Tu blog ya está listo para empezar a publicar, ¡es hora de llenarlo de buen contenido! Sabías que, según Intern, para finales de julio de 2021 se demostró que las empresas con blogs generan 67% más de clientes potenciales que las que no lo hacen. Por ello, es de suma importancia empezar un espacio exclusivamente dirigido para potenciar tu marca personal o corporativa y poder brindar valor a tus clientes actuales y potenciales a través de contenido utilitario sobre temas relacionados a sus necesidades.
8 pasos para escribir y publicar por primera vez
Lluvia de ideas
Generar ideas que te gusten suele ser la parte más difícil, por eso es recomendable dedicarle el tiempo necesario para expandir tu pensamiento creativo y generar una lluvia de ideas. Si necesitas ayuda para generar ideas y organizarlas, puedes utilizar herramientas en línea, apuntar en Google Docs y realizar un seguimiento de ideas y temas en tendencia, usando Google Trends.
Para empezar, considera tus objetivos, público al que te diriges, sus necesidades y lo que desean conocer. Puedes hacerte las siguientes preguntas: ¿Quiénes son? ¿Qué necesitan o les gusta consumir? ¿Qué hacen en su día a día? ¿Qué temas de valor podría ofrecerles?
Por ejemplo, Trend se dirige a empresas que busquen apoyo y acompañamiento en sus estrategias de comunicación, relaciones públicas y reputación, por lo que su público desea obtener información sobre cómo desarrollar estrategias para gestionar, construir y mantener la buena reputación, desarrollo de web, gestión de medios, prensa y demás. Esto le da la dirección a Trend para poder crear contenido específico para sus clientes actuales y potenciales.
Crea un esquema
Una vez que cuentes con varias ideas sobre qué escribir, es hora de crear un esquema. Para tu primera publicación, considera escoger un esquema que te guste y vaya de acuerdo al tema que quieres tocar. Desarrolla la idea detalladamente, creando subtítulos y enumerando información complementaria. Segmentar la información permitirá que tus lectores encuentren los puntos que deseen y puedan leer de manera más ordenada. Puedes encontrar varios ejemplos en línea o seguir este ejemplo simple:
Introducción
Subtema 1
Punto principal
Información adicional
Subtema 2
Punto principal
Información adicional
Conclusión o invitación a la reflexión
Empieza a redactar
Una vez que cuentes con tu estructura e ideas, comienza a escribir. Sé libre, no ignores tu impulso y sigue tu propio orden a medida que avanzas. No te preocupes en la edición de contenido y gramática, eso lo harás luego. Por ahora, exprésate y encuentra la voz con la que desees comunicarte con tu audiencia.
La extensión de palabras también es importante. Es necesario destacar que los buscadores como Google benefician los artículos largos, de entre 1000 a 2500 palabras, siendo estos los que ayudan a aumentar el tráfico orgánico. Los posts con más de 1000 palabras ofrecen a los buscadores más pistas sobre la temática de la publicación y los robots o spiders cuentan con más palabras para indexar.
Edita tu texto
Editar la gramática y el contenido es importante para evitar errores tipográficos y evidentes. Los blogs cuentan con el beneficio de la rapidez en la que se pueden compartir, pero la credibilidad se puede perder tras errores en los textos.
La buena redacción es un gancho para que tus lectores consuman tu contenido. Por eso, debe de haber precisión en la edición. Tómate el tiempo necesario, elimina información que consideres innecesaria y verifica tanto el contenido como la gramática.
Cuando le hayas dado una revisión a tu texto, aléjate de él, toma un descanso y luego revisa por una última vez con la mirada fresca.
Crea el título
Si aún no lo tienes, es momento de empezar a pensar en ideas para el título de tu publicación. Esta es la frase que captará la atención de los lectores, por lo que es una parte fundamental para generar enganche. En otras palabras, el título es igual de importante que el contenido.
Utiliza palabras claves para ser preciso y poder destacar en las búsquedas relacionadas al contenido. Considera utilizar frases entre 7 a 10 palabras que se basen en beneficios, palabras poderosas y números impactantes.
Agrega contenido visual
Las imágenes pueden generar impacto o deshacer el gusto de tu publicación. Una publicación de blog sin foto o elemento audiovisual no genera el valor virtual necesario. El contenido visual es importante para atraer la atención de lectores desde la primera visualización.
En caso no tengas contenido propio, considera comprar imágenes de archivo en plataformas como Freepik, Istock, Shutterstock, Envato o visita diversos sitios web donde ofrecen contenido libre de regalía. Las fotos en línea cuentan con leyes de derechos de autor adjuntas, atribuciones y créditos, por lo que debes de comprenderlos y atribuirles en caso sea necesario. Sin embargo, siempre será mejor que publiques imágenes propias y originales, que ayudarán a brindarle la personalidad que tu espacio necesita.
Optimizar para SEO
La optimización de motores de búsqueda (SEO) es importante para poder obtener un buen posicionamiento y permitir el descubrimiento de tu blog en los buscadores más populares. Para ser estratégico requieres de palabras claves, URL, títulos y cumplir con los estándares de legibilidad. Existen diversos complementos disponibles para asegurar que el contenido aparezca en la parte superior de los motores de búsqueda.
¿Cómo puedo lograr que mi blog se muestre en Google? En caso desees aparecer entre las búsquedas de Google te recomendamos seguir un proceso sencillo y gratuito registrándote en Search Console. Google es un buscador automatizado que utiliza rastreadores web que se encuentra en búsqueda constante de sitios web que puedan añadirse al índice de búsqueda. El centro de búsqueda de Google te permite las directrices generales que brindan para encontrar, indexar y posicionar tu plataforma web. Puedes revisar esa información en el siguiente enlace. Las directrices tienen herramientas para enviar tu contenido a Google y poder supervisar el rendimiento en la búsqueda de Google.
Publica y comparte tu post
Antes de publicar, es necesario que crees un programa y orden para poder lograr publicaciones regulares y constantes. Determina cuántas veces publicarás a la semana o mes y en qué horarios. Esto permitirá que tus lectores también cuenten con una organización para revisar nuevas publicaciones.
Una vez que establezcas un orden y horarios, presiona publicar. ¡Ya está, lo lograste! Es hora de compartir tu trabajo e invitar a tu público a participar. Puedes compartir tu blog en las redes sociales, adaptando el contenido a cada plataforma en la que quieras publicarlo. Etiqueta a las personas relacionadas a tu post o influyentes y no te olvides de utilizar hashtags con las palabras clave de tu contenido.
7 de cada 10 profesionales aseguran que la pandemia ha cambiado la forma de liderar su organización y que se requiere un nuevo modelo de liderazgo más responsable y sensible ante su entorno. Así se desprende del informe Approaching the Future 2021: Tendencias en Reputación y Gestión de Intangibles, elaborado por Corporate Excellence – Centre for Reputation Leadership y CANVAS Estrategias Sostenibles, y que ha presentado los resultados para Latinoamérica con el apoyo de la Red Integrarse, la Cátedra Itinerante Pizzolante y CMI, Corporación Multi Inversiones.
En el encuentro, en el que se ha reflexionado sobre el futuro de las organizaciones latinoamericanas, se ha anunciado la incorporación de CMI, Corporación Multi Inversiones, como la primera empresa de Centroamérica en adherirse al think tank español de la reputación y la gestión excelente de los intangibles Corporate Excellence – Centre for Reputation Leadership.
En el debate, moderado por Juan Pablo Morataya, Director Ejecutivo de CentraRSE, se ha hecho hincapié en que las preocupaciones para los directivos latinoamericanos son similares a otras geografías, y cómo las organizaciones en Latinoamérica están centrando sus esfuerzos en adaptarse y responder a la nueva realidad tras la pandemia: un 84% de las organizaciones latinoamericanas afirman estar trabajando en a la adaptación al contexto, la digitalización (50%), la comunicación (47,5%), el propósito corporativo (41,8%), la gestión de la reputación y el riesgo reputacional (40,2%).
Reputación, propósito y comunicación, clave en el modelo de empresa con futuro
En el caso de las organizaciones latinoamericanas se observa cómo el impacto de la pandemia en la agenda empresarial impulsa un avance significativo en términos de propósito corporativo y reputación.
Según el informe, el número de organizaciones que trabajan en propósito corporativo pasa del 20% en 2020 al 36% en 2021. Una cifra que asciende al 41,8% en el caso de las organizaciones latinoamericanas. Pero tal y como señala el informe existen grandes diferencias entre definir y tener un propósito organizacional y el hecho de implantarlo y activarlo en la organización y en todos sus puntos de contacto. Es lo que Approaching the Future califica como “palabras sin realidad o la paradoja del propósito”.
Los resultados también desvelan un avance significativo en la gestión de la reputación y los riesgos reputacionales. Se trata del tercer aspecto más relevante para la gestión empresarial a nivel global y el número de organizaciones trabajando en este campo pasa del 22% en 2020 al 36% en 2021. Un incremento aún mayor en el caso de Latinoamérica, que casi duplica esta cifra alcanzando un 40,2% de organizaciones avanzando en esta línea. Pero tal y como señala el informe existen grandes diferencias entre definir y tener un propósito organizacional y el hecho de implantarlo y activarlo en la organización y en todos sus puntos de contacto.
La gestión de la reputación y del riesgo reputacional emerge como un asunto crucial para el 70% de las organizaciones latinoamericanas, que la perciben ahora como un factor más importante que antes de la pandemia.
“La crisis a la que nos ha llevado la COVID-19 pone de manifiesto, una vez más, la importancia de avanzar en la gestión y medición de la reputación para asegurar el futuro de las organizaciones en cualquier tipo de contexto. Se trata de una herramienta de inteligencia contextual y de mejora continua hacia la excelencia al considerar las expectativas y exigencias de los grupos de interés en el proceso de toma de decisiones. Todas las organizaciones deberían contar con este indicador en su mapa de gestión”, sostiene Ángel Alloza, CEO de Corporate Excellence – Centre for Reputation Leadership.
Cabe destacar, a su vez, que por primera vez en los seis años de estudio de Approaching the Future, la comunicación emerge entre los ámbitos en los que más están trabajando las organizaciones. Se trata del tercer tema más trabajado por las organizaciones latinoamericanas tras la adaptación al contexto y la digitalización, por lo que este dato debe ser visto como una oportunidad para los responsables de comunicación. El 80% de los profesionales asegura que la comunicación adquiere más relevancia estratégica como función clave para responder al nuevo contexto en base a la escucha y seguimiento de las expectativas y exigencias de los grupos de interés.
Desaceleración de la Agenda 2030 y el cambio climático
La necesidad de adaptarse a las transformaciones generadas por la pandemia y de afrontar sus consecuencias cambia el orden de prioridades de las organizaciones: mientras en 2020 el calentamiento global y la Agenda 2030 estaban entre las primeras tendencias a las que los profesionales daban mayor importancia, en 2021 caen a los puestos 13 y 12, respectivamente.
De esta forma, el número de organizaciones comprometidas en este ámbito pasa del 41 % en 2020, a un 25% en 2021. Lo que supone una caída de 16 puntos. Y los datos son más significativos aún de cara a las organizaciones latinoamericanas, donde el número de empresas avanzando en este campo desciende hasta el 21,3%.
“La necesidad de las organizaciones de adaptar su negocio al contexto de la COVID-19, ha generado una notable desaceleración en los aspectos más relacionados con la sostenibilidad, que, por otra parte, son cruciales para el modelo de empresa con futuro. Se requiere un nuevo modelo de liderazgo basado en la generación de impacto positivo y valor social, ético, medioambiental y económico”, apunta Italo Pizzolante, Socio Fundador de la firma internacional de consultoría Pizzolante.
El futuro de las organizaciones en Latinoamérica
En el actual contexto social se ha puesto de manifiesto la importancia de impulsar en las organizaciones nuevas formas de liderazgo. Los activos y recursos intangibles representan en torno al 50% del valor empresarial y ello requiere de profesionales capaces de gestionarlos excelentemente. Approaching the Future se convierte en una herramienta práctica para conocer las tendencias y prioridades de la agenda empresarial.
“Con compromiso y responsabilidad, con los más de 40,000 colaboradores que conformamos la familia CMI, hemos trabajado para hacer que el legado de nuestro fundador – Juan Bautista Gutiérrez – trascienda y se vea reflejado en la inversión y la generación de empleos, lo cual se traduce en desarrollo económico, social y ambiental, para las comunidades con las que nos relacionamos. Además, con los resultados que hoy vemos de las tendencias mostradas por el estudio “Approaching the Future 2021”, donde cada vez más empresas estamos comprometidas con el desarrollo social sostenible, notamos que vamos en la dirección correcta, no solo en materia de reputación, sino en generación de valor para las sociedades donde operamos” subraya, José González-Campo, Director Senior de Asuntos Corporativos de CMI.
Metodología y entidades colaboradoras
En el encuentro de presentación han participado, por orden de intervención, María Alicia Urbaneja, Presidenta Pro Tempore Red Integrarse; Ángel Alloza, CEO Corporate Excellence – Centre for Reputation Leadership; Clara Fontán, Director of Intelligence & Knowledge Corporate Excellence – Centre for Reputation Leadership; Juan Pablo Morataya, Director Ejecutivo de CentraRSE; Italo Pizzolante, Director Cátedra Itinerante Pizzolante y Socio Fundador Pizzolante; y José González-Campo, Director Asuntos Corporativos CMI (Corporación Multi Inversiones)
La 6ª edición de este informe ofrece un análisis de gran utilidad para conocer los aspectos clave en los que están trabajando las organizaciones y los retos a los que se enfrentan, así como una evolución de las tendencias de referencia a lo largo del último año, a partir de 500 encuestas a directivos y profesionales, las reflexiones prospectivas de un selecto grupo de expertos nacionales internacionales, el estudio exhaustivo de más de 400 fuentes externas y la aplicación de inteligencia artificial y análisis avanzado a partir del estudio de más de 15.000 hilos de conversación en los ecosistemas digitales, que contextualizan y aportan un valioso diagnóstico cualitativo y cuantitativo.
El informe ha contado con la participación como partners de investigación con Punto de Fuga, empresa de investigación de mercados y prospectiva social, el Aula de Mecenazgo para la Innovación de Métricas y Gestión de Intangibles y el Centro de Investigación Social Aplicada (CISA) de la Universidad de Málaga. Además, tiene el apoyo de las siguientes entidades colaboradoras: Aberje, APC – Asociación Para el progreso de la Comunicación, Asociación de Marketing de España, B-Corp Spain, Cátedra Itinerante Pizzolante, CECORP, ConsejoPR, DCH – Organización Internacional de Directivos de Capital Humano, Dircom España, Dircom Panamá, DIRSE, FMRE – Foro de Marcas Renombradas Españolas, FOCCO, Fundación más Humano, PRORP, Universidad de Navarra – Master en Reputación Corporativa (MERC).
En esta edición han participado a través de entrevistas en profundidad los siguientes expertos y expertas: Aitor Jauregui, responsable de BlackRock para España, Portugal y Andorra; Andrea-Bonime Blanc, CEO de GEK Risk Advisory; Farid Baddache, CEO de Ksapa Sustainability; Gabriela González-Valdés, subdirectora general, Comunicación y RREE del Instituto de Auditores Internos de España; Italo Pizzolante, director de la Cátedra Pizzolante & Socio fundador de Pizzolante, experto en reputación y gestión de intangibles; Perrine Bouhana, managing director de GlobeScan; Oriol Iglesias, profesor de Marca de ESADE Business School, codirector del programa ejecutivo The Global CCO y miembro del think tank de marcas con conciencia Medinge Group; y Silvia Bacigalupo, presidenta de Transparencia Internacional.
Cerca de las 10 de la noche del último martes, Lima fue sorprendida con un intenso temblor, que tuvo como epicentro el sur oeste de Cañete, Mala. Tras el susto, ya que desde hace algún tiempo no se percibía un movimiento telúrico fuerte, las personas empezaron a compartir imágenes de cómo el sismo había impactado.
En la ciudad del epicentro, los vecinos tuvieron que dormir fuera de sus casas por el miedo a las réplicas y los daños inmediatos que sufrieron las viviendas.
Las imágenes captadas en diversas zonas de Lima resultaron impactantes, y la que más llamó la atención fue la de un edificio en el distrito de Jesús María.
El inmueble, ubicado en la intersección de la Avenida Huiracocha con San Felipe, fue afectado tras el desprendimiento de restos de cemento que revestían la junta sísmica de la construcción, lo cual causó preocupación. El material que se desplomó originó daños en los vehículos estacionados en la zona. Sin embargo, la junta sísmica de este edificio cumplió su función y evitó una tragedia.
Importancia de las juntas sísmicas
Las juntas sísmicas son diseñadas por ingenieros estructurales y responden a las características de una construcción. Se debe tomar en cuenta el alto y la base del edificio. En el caso de un sismo, la separación de los bloques evita un colapso y un choque entre ellas.
La junta sísmica “se hace a través de un cálculo matemático sustentado en cómo se comporta el edificio ante un terremoto o sismo”, explica el arquitecto colegiado Ezio Queirolo Ginés a Perú21.
La estructura está normada en el Reglamento Nacional de Edificaciones, donde se precisa las características que debe tener una construcción de acuerdo al tamaño planificado. Además, se hace una simulación del comportamiento del inmueble ante un sismo o terremoto.
En el caso del edificio de Jesús María, la junta sísmica funcionó de manera adecuada. Si bien el desprendimiento del material utilizado para el tarrajeo puede generar angustia, en la construcción en mención se trató específicamente de un tema estético.
La junta de separación sísmica es el espacio entre edificios en el que se espera que haya movimiento. (Foto: Lino Chipana/GEC)
“Las juntas sísmicas por lo general son de espuma o de tecnopor, materiales flexibles que pueden absorber cualquier tipo de vibración, y tienen una tapa metálica a lo largo de toda la construcción, que al momento de ocurrir un sismo pueden ser deformadas por el impacto y reemplazadas después”, aclara Queirolo.
La junta sísmica de este edificio, según se puede observar en las imágenes difundidas, no tendría el latón o tapa metálica que indica el arquitecto; sin embargo, colocaron una cobertura de cemento y pintura por tratarse de la fachada. “El sismo ha movido los dos bloques de los edificios y ese tarrajeo, al estar acuñado sobre un tecnopor o una espuma reventó, cuando revienta se ve una raya enorme. Se ve clarísimo toda una raya”, detalla Queirolo.
El especialista aclara que los habitantes de esta construcción “deberían estar tranquilos de tener una junta sísmica porque eso asegura que cuando ocurra un sismo el edificio se comportará de una mejor manera ante el movimiento”.
Ayuda profesional para nuestras construcciones
De acuerdo al arquitecto, toda construcción, desde una vivienda hasta un edificio, debería estar respaldada por profesionales que deben especificar y orientar si el diseño deseado es óptimo. Los ciudadanos y las autoridades deberían respetar el reglamento de construcción para evitar terribles impactos ante un movimiento telúrico.
“Todas las edificaciones en Perú, un país con alto riesgo sísmico, deben estar respaldadas por un arquitecto e ingeniero civil, que te va a garantizar que lo que tú estás construyendo es de calidad y durará”, apunta Queirolo.
A tener en cuenta
No todas las juntas sísmicas se encuentran en la fachada de las construcciones. Algunas pueden estar en la parte posterior o en forma de L, depende de la indicación de los profesionales. En el caso de Jesús María está en la fachada, por lo que quedó a vista de todos tras el desprendimiento.
De acuerdo a cifras del Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI), el sector de manufactura industrial representa el 16,5% del PBI nacional, la minería el 13,1% y la construcción el 4,4%. Son, sin duda, sectores indispensables para la economía peruana. Por tanto, su continuo funcionamiento es necesario para el desarrollo del país, incluso en medio de un proceso de cuarentena debido a la segunda ola de contagios de COVID-19.
Sin embargo, esto no quiere decir que los trabajadores de sectores esenciales como estos deban estar expuestos a contagios de coronavirus.
Rosa Naters, directora comercial de G4S Perú, empresa líder mundial en seguridad integral, brinda una serie de consejos para proteger a los colaboradores de estos sectores y continuar con las operaciones industriales, esenciales para el país.
Campañas de prevención. Tras un año de pandemia, el uso de mascarillas y el distanciamiento social es algo que ya se ha implementado en todas las empresas, sin importar el rubro. Sin embargo, los equipos de protección no son suficientes. La especialista recomienda la difusión constante de campañas de prevención y autocuidado para que cada trabajador asuma la responsabilidad de su propia salud. “De nada nos sirve solo repartir equipos de protección personal (EPP), si no hay una conciencia y prevención individual en cada uno de los trabajadores”, explicó Naters.
Cadena de suministros segura. Uno de los primeros pasos para implementar una estrategia de seguridad integral es la evaluación de riesgos por parte de especialistas. Debido a la delicada naturaleza sanitaria que atravesamos, es necesario que esta evaluación identifique vulnerabilidades no solo en la propia empresa, sino también en sus proveedores, quienes brindan servicios tercerizados y en colaboradores externos. Solo cuando todo el ecosistema alrededor de la empresa esté protegido, esta podrá operar de manera realmente segura.
Mapa de calor. Esta es una de las capacidades que las cámaras de seguridad más modernas cuentan hoy. Las cámaras identifican, a través de una representación gráfica de los datos representados por colores, los tiempos de visita y el tiempo de permanencia de personas en un área específica. Esto puede ser utilizado por la empresa para evitar aglomeraciones que expongan al personal a contagios.
Inversión inteligente. Sin importar si se trata de una pyme o una gran corporación, toda empresa necesita medidas de seguridad para operar adecuadamente. Lo esencial es que se implemente acorde a las necesidades reales de cada organización y se cree una estrategia según su presupuesto. En cualquier caso, se trata de una inversión inteligente. De acuerdo a un cálculo de la Asociación Internacional de la Seguridad Social (AISS), cada dólar invertido en seguridad y salud genera un retorno del 120%.
Para Justo Villafañe Gallego, presidente de Villafañe & Asociados, catedrático de la Universidad Complutense de Madrid, la reputación corporativa se define como el reconocimiento que los stakeholders de una compañía hacen del comportamiento corporativo de esa compañía a partir del grado de cumplimiento de sus compromisos con relación a sus clientes, empleados, accionistas si los hubiere y con la comunidad en general.
La reputación corporativa es el concepto más emergente dentro del management actual y una de las principales fuentes del valor intangible de las empresas. A diferencia de otros conceptos que ha generado el management en las últimas décadas y que tuvieron un escaso desarrollo teórico y profesional, más allá del glamour inicial que los popularizó, la reputación corporativa constituye una síntesis de los factores de éxito de una compañía, de los duros como los resultados económico-financieros o la calidad de la oferta comercial, y también de los blandos como la responsabilidad social corporativa o la calidad laboral. La imagen corporativa cuando se alarga en el tiempo se convierte en reputación corporativa.
Este es uno de los conceptos que el recientemente publicado Diccionario de la reputación y de los intangibles empresariales -del que Villafañe es coautor- trata de definir. Se trata de un diccionario temático que establece los conceptos y conocimientos básicos, y los más admitidos empresarial y académicamente, sobre la reputación y los recursos intangibles de las empresas según una Teoría de la Reputación Corporativa. Es una obra coral, redactada por consultoras y consultores de Villafañe & Asociados, que además ha contado con la inestimable colaboración de unas decenas de CEOs de las principales corporaciones y de académicos de prestigio de Hispanoamérica.
Estos son solo algunos de los más de 200 conceptos presentes en la publicación:
Activo intangible. Son activos inmateriales, sin sustancia ni esencia física pero que sí poseen capacidad para generar beneficios económicos futuros controlables por la empresa propietaria. Los activos intangibles visibles son los generados internamente, o por adquisición a terceros, y sobre ellos existe una regulación contable; los activos intangibles ocultos, como el talento de una organización, no tiene regulación contable y su valor económico, que existe, no puede incluirse en el balance porque dicho activo no está protegido.
Activismo empresarial. La iniciativa de organizaciones de participar activamente en asuntos públicos, sociales y medioambientales desligados de su negocio, con la intención de influir en la opinión pública. El activismo corporativo podrá generar reputación en la medida en que el objeto de ese activismo esté alineado con el propósito, visión, misión y valores corporativos de una compañía y contribuya a generar confianza entre sus stakeholders.
Binomio reputacional. La reputación corporativa es un binomio cuyo primer elemento es la realidad, o el desempeño de una empresa y el segundo, el reconocimiento que sus principales stakeholders hacen de dicha realidad y desempeño.
Compromisos de marca. Concretan la propuesta de valor de una marca reputada y como compromisos fehacientes que son, deben cumplir tres condiciones: ser explícitos, suficientemente conocidos por aquellos grupos de interés a quienes conciernen y que normalmente suelen ser los clientes; verificables, de manera empírica y por último, han de ser consecuentes, es decir, que cualquier incumplimiento parcial o total de la empresa tendrá consecuencias y la empresa, libremente y de acuerdo a una escala de consecuencias, resarcirá al sujeto que sufriera el incumplimiento.
Cálculo económico de la incidencia reputacional (CIR). Permite realizar una aproximación de la contribución de la reputación a los resultados de una empresa. La metodología del CIR se basa empíricamente en la elaboración de la Matriz de Incidencia Reputacional (MIR) donde se identifican los impactos en la reputación corporativa que tienen los stakeholders más relevantes a través de los procesos productivos o comerciales de la organización. Estos procesos son valorados económicamente para poder aislar el factor reputacional o contribución económica de la reputación.
Crisis de reputación. Cualquier riesgo vinculado o no a la cadena de valor de la compañía, que afecte negativamente a la satisfacción de las expectativas de alguno de sus grupos de interés clave, de manera suficientemente grave que menoscabe severamente la reputación corporativa debe considerarse una crisis de reputación.
Matriz de materialidad. Es el resultado del estudio de materialidad que prioriza los aspectos claves para la organización teniendo en cuenta tanto su importancia para el desarrollo del negocio como su relevancia para los stakeholders clave de la compañía. Las prioridades establecidas en dicha matriz determinan el impacto económico, social y ambiental de la compañía y establecen las bases para la definición de la estrategia de sostenibilidad de la organización y el reporte de su actividad en estos tres pilares ante terceros.
Índice Global de Reputación (IGR). El IGR es una métrica específica de cada empresa que se desglosa en unidades de gestión concretas y accionables y que permite medir –de acuerdo con un baremo de 0 a 1000– todas las métricas internas y externas que maneja una organización para conocer la evolución de su realidad o desempeño y de las valoraciones de sus stakeholders de forma comparable a lo largo del tiempo y con respecto a las ratios de su sector y/o de la competencia. Dichas métricas se ponderan en función de la importancia que representan para cada stakeholder y de la propia importancia del stakeholder en la reputación corporativa.
Propósito. El primer autor que utiliza el término “liderar con propósito” es Richard R. Ellsworth (2002), aunque esta noción no se ha incorporado definitivamente al management empresarial hasta hace poco tiempo. Por propósito se entiende la idea que da sentido y significación a una organización en el medio y largo plazo. El propósito de una organización tiene su origen en la identidad corporativa de ésta y constituye el origen del relato corporativo que se completa con las declaraciones de visión, misión, valores corporativos, proyecto empresarial y marca.
Valor emocional de una marca. Es el valor con mayor capacidad de diferenciación de una marca y, en consecuencia, el que más hay que fortalecer. Las marcas son, fundamentalmente, objetos de intermediación cognitiva con sus públicos; las marcas facilitan –aunque sea por simplificación– una mejor comprensión de la complejidad del mundo actual, una de cuyas características según Lipovetsky (2006) es una visión individualista y vacua del entorno social, de la comunidad, en la que viven y se desenvuelven. En esta era del vacío, las marcas ordenan algo el caos en el que se desenvuelve ese individuo que carece, según el autor francés, del criterio suficiente para discernir, y le facilitan la adscripción personal en torno a valores que expresan su propia personalidad. El valor de autoexpresión de una marca es el que mayor retorno económico le puede reportar.
Si bien los conceptos pueden parecer obvios para los profesionales que se desempeñan en el campo de las relaciones públicas, hay muchas personas que no tienen claras las diferencias entre cada uno de ellos. Incluso es posible que los propios comunicadores y profesionales de otras áreas no se hayan detenido nunca a preguntarse por su definición exacta y cómo se relaciona cada concepto con la gestión de una agencia de PR y lo que busca un cliente.
La identidad corporativa. Según el Reputation Institute de Australia, se define como el conjunto de símbolos que una organización utiliza para identificarse ante distintos grupos de personas. La identidad de una empresa es como la personalidad de un individuo, que se tiene, quiérase o no, por el mero hecho de existir. Sin embargo, esto no significa que no se pueda cambiar. Al contrario, si una empresa considera que sería conveniente cambiar la manera cómo se define ante sus públicos puede y debe hacerlo. Para seguir con la alegoría, sería el mismo caso si una persona averiguara que sus amigos consideran que algunos rasgos de su personalidad son desagradables.
La identidad corporativa puede subdividirse a su vez en dos. Por un lado, la cultura corporativa, que es el conjunto de creencias (conjunto de ideas básicas sobre la organización), valores (los principios que rigen la organización) y las pautas de conducta (modelos de comportamiento que expresan las creencias y valores de la organización). En segundo lugar está la filosofía corporativa, que se define como lo que la organización quiere ser y vincula el presente con el futuro de la empresa. Esta filosofía se ve plasmada en la misión, visión y valores corporativos.
La imagen corporativa. Esta va un paso más allá. Es la impresión que produce en el público la identidad de la empresa. En ese sentido, la imagen es el conjunto de significados asociados a una organización. La imagen de una empresa es la visión que tienen de ella cada uno de sus públicos, es decir, las ideas y asociaciones que utilizan para describirla o recordarla.
El tener bien definida la imagen corporativa ofrece grandes beneficios como aumentar el reconocimiento del negocio, generar mayor confianza a empleados y clientes y posicionar la marca en la mente de los consumidores.
La reputación corporativa. Finalmente, la reputación corporativa es un juicio de valor de la empresa que los públicos efectúan comparando la imagen corporativa con los valores y comportamientos que consideran ideales para este tipo de organización a partir de las interacciones que tienen con ella. La imagen de la empresa que se forman los públicos tiene que ver con el conjunto de inputs que reciben, mientras que la reputación es la valoración de estos inputs según unos criterios. La reputación deriva de las relaciones que una compañía establece con sus grupos de interés y la calidad de cada relación forma la particular imagen que la compañía da a este grupo. Consistentes o inconsistentes, esas imágenes se combinan para crear el concepto de «reputacional de la compañía».
Además, es muy importante señalar que la reputación es un intangible que tiene un gran componente emocional y subjetivo. Se basa en expectativas, cuanto más grande y fuerte eres más se espera de ti. Por lo tanto, si te equivocas la caída es más dura y levantarte cuesta más. También debemos señalar que si la reputación es buena por mucho tiempo, los consumidores pueden darte una oportunidad ante la crisis, pero no puedes esperar que siempre lo hagan, sobre todo cuando tienen diferentes opciones para reemplazarte. Cuando una marca no cumple con su promesa, definida en su identidad, o su comportamiento no se ajusta a la misma, el público lo notará y su reacción puede ser tan grande como las expectativas que tiene hacia la marca.
Toda empresa, supuestamente basándose en su identidad, desarrolla su labor empresarial relacionándose con sus proveedores, con sus clientes, con sus accionistas, es decir con sus diferentes públicos de interés. Esas acciones generan en ellos una “imagen” de esa empresa. Por lo tanto, todas y cada una de las acciones llevadas a cabo desde una corporación son generadoras de imagen corporativa, toda acción comunica y toda comunicación es una forma de acción.
El estado ideal sería conseguir que nuestros públicos nos vieran como nosotros queremos ser vistos, es decir, que la reputación e imagen corporativa que generamos sea lo más parecida posible a nuestra identidad; eso querría decir que en nuestra relación con nuestros públicos hemos sabido comunicar, y que se entiendan, los valores y propósito que nos mueven como organización.