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¿Cómo aparece tu marca en las respuestas de IA? Las nuevas claves del monitoreo reputacional

¿Cómo aparece tu marca en las respuestas de IA? Las nuevas claves del monitoreo reputacional

Durante años, las empresas han monitoreado lo que los consumidores y usuarios dicen sobre ellas en redes sociales, medios digitales y otras plataformas. Estas conversaciones permiten identificar tendencias, conocer la percepción de sus públicos y anticipar situaciones que podrían afectar su reputación. Sin embargo, hoy en día, las respuestas generadas por inteligencia artificial también se han convertido en un espacio donde las marcas 4están siendo descritas, comparadas y recomendadas.

¿Qué ocurre cuando una persona pregunta a ChatGPT cuáles son las empresas más confiables de determinado sector? ¿Qué información encuentra Gemini sobre una compañía? ¿Qué fuentes utiliza Perplexity para comparar marcas que ofrecen servicios similares? Estas preguntas están ampliando el alcance del monitoreo reputacional, y ahora también es relevante conocer cómo esa información aparece sintetizada en las respuestas que reciben los usuarios de herramientas de IA.

El cambio responde a una transformación en la búsqueda de información. Según un análisis de Pew Research Center publicado en julio de 2025, los usuarios hicieron click en un resultado de búsqueda tradicional en el 8 % de las visitas a páginas de Google que mostraban un resumen generado por IA, frente al 15 % de las visitas sin ese resumen.

Aunque el estudio se realizó en Estados Unidos y no representa directamente los hábitos del consumidor peruano, evidencia un cambio importante; y es que parte de la información que antes requería visitar diferentes páginas ahora puede consultarse directamente en una respuesta generada por IA.

Para quienes trabajamos en comunicación y relaciones públicas, este escenario abre una nueva dimensión de análisis. ¿Sabemos cómo aparece nuestra marca en esas respuestas? ¿Qué información se está utilizando para describirla? ¿A qué fuentes está recurriendo la IA? ¿Y qué ocurre cuando esa descripción es incompleta, desactualizada o incorrecta?

Del social listening al AI listening

La escucha social, conocida como social listening, permite analizar conversaciones digitales relacionadas con una marca, sus competidores o su sector. A través del monitoreo de menciones, comentarios y tendencias, las organizaciones pueden identificar inquietudes de sus públicos, evaluar campañas y reconocer posibles riesgos reputacionales.

La escucha de IA, o AI listening, propone ampliar esa observación hacia las respuestas producidas por sistemas de inteligencia artificial generativa. La diferencia está en el objeto de análisis. Mientras la escucha social observa principalmente lo que las personas publican y comentan, la escucha de IA examina cómo una herramienta presenta información sobre una empresa cuando alguien realiza una consulta.

Por ejemplo, una marca de productos tecnológicos podría tener comentarios positivos en sus redes sociales y mantener una buena relación con los medios. Sin embargo, al preguntar a distintas plataformas de IA cuáles son las alternativas más recomendables de su categoría, podría descubrir que su nombre no aparece o que sus productos son descritos con características que ya no corresponden a su oferta actual.

Esta situación no significa necesariamente que la marca tenga una mala reputación. Puede responder a diferencias en las fuentes consultadas, la formulación de las preguntas, la disponibilidad de información o el funcionamiento de cada sistema. Precisamente por eso, la escucha de IA debe entenderse como una nueva fuente de señales para el análisis reputacional, no como una medición definitiva de lo que piensa el público.

¿Por qué importa lo que una IA responde sobre una marca?

Las respuestas generadas por IA pueden influir en la primera impresión que una persona construye sobre una organización, especialmente cuando utiliza estas herramientas para investigar productos, comparar servicios o conocer empresas antes de tomar una decisión.

Un estudio de Semrush, AI Visibility Index 2026, analizó 126 millones de consultas de búsqueda con IA en Estados Unidos, realizadas entre enero y abril de 2026. La investigación examinó cómo aparecen, son mencionadas y se representan las marcas en diferentes entornos de búsqueda generativa. El volumen del análisis muestra que la presencia de las empresas en estas plataformas ya constituye un campo de medición propio.

Sin embargo, aparecer en una respuesta no equivale automáticamente a contar con una buena reputación. Una organización puede ser mencionada con frecuencia, pero asociada con atributos que no reflejan su posicionamiento actual. También puede estar ausente de recomendaciones relevantes para su categoría.

Pensemos en una empresa peruana que durante años fue reconocida por un producto específico, pero que actualmente ofrece soluciones mucho más amplias. Si las herramientas de IA continúa describiéndola únicamente a partir de su actividad anterior, existe una diferencia entre la identidad que la organización busca proyectar y la información que reciben quienes la investigan.

Desde las relaciones públicas, identificar esa diferencia puede ayudar a revisar la narrativa corporativa, actualizar información y reconocer oportunidades para comunicar mejor la evolución del negocio.

Cinco aspectos que las marcas deberían monitorear en las respuestas de IA

La escucha de IA puede incorporarse gradualmente a los procesos de monitoreo existentes. Para comenzar, proponemos observar cinco dimensiones.

1. Presencia de marca

El primer paso consiste en identificar si una organización aparece cuando los usuarios consultan por empresas, productos o servicios relacionados con su sector. Por ejemplo, una compañía especializada en soluciones para construcción podría analizar qué marcas aparecen ante preguntas como “¿qué empresas ofrecen soluciones para infraestructura sostenible en Perú?” o “¿qué proveedores desarrollan tecnologías para gestionar el agua?”.

El objetivo no debería ser aparecer en todas las respuestas, sino comprender en qué conversaciones relevantes está presente la marca y en cuáles no. También conviene comparar los resultados entre distintas herramientas, porque cada plataforma puede producir respuestas diferentes.

2. Atributos asociados

Debemos revisar cómo se describe una marca. ¿La IA la presenta como innovadora, accesible, especializada o tradicional? ¿Destaca productos que siguen vigentes? ¿Reconoce su actividad actual o utiliza información antigua? Estas asociaciones permiten detectar diferencias entre el posicionamiento que busca construir una organización y la descripción que ofrecen los sistemas generativos.

Por ejemplo, una empresa que ha invertido en iniciativas de sostenibilidad podría encontrar que esas acciones todavía no aparecen cuando se consulta por sus principales características. Esto no demuestra por sí solo una falla de comunicación, pero sí plantea una oportunidad para revisar cómo está documentando y difundiendo sus avances.

3. Precisión de la información

Las herramientas de IA pueden producir respuestas incompletas o incorrectas. Por ello, la verificación debe formar parte del monitoreo. Entre los datos que conviene revisar se encuentran la descripción del negocio, sus productos y servicios, el nombre de sus representantes, sus mercados de operación y cualquier información que pueda influir en decisiones de consumidores o potenciales aliados.

Imaginemos que una persona consulta si una empresa tiene operaciones en determinada ciudad y recibe una respuesta desactualizada. Aunque la información correcta se encuentre en su página web, el usuario podría quedarse únicamente con lo que leyó en la herramienta. Detectar estos casos permite evaluar si es necesario actualizar información pública, corregir registros o reforzar las fuentes oficiales disponibles.

4. Fuentes que respaldan las respuestas

Una de las preguntas más importantes es de dónde proviene la información que aparece asociada con una marca. La investigación What Is AI Reading?, actualizada por Muck Rack en 2026, analizó más de un millón de enlaces citados por modelos de IA y encontró que aproximadamente una cuarta parte de las citas correspondía a fuentes periodísticas.

Este hallazgo resulta especialmente relevante para las relaciones públicas, y es que los medios siguen formando parte del ecosistema informativo que utilizan algunas herramientas generativas para elaborar sus respuestas.

Sin embargo, es importante distinguir entre una fuente citada y una fuente efectivamente utilizada para generar una afirmación. Además, no todos los sistemas muestran referencias de la misma manera. Para una marca, revisar las fuentes visibles puede ayudar a identificar qué contenidos públicos están asociados con sus principales atributos y qué información podría necesitar actualización o mayor contexto.

5. Comparación con competidores

La escucha de IA también permite observar cómo se presenta una marca frente a otras organizaciones de su categoría. Una empresa de servicios financieros, por ejemplo, podría analizar qué instituciones aparecen cuando se pregunta por alternativas para emprendedores, qué características se destacan y qué criterios utiliza la respuesta para compararlas. Este ejercicio puede revelar oportunidades para fortalecer determinados mensajes, documentar mejor una especialidad o comprender qué atributos están siendo asociados con otras empresas.

No obstante, los resultados deben interpretarse con cuidado. Una recomendación generada por IA no equivale a una encuesta de preferencia ni representa necesariamente la opinión del mercado. Su utilidad está en identificar patrones de representación que puedan contrastarse con otras fuentes de investigación.

Cómo incorporar la escucha de IA a una estrategia de relaciones públicas

No es necesario comenzar con una herramienta compleja para realizar una primera evaluación. Una organización puede desarrollar un ejercicio exploratorio a partir de consultas relevantes para su negocio.

El primer paso es construir una lista de preguntas que sus públicos podrían realizar. Conviene incluir consultas sobre la empresa, su sector, sus productos, sus competidores y los atributos por los que desea ser reconocida.

Después, podemos ejecutar esas preguntas en distintas plataformas, documentando la fecha, la herramienta utilizada, la formulación exacta de la consulta, la respuesta y las fuentes visibles.

Es importante repetir las pruebas periódicamente y, cuando sea posible, bajo condiciones comparables. Las respuestas pueden cambiar según la herramienta, el momento, el idioma, la ubicación, la personalización y la forma de preguntar.

A partir de esa información, podemos identificar patrones: menciones frecuentes, ausencias, atributos recurrentes, errores y diferencias entre plataformas. El siguiente paso es contrastar los hallazgos con el monitoreo de medios, la escucha social, las investigaciones de percepción y la información que maneja la organización.

Actualmente también existen soluciones especializadas para este trabajo. Plataformas como Semrush permiten revisar menciones, citas y oportunidades de visibilidad en respuestas generadas por IA. Por su parte, Muck Rack anunció en septiembre de 2026 funciones de monitoreo basadas en consultas reales de consumidores, orientadas a identificar preguntas relevantes para marcas y equipos de comunicación.

Estas herramientas pueden facilitar el seguimiento, pero no reemplazan el análisis profesional. La información necesita interpretarse considerando los objetivos, públicos y contexto de cada organización.

Escuchar también implica saber qué hacer con la información

Detectar que una IA ofrece una descripción incorrecta o incompleta de una marca no significa que exista una forma inmediata de modificar todas sus respuestas. Tampoco sería recomendable responder creando contenido únicamente para intentar influir en un algoritmo, sin considerar su utilidad o veracidad.

Desde una perspectiva de reputación, las acciones deberían concentrarse en fortalecer la información pública disponible: mantener actualizados los canales oficiales, documentar iniciativas relevantes, facilitar el acceso a datos verificables y desarrollar contenidos que respondan a necesidades reales de información.

Las relaciones con los medios también conservan un papel importante. Una cobertura periodística pertinente puede contribuir a que exista información independiente y contextualizada sobre una empresa, aunque ninguna publicación garantiza que una herramienta de IA la citará o reproducirá correctamente. La escucha de IA puede ayudar a identificar oportunidades, pero la respuesta estratégica sigue dependiendo de la calidad de la comunicación.

La reputación también se observa en las respuestas de IA

La inteligencia artificial está incorporando una nueva dimensión a la manera en que las personas descubren y comparan organizaciones. Para las empresas, esto supone ampliar las preguntas que tradicionalmente han guiado el monitoreo reputacional. También necesitamos observar qué información reciben las personas cuando preguntan por nuestra marca a una herramienta de IA.

En Trend, consideramos que la escucha de IA debe integrarse a una visión más amplia de la comunicación estratégica. Su valor está en identificar cómo se está representando a una organización, contrastar esa información con la realidad y tomar mejores decisiones. Las herramientas cambiarán, al igual que sus modelos y formas de presentar resultados. Lo que permanece es la necesidad de construir una reputación respaldada por información confiable, relaciones sólidas y acciones consistentes. Además, si durante años nos hemos preguntado qué dice internet sobre una marca, ahora también necesitamos saber qué responde la IA cuando alguien pregunta por ella.

¿Todavía importan los seguidores? Lo que realmente están midiendo las marcas en 2026

¿Todavía importan los seguidores? Lo que realmente están midiendo las marcas en 2026

Hubo un tiempo en que las marcas competían por acumular seguidores. Cuantos más números aparecían en el perfil, mayor parecía ser su relevancia. Durante años, esa cifra, hoy considerada una métrica de vanidad, se convirtió en un símbolo de éxito digital, una especie de termómetro para medir notoriedad e influencia. Sin embargo, el panorama ha cambiado.

Hoy, una cuenta puede tener cientos de miles de seguidores y generar escasa interacción. Mientras tanto, perfiles mucho más pequeños logran movilizar conversaciones, construir comunidades sólidas e influir en decisiones de compra. Entonces, la pregunta es: ¿cuántas personas escuchan a tu marca, interactúan con ella y confían en lo que comunica?

Por eso, en 2026, las organizaciones están replanteando la forma en que evalúan su presencia digital. Y en ese cambio, los seguidores han dejado de ocupar el primer lugar.

La obsesión por los seguidores está perdiendo valor

Durante más de una década, las redes sociales impulsaron una carrera por el crecimiento de audiencias. Alcanzar los primeros mil, diez mil o cien mil seguidores era una meta habitual dentro de las estrategias digitales. Hoy, los algoritmos priorizan relevancia sobre volumen. El contenido llega a quienes siguen una cuenta y a quienes muestran interés por determinados temas, formatos o conversaciones.

Una publicación relevante puede llegar a miles de personas sin necesidad de contar con una comunidad masiva. Al mismo tiempo, perfiles con grandes audiencias pueden experimentar niveles mínimos de interacción. Las empresas han comenzado a entender que tener una comunidad grande no siempre significa tener influencia.

La verdadera métrica es la atención

Las personas consumen información a una velocidad sin precedentes. Cada día compiten por segundos de atención, publicaciones de amigos, medios de comunicación, creadores de contenido, empresas e incluso herramientas de inteligencia artificial.

En este contexto, las organizaciones han dejado de preguntarse únicamente cuántas personas las siguen. Ahora buscan responder preguntas más relevantes:

  • ¿Quién interactúa con nuestro contenido?
  • ¿Qué conversaciones generamos?
  • ¿Qué percepción estamos construyendo?
  • ¿Las personas recuerdan nuestra marca?
  • ¿Generamos confianza o solo visibilidad?

La diferencia parece sutil, pero cambia por completo la estrategia. Mientras los seguidores representan una cifra, la atención representa una oportunidad real de conexión.

Del alcance a la influencia

Durante años, muchas estrategias digitales estuvieron enfocadas en maximizar el alcance. El objetivo era aparecer frente a la mayor cantidad posible de personas. Hoy, las marcas entienden que aparecer no siempre significa influir, y esto se construye cuando una organización logra modificar percepciones, generar conversación o inspirar una acción.

Por eso, cada vez más empresas priorizan métricas relacionadas con engagement, tiempo de visualización, participación de la audiencia, conversaciones generadas, compartidos y recomendaciones, y sentimiento asociado a la marca.

Estas variables ofrecen una lectura mucho más profunda sobre el impacto real de la comunicación. En otras palabras, las marcas están dejando de medir exposición para empezar a medir influencia.

Las comunidades reemplazan a las audiencias

Otro cambio importante en 2026 es la forma en que las organizaciones entienden a sus públicos. Durante mucho tiempo se habló de audiencias masivas. Hoy, el foco está en las comunidades.

  • La diferencia es importante.
  • Una audiencia observa.
  • Una comunidad participa.

Las comunidades comentan, recomiendan, defienden y construyen vínculos más profundos con las marcas. Por eso vemos cada vez más organizaciones apostando por espacios donde la interacción tiene más valor que el alcance.

Reputación digital: la métrica que no aparece en los dashboards

Las plataformas ofrecen cientos de indicadores. Alcance, impresiones, clics, visualizaciones y seguidores aparecen diariamente en los reportes. Sin embargo, existe una variable mucho más importante que no siempre resulta tan fácil de medir: la reputación.

La reputación digital se construye a partir de la percepción que las personas desarrollan sobre una organización; se forma con cada interacción, comentario, experiencia y conversación. Una marca puede tener millones de visualizaciones y, aun así, enfrentar problemas de credibilidad. También puede tener una comunidad más pequeña y disfrutar de altos niveles de confianza.

Por eso, las empresas más avanzadas están incorporando indicadores relacionados con:

  • Sentimiento de marca.
  • Confianza.
  • Share of voice.
  • Calidad de las conversaciones.
  • Reputación digital.

Porque entienden que la percepción tiene un impacto mucho más profundo que la exposición.

El auge de los microinfluencers explica el cambio

Uno de los fenómenos más representativos de esta transformación es el crecimiento de los microinfluencers. Muchas organizaciones prefieren trabajar con creadores que tienen comunidades más pequeñas pero altamente comprometidas, ya que las personas confían más en quienes perciben como cercanos y auténticos. La influencia depende del tamaño de la audiencia y también de la calidad de la relación.

¿Qué están midiendo realmente las marcas en 2026?

Más allá de los seguidores, las organizaciones están prestando atención a indicadores que reflejan valor real para el negocio y la reputación.

Entre ellos destacan:

  1. Calidad de la interacción:
    Importa la cantidad de comentarios que existen, y sobre todo qué dicen esos comentarios.
  2. Conversaciones generadas:
    Las marcas buscan generar diálogo, no únicamente visualizaciones.
  3. Confianza:
    La credibilidad se ha convertido en una métrica estratégica.
  4. Relevancia:
    Las organizaciones quieren saber si forman parte de conversaciones significativas para sus públicos.
  5. Comunidad:
    La fortaleza de una comunidad vale más que el tamaño de una audiencia.

La propuesta de Trend: priorizar la confianza sobre la visibilidad

La verdadera diferencia está en la capacidad de construir relaciones. Las métricas tradicionales seguirán existiendo, los seguidores continuarán siendo un indicador útil, pero ya no serán suficientes para explicar el impacto real de una estrategia digital.

En Trend, creemos que las redes sociales atraviesan una etapa de madurez. Durante años, la conversación estuvo dominada por indicadores de volumen. Hoy, las organizaciones más inteligentes están aprendiendo a mirar más allá de los números.

«En pleno 2026, seguir compitiendo por acumular seguidores es aferrarse a una métrica vacía que no aporta nada, en la mayoría de ocasiones. Con toda la saturación que tenemos, un seguidor más es solo un número; pero una persona que interactúa y cree en tu marca es realmente un activo muy valioso. La verdadera influencia consiste en lograr que te crean y te defiendan aquellos que realmente importan. La reputación no se mide en volumen ni en clics, se construye con autenticidad y se mide en confianza”, comentó Augusto Ayesta, CEO de Trend. 

La influencia digital, la reputación digital y la comunicación estratégica están cada vez más conectadas. Porque una comunidad comprometida genera más valor que una audiencia pasiva, y la pregunta que deberían hacerse todas las marcas es: ¿cuántas personas creen en lo que decimos?

Día Mundial del Community Manager: por qué su rol es clave en la reputación de las marcas

Día Mundial del Community Manager: por qué su rol es clave en la reputación de las marcas

Cada 27 de enero se celebra el Día Mundial del Community Manager, una fecha que va mucho más allá de reconocer a quien publica contenido o modera redes sociales. Hoy, estos profesionales se han convertido en una pieza clave para la reputación, la confianza y la credibilidad de las marcas. De hecho, según un informe de Hubspot,  el 79 % de los consumidores espera una respuesta en redes sociales dentro de las primeras cuatro horas, y las marcas que responden en menos de una hora tienen hasta siete veces más probabilidades de generar leads calificados a través de sus canales sociales.

El rol del community manager o gestor o responsable de redes sociales va mucho más allá de administrar plataformas, ahora gestionan relaciones, interpretan conversaciones y protegen la reputación en tiempo real, actuando como una primera línea de respuesta en el ecosistema digital.

De publicar contenido a gestionar reputación

Hace algunos años, el rol del community manager estaba asociado principalmente a la programación de contenidos y la respuesta básica a comentarios. Sin embargo, ese escenario cambió radicalmente. Hoy, su trabajo impacta directamente en:

  • La percepción pública de la marca.
  • La confianza de los consumidores.
  • La fidelización de comunidades digitales.
  • La detección temprana de crisis.

El community manager como radar reputacional

Hoy muchas crisis nacen en un comentario, se encienden en una historia y explotan en un hilo. En ese terreno, el community manager se convierte en el primer radar de la marca. Su trabajo es escuchar antes que todos, leer el ambiente y anticipar lo que podría escalar, incluso cuando todavía parece un ruido pequeño.

Por eso, el social listening —sumado a la observación diaria de comentarios, menciones y mensajes directos— permite detectar señales tempranas como cambios en el tono de la conversación, reclamos que se repiten, narrativas negativas que comienzan a formar patrón o temas sensibles que activan reacciones inmediatas. En Trend entendemos que esta capacidad de interpretar el entorno digital en tiempo real convierte al community manager en un aliado estratégico para la gestión reputacional, porque muchas veces la diferencia entre contener una crisis y sufrirla está en haber leído la señal a tiempo.

Un rol clave en la prevención y gestión de crisis

De acuerdo con el Edelman Trust Barometer 2023, el 79% de los consumidores afirma que su interacción con las marcas va más allá de la compra de productos, consumen sus contenidos, participan en sus actividades, conectan a través de redes sociales y comparten opiniones sobre ellas. En ese contexto, la primera respuesta de una marca en canales digitales suele estar a cargo del community manager, quien se convierte en el primer punto de contacto —y muchas veces el primer filtro reputacional— frente a dudas, reclamos o situaciones sensibles.

Una mala gestión puede amplificar el conflicto, generar capturas que se viralizan y detonar cobertura negativa en medios. En cambio, una respuesta empática, clara y oportuna puede contener la conversación, mostrar transparencia y fortalecer la confianza de la comunidad. Por eso, este profesional debe trabajar alineado a protocolos de crisis, lineamientos de reputación y vocerías definidas, porque en el entorno digital cada interacción cuenta y cada respuesta deja huella.

Más allá de los likes: impacto real del community management

Aunque muchas veces se mide el trabajo del community manager por métricas visibles como likes o seguidores, su verdadero impacto está en indicadores menos evidentes, pero más estratégicos, como la calidad de la conversación, sentimiento de la comunidad, resolución de conflictos, nivel de engagement genuino y prevención de crisis.

El community manager aporta valor cuando entiende el contexto, el negocio y los riesgos reputacionales.

Las habilidades que hoy definen a un buen community manager

En 2026, el perfil del community manager requiere habilidades cada vez más amplias:

  • Capacidad de análisis y escucha activa.
  • Manejo de crisis y situaciones sensibles.
  • Empatía y comunicación clara.
  • Comprensión del negocio y la marca.
  • Trabajo coordinado con PR, marketing y reputación.

Es esencial entender personas, contextos y riesgos.

El rol del community manager dentro de una estrategia integral

En Trend, integramos el trabajo del community manager dentro de una estrategia más amplia de comunicación, PR y reputación. Su rol es clave para:

  • Detectar insights desde la audiencia.
  • Alinear mensajes con el posicionamiento de la marca.
  • Activar alertas tempranas ante posibles crisis.
  • Construir relaciones sostenidas con la comunidad.

Cuando el community manager trabaja de forma aislada, se pierden oportunidades estratégicas. Cuando se integra, se fortalece la reputación.

Una fecha para reconocer un rol estratégico

El Día Mundial del Community Manager es una oportunidad para visibilizar el valor de quienes están al frente de la conversación digital todos los días. Su trabajo impacta en métricas, confianza, reputación y credibilidad, activos cada vez más determinantes para las marcas.

En Trend creemos que fortalecer este rol, capacitarlo y alinearlo a una estrategia de comunicación responsable es una inversión directa en la reputación de las marcas.

Si tu empresa quiere fortalecer su reputación digital, en Trend podemos ayudarte. Si te gustó nuestro blog, posts y noticias sobre relaciones públicas, reputación, social media, comunicación y sociedad digital, puedes unirte a la comunidad de Trend en Facebook, Twitter, Linkedin, Instagram, Soundcloud y YouTube. Y para mantenerte al tanto de nuestras últimas noticias, suscríbete a nuestro boletín digital aquí.

2025: el año en que la reputación se consolidó como el principal activo empresarial

2025: el año en que la reputación se consolidó como el principal activo empresarial

En Trend, sabemos que el 2025 fue el año en que la reputación dejó de ser un intangible blando y se convirtió en el pilar más determinante en el sector empresarial. Desde la confianza de los consumidores hasta la atracción de talento, pasando por la respuesta ante crisis, la reputación se posicionó como el eje que definió qué empresas avanzaron y cuáles quedaron rezagadas.

Según los principales resultados de Approaching the Future 2025 —elaborado en colaboración con CANVAS Estrategias Sostenibles, Global Alliance for Public Relations and Communication Management como worldwide partner y Punto de Fuga como socio de investigación— la reputación corporativa y la gestión del riesgo reputacional se consolidan como el intangible más relevante para las organizaciones. Un 61,1% de los profesionales la sitúa como prioridad estratégica, cifra que asciende a 73,7% en América Latina. Esta tendencia reafirma la necesidad de proteger y fortalecer los vínculos de confianza con los grupos de interés, en un contexto marcado por la polarización social, la desinformación y la creciente presión regulatoria.

1. La reputación se volvió un activo financiero

En 2025, la reputación impactó directamente en el valor de marca, la evaluación de riesgos, la atracción de talento, la relación con stakeholders, la preferencia del consumidor y la sostenibilidad a largo plazo. Su rol dejó de ser complementario y pasó a ser estructural en la toma de decisiones corporativas.

2. Los riesgos reputacionales crecieron exponencialmente

Los factores más recurrentes del año fueron:

  • Deepfakes que afectan la credibilidad de voceros.
  • Viralización acelerada de crisis en redes sociales, capaces de generar presión nacional en minutos.
  • Mayor escrutinio hacia CEOs y líderes, cuyas conductas privadas se volvieron públicas con rapidez.
  • Mayor exigencia de transparencia por parte de los consumidores.

En Trend reforzamos la idea en que la reputación se gestiona mucho antes de la crisis.

3. El propósito se convirtió en un indicador de credibilidad

De acuerdo con un estudio de Forrester Research, el 72% de los consumidores afirma que solo interactúa con marcas que entienden y responden a sus necesidades individuales.

Esto redefinió la comunicación corporativa:

  • El propósito dejó de ser un slogan.
  • Los mensajes inconsistentes fueron penalizados.
  • Las audiencias buscaron evidencia, no declaraciones.
  • El greenwashing y el purpose-washing se convirtieron en nuevos riesgos reputacionales.

Para nosotros, un aprendizaje esencial es que el propósito debe vivirse dentro de la organización antes de comunicarse hacia afuera.

4. La reputación digital fue el nuevo “termómetro empresarial”

Hoy, la mayor parte de la percepción sobre una marca se construye antes del primer contacto directo. Esto transformó por completo la gestión reputacional:

  • El social listening se volvió una herramienta crítica.
  • El análisis de sentimiento permitió anticipar riesgos.
  • Los creadores de contenido influyeron más en la reputación pública.
  • Los reviews, comentarios y menciones espontáneas adquirieron un peso decisivo.

Las empresas que no monitorean sus conversaciones digitales pierden control sobre su reputación.

5. Escuchar mejor fue la clave para comunicarse mejor

Las marcas que implementan escucha activa constante fortalecen significativamente su percepción pública. La escucha dejó de ser una tarea operativa para convertirse en una función estratégica capaz de anticipar:

  • Cambios en expectativas
  • Señales de riesgo
  • Oportunidades reputacionales
  • Conversaciones emergentes
  • Temas sensibles para stakeholders

La escucha activa permitió a las marcas evolucionar antes que reaccionar.

6. Los aprendizajes que deja el 2025

Tras este análisis, destacamos cinco aprendizajes centrales:

✔ La reputación se trabaja diariamente

No se construye solo en crisis, se fortalece todos los días.

✔ La coherencia interna es el mayor blindaje

Los colaboradores son los primeros guardianes de la reputación.

✔ La transparencia siempre gana

Las audiencias penalizan el secretismo y premian la claridad.

✔ Medir es indispensable

La reputación se gestiona con datos.

✔ La reputación es un sistema

Intervienen creadores, consumidores, medios, comunidades, reguladores y algoritmos.

¿Qué viene para el 2026?

Vemos cinco retos clave:

  • Construir sistemas de escucha digital permanentes.
  • Evaluar la coherencia entre propósito, cultura y decisiones.
  • Preparar vocerías ante deepfakes y desinformación.
  • Crear protocolos de respuesta rápida.
  • Incorporar análisis de señales para IA (SEO + reputación).
  • Fortalecer relaciones con stakeholders críticos.
  • Comunicar desde la transparencia y la evidencia.

El 2026 será un año desafiante, pero también lleno de oportunidades para las marcas que entiendan que la reputación es un activo que se gestiona a largo plazo.

En Trend estamos convencidos de que el 2025 marcó un antes y un después en la gestión reputacional. Hoy, más que nunca, las organizaciones que quieran crecer necesitan invertir en confianza, coherencia y comunicación responsable.

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Siete tendencias en marketing y comunicación para 2024

Siete tendencias en marketing y comunicación para 2024

El 2024 se avecina y con él, se despliegan innovadoras tendencias que marcarán la pauta la industria del marketing y la comunicación. Por ello, es importante explorar y adaptarse a los novedosos conceptos y herramientas que nos trae este nuevo año, a fin de desarrollar mejores campañas.

Pero ¿cuáles son las tendencias claves que marcarán la pauta este nuevo año? Descúbrelas en la siguiente nota. 🤩

  1. La IA como aliada estratégica. La inteligencia artificial (IA) seguirá teniendo un impacto significativo este 2024. Según la encuesta “Opiniones globales y expectativas sobre la Inteligencia Artificial” realizada por Ipsos, Latinoamérica es la región que está más dispuesta a aprovechar los beneficios derivados de los productos y servicios basados en IA. En efecto, este apoyo se debe a las ventajas que ofrece este activo, desde la optimización de procesos hasta el análisis predictivo de datos, lo que lo convierte en un socio clave en la gestión de marca. Por esta razón, es necesario que los profesionales del marketing, comunicación y PR, abracen esta tendencia, a fin de innovar sus estrategias los próximos meses.
  2. El auge del CGU. Teniendo como fuente de información al propio consumidor, el user generated content ganar mayor influencia y credibilidad en el entorno digital. De acuerdo con el estudio Marketing Analysis Report, miles de empresas adoptan esta tendencia porque genera lealtad a la marca y amplía su alcance.  Por ello, es fundamental que se implemente el CGU en las campañas de marketing del 2024, porque permitirá fortalecer la reputación digital de una empresa, así como incrementar el número de potenciales clientes.
  3. Uso del big data. Este año, se convertirá en un recurso valioso para las agencias de PR, ya que les brindará un análisis de los posibles problemas que podrían dañar la reputación de sus clientes. De acuerdo con Corporate Excellence, para aprovechar al máximo el big data, las empresas necesitarán invertir más en este tipo de herramientas y trabajar en la construcción de relaciones más fuertes y auténticas con sus públicos de interés.
  4. El regreso de los videos largos. Esta tendencia se debe a que las grandes plataformas siguen aumentando la duración máxima de sus videos. Por ejemplo, los reels de Instagram ahora pueden durar hasta 15 minutos. Además, según informaciones de Hootsuite, TikTok estaría buscando aumentar el tiempo de la misma forma. Asimismo, X (Twitter) sorprendió con el lanzamiento de su suscripción premium, que permite a los usuarios de pago subir videos de hasta dos horas.
  5. Las redes sociales son los nuevos motores de búsqueda. Según el estudio de Comportamiento de compra del 2023 realizado por Statista, Google es el buscador más utilizado para la investigación de productos a nivel mundial con un 48 %, sin embargo, Instagram, TikTok y Facebook le siguen sus pasos con un 44 %. Esta tendencia se debe en gran parte a la Generación Z, ya que casi toda su población utiliza notablemente las plataformas digitales para informarse más de las marcas y tomar decisiones de compras.
  6. Marcas con propósito. En la actualidad, los usuarios están cada vez más interesados en las marcas auténticas y transparentes. De acuerdo con el estudio “Principales tendencias y predicciones de marketing digital para 2024” realizado por Think with Google, hoy, los consumidores se plantean cosas como el «valor de la sostenibilidad», el «valor de la experiencia» e incluso el «valor de compartir datos propios a cambio de utilidad». Ante esta realidad, es esencial que las marcas se preocupen en comunicar sus valores y adaptar sus mensajes y contenidos a la coyuntura actual. De esta forma, podrán mantener la relevancia y forjar relaciones duraderas con su comunidad.
  7. Colaboración empresarial. Esta tendencia seguirá creciendo este 2024. Según  Corporate Excellence, se espera que las empresas, startups, escuelas y gobiernos trabajen de manera coordinada para enfrentar los desafíos y aprovechar nuevas oportunidades. Además, una gran ventaja de las colaboraciones empresariales es el respaldo colectivo que se obtiene a cambio, lo cual mejora la reputación y la credibilidad de las organizaciones.

    Y tú, ¿estás listo para desarrollar campañas exitosas y conectar con tu audiencia de manera más efectiva? Anímate y no dudes en sacar provecho a las tendencias que marcarán la pauta este 2024. Cuéntanos en los comentarios, cuál implementarás en tu próxima estrategia. ¡Te leemos!

    Fuentes consultadas

    Trend | Agencia de PR & Reputación
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