que eso hace mucho que la gente dejó de creérselo y dejó de estar dispuesta a ser un número más en los reportes de ventas empresariales.
Publicado en https://www.codigo.pe/publicidad/asi-dano-reputacion-united-airlines-asiento-avion/
por Augusto Ayesta Astorne | 3 abril 2017 | Reputación
Aparecen en momentos de agitación y buscan, de hecho, atizarlos. Los psicosociales de estos tiempos se manifiestan a través de audios, fotos o noticias falsas en redes sociales y mensajería móvil. ¿Por qué compartimos información que no hemos confirmado?
Lean algunas de las opiniones de nuestro director Augusto Ayesta en la última edición de la revista Somos.
por Augusto Ayesta Astorne | 24 marzo 2017 | Digital, Reputación
Los recientes embates del fenómeno de El Niño Costero, han mostrado el rostro más vulnerable de nuestro país, que clama por ayuda para superar este trance. Por ello, muchos ciudadanos y empresas trabajan unidos para apoyar, informar y conectar esfuerzos. Un gran grupo se ha apoyado en la tecnología (internet y redes sociales) para este fin.
Sin embargo, estos espacios han sido también escenario para que todo tipo de contenido, (bueno y malo) ocupe un lugar en los muros y timelines de los usuarios. Llegando a generar, en muchos casos, desorden, desinformación e incluso violencia y zozobra ante el temor causado por la destrucción y la escasez.
Ante esta realidad, Augusto Ayesta, director de la agencia Trend.pe, comparte algunas recomendaciones para usar de forma asertiva cualquier plataforma digital en situaciones de emergencia como las que atraviesa actualmente nuestro país:
- Busca siempre la fuente de información oficial: Si bien existen muchos medios de comunicación, sitios web, redes y personas de donde podemos obtener información de los acontecimientos, es mejor visitar siempre unasolafuerza.pe, el espacio digital que el Centro de Operaciones de Emergencia Nacional (COEN) ha generado para aglutinar toda la información importante sobre la situación, así como solicitar ayuda, donaciones, voluntariado, acciones del gobierno y denuncias.
- No difundas información falsa o de dudosa procedencia: Probablemente el contenido que recibimos por redes sociales o servicios de mensajería como Whatsapp nos impresione o alarme, y por ello deseamos compartirlo para alertar a nuestros seres queridos. Sin embargo, si no estás seguro de que el contenido sea cien por ciento fiable es mejor que no lo hagas. Puede suceder que provenga de otros lugares del mundo en situaciones similares o que incluso sea un contenido malintencionado, como los populares psicosociales que tanto daño hacen.
- No uses el poder de las redes para incitar al desorden ni al caos: ¿Sabías que el Ministerio del Interior puede denunciarte por delito contra la tranquilidad pública si difundes en redes sociales información falsa que genere zozobra? En realidad ya lo hizo con 33 cuentas que promueven la violencia, saqueos y otros desmanes a la comunidad. ¡Cuídate y cuida a los demás! Piensa antes de publicar.
- Comparte, pero mejor ayuda: Está bien compartir en redes información actualizada de lo que está sucediendo y ayudar a sensibilizar al resto. Pero no te conformes con eso. También puedes tomar acciones tangibles como sumarte a algún grupo de ayuda. Y si no tienes tiempo para ofrecer tus manos como voluntario o ir a entregar donaciones, puedes hacer una contribución digital más efectiva. Iniciativas como la de Joinnus, te permiten aportar dinero con varios medios de pago.
- No arriesgues tu vida por un post: Si logras una foto o vídeo impactante de las zonas afectadas y lo publicas, seguro se volverá viral y muchas personas la compartirán en sus dispositivos y redes. Pero no arriesgues tu vida por eso. Aunque vivamos en una época en donde el usuario construye la noticia en tiempo real junto a los medios de comunicación, ninguna primicia vale tanto como la integridad y vida de un ser humano.
- Si eres una marca, no te aproveches de la situación: Nunca faltan las marcas, empresas o personalidades mediáticas que aprovechan estas situaciones para, a través de sus redes sociales, ofrecer ayuda condicionada a la compra de algún producto o servicio; o con el solo fin de endosar seguidores. Si vas a ayudar, hazlo desinteresadamente. Esta es una emergencia, no una oportunidad comercial. Considera que si no demuestras humanidad en este contexto, el control social en internet se ha vuelto muy poderoso y puede terminar siendo contraproducente para tu marca.
- Respeta a los demás. Lo que a ti te causa risa, puede dolerle a otros: El humor es un ingrediente importante de la resiliencia, aquello que nos hace sobrepasar los momentos dolorosos durante la vida. Sin embargo, debes tener mucho tacto y tino al momento de crear o compartir contenido como memes ya que puedes ofender o herir a otros. En ninguna circunstancia la desgracia del otro debe ser motivo para las bromas entre algunos.
- Revisa tus publicaciones programadas, no vayas a ser impertinente: Es importante que estas semanas revises y ajustes tu calendario editorial. Algunos mensajes pueden ser mal recibidos en medio de la coyuntura que vive el país. Es mejor ser empáticos y súmarse a alguna de las iniciativas de ayuda. Tu comunidad y el público te lo agradecerán.
Y tú ¿Qué otras recomendaciones puedes compartir para el buen uso de las redes sociales y espacios digitales en momentos como este?
por Augusto Ayesta Astorne | 23 julio 2015 | Reputación
Me animo a escribir este post porque estamos en el año 2015 y aún me cuesta explicar a muchas personas de qué trata mi trabajo. Por ejemplo, cuando estoy en una reunión y alguien me pregunta a qué me dedico, yo siempre respondo que soy asesor en PR -o relaciones públicas- y no pocos me miran y dicen: ¡Ah, tú seguro andas de cóctel en cóctel! ¿Pueden imaginarlo?
Entonces, luego de escucharlos y sonreír amablemente, comienzo a darles una breve explicación sobre lo que somos y hacemos los profesionales relacionistas públicos en nuestro día a día.

Pero en esta ocasión, vamos a comentar sobre lo que no somos los relacionistas públicos:
- Los relacionistas públicos son hipócritas: Falsos, fanfarrones y convenidos. Eso y varias cosas más he escuchado en algún momento sobre nosotros y nada más alejado de la realidad. Los profesionales del PR debemos ser extremadamente empáticos con los demás. Solo imagina que tan profundo debemos conocer e identificarnos con nuestros clientes y sus públicos para poder contribuir a generar una relación positiva entre ambos. Eso sería imposible sin una verdadera capacidad de lograr una conexión con ambos y entender y comprender al otro en sus diferencias. Aquí no se puede fingir.
- Los relacionistas públicos son asiduos a cócteles y recepciones: Muchas veces lo somos, porque los eventos son parte del día a día en una profesión como esta. Sin embargo, solo son uno de los tantos formatos existentes que sirven, más que nada, como entorno para que la empresa tenga un ambiente adecuado para comunicar el mensaje y crear una experiencia agradable para su público. En ese sentido, podría no ser únicamente un cóctel, sino un desayuno de trabajo, una visita guiada (a una planta u obra), una conferencia de prensa, una feria y muchos otros formatos más. Además, si bien podemos estar en un cóctel o en un evento muy social, ten por seguro que no nos verás en modo diversión porque estaremos haciendo nuestro trabajo y viendo todos los detalles para que el objetivo de comunicación del evento se cumpla impecablemente. ¡Y esto a veces es estresante!… pero da resultados.
- Los relacionistas públicos solo hacen ruido sobre sus clientes: Este es un riesgo en el que se puede caer si solo se busca la exposición intensiva de una empresa, persona o marca en los medios de comunicación. Eso es hacer ruido, pero ¿De qué sirve si no hay una estrategia detrás? Sería como coger un altavoz y salir a una plaza a llamar la atención, sin razón alguna. ¿Qué harás cuando tengas a toda la gente a tu alrededor y no sepas cómo reaccionar? Cabe mencionar aquí que, un profesional de las relaciones públicas basará siempre sus estrategias de comunicación en hechos o datos verdaderos, transparentes y verificables. Si no se pueden asegurar esas condiciones, es mejor no comunicar nada.
- Los relacionistas públicos tienen un trabajo muy fácil: Tener en tus manos la gestión y cuidado de la buena reputación de una marca o empresa, es un trabajo muy delicado que requiere de profesionalismo y responsabilidad. Solo imagina por unos segundos las crisis que se podrían desatar como resultado de una mala gestión o respuesta en la comunicación ante una situación específica.
- Los relacionistas públicos venden humo: Nuestro trabajo consiste en crear historias relevantes y pertinentes sobre nuestros clientes, que además sean del interés de sus diversos públicos. En ocasiones, estas historias serán intermediadas por un medio de comunicación, que la transformará en una noticia. Entonces, aquí no hay nada de humo, hay contenido interesante y noticiable, que encuentra el sutil equilibrio entre los intereses de la audiencia, la prensa y el cliente.
Y tú ¿Conoces algún otro mito sobre nuestro trabajo.
Si quieres seguir conociendo más sobre nuestro trabajo y el apasionante mundo de la comunicación, te invito a leer estas publicaciones en nuestro blog: