por Trend | Agencia de PR & Reputación | 27 agosto 2026 | Reputación
Cuando una organización empieza a trabajar y gestionar sus relaciones públicas, es natural que llegue con determinadas expectativas. Algunas buscan aparecer rápidamente en los principales medios; otras esperan que cada publicación incluya un enlace a su web, que la marca sea mencionada más de diez veces, que una nota alcance a toda la audiencia de un portal o que los resultados puedan traducirse inmediatamente en ventas. También están aquellas que quieren comunicar cada novedad de la compañía o medir el éxito únicamente por la cantidad de publicaciones conseguidas.
No son expectativas extrañas. Muchas responden a la necesidad de entender qué se está obteniendo a cambio de una inversión considerable en comunicación. El problema aparece cuando intentamos evaluar las relaciones públicas con la misma lógica de una campaña publicitaria o de performance. El PR trabaja con medios ganados, decisiones editoriales, relaciones con periodistas y construcción de reputación: variables que no siempre pueden reducirse a una cifra inmediata.
Y hablamos de una industria que continúa creciendo. Según The Business Research Company, el mercado global de relaciones públicas alcanzó los US$ 105.120 millones en 2025 y se proyecta que llegue a los US$ 141.220 millones en 2030, con una tasa de crecimiento anual compuesta cercana al 6,4% en el periodo de pronóstico. Entre los factores que están transformando el sector destacan el creciente impacto del marketing de influencia y el desarrollo de nuevas soluciones digitales. América del Norte fue el mercado más grande en 2025, mientras que Europa Occidental se perfila como la región de mayor crecimiento.
El crecimiento de la industria también viene acompañado de una mayor necesidad de demostrar resultados y entender qué significa realmente cada indicador: ¿cómo se mide el alcance de las publicaciones obtenidas en medios?, ¿cómo se calcula su valor publicitario? y ¿qué representa ese valor frente a la inversión que habría requerido una cobertura en medios? Son dudas que aparecen habitualmente en nuestras conversaciones con clientes y que, en este artículo, queremos responder desde la experiencia del trabajo diario en PR.
¿Cómo se mide el alcance de las publicaciones en medios?
Esta es probablemente una de las primeras preguntas después de recibir un reporte de resultados, porque cuando una marca aparece en un medio, existen distintos indicadores para dimensionar el alcance potencial de esa publicación. En televisión hay mediciones de audiencia; en radio, estimaciones de oyentes; en medios impresos, circulación o lectoría; y en medios digitales, herramientas que permiten estimar el tráfico y el tamaño de la audiencia de un portal.
Aquí existe una distinción fundamental: audiencia del medio no significa lectores de una publicación específica. Si un portal recibe millones de visitas mensuales, no podemos asumir que esos millones de usuarios leyeron una nota determinada. El tráfico permite dimensionar el medio y su capacidad potencial de exposición, pero no equivale automáticamente al número de personas impactadas.
Por eso, cuando evaluamos resultados en Trend, el alcance es una pieza del análisis, no la respuesta completa. También observamos dónde apareció la marca, qué protagonismo tuvo, cuáles de sus mensajes fueron recogidos, qué medio publicó la información y, especialmente, si conseguimos llegar al público que realmente importaba para la estrategia.
¿Cómo se calcula el valor publicitario de las publicaciones obtenidas?
El valor publicitario intenta responder una pregunta sencilla: ¿cuánto habría costado comprar un espacio publicitario equivalente al espacio editorial conseguido? Tradicionalmente, para esta estimación se toman como referencia las tarifas comerciales del medio y características como el tamaño de una publicación impresa, la duración de una aparición en radio o televisión u otros parámetros aplicables según el soporte.
El resultado ofrece una referencia económica sobre la exposición conseguida mediante relaciones públicas. Sin embargo, una publicación periodística no equivale a un anuncio: en publicidad, una empresa compra el espacio y controla el mensaje; en relaciones públicas, un periodista o un medio decide si existe suficiente valor informativo para publicar una historia y conserva el criterio editorial sobre el contenido.
¿Cuántas publicaciones me aseguran al finalizar el periodo o campaña?
Es una de las preguntas más frecuentes cuando una marca empieza a trabajar relaciones públicas, pero la respuesta necesita ser clara, en earned media no es correcto garantizar un número exacto de publicaciones ni comprometer apariciones en medios específicos. La razón es sencilla. A diferencia de la publicidad, donde una empresa compra un espacio y controla cuándo y cómo aparecerá, en relaciones públicas la decisión final de publicar depende del criterio editorial de periodistas, editores y directores de medios. También influyen la relevancia de la historia, la coyuntura y el momento informativo. Por eso, prometer una cifra cerrada puede generar expectativas poco realistas y, en algunos casos, ocultar prácticas que en realidad corresponden a contenido pagado.
Lo que sí podemos establecer son objetivos de gestión y un proceso medible, es decir, desarrollar historias con valor periodístico, realizar un pitching consistente, trabajar con medios afines a la audiencia de la marca, hacer seguimiento respetuoso, preparar voceros y reportar de manera transparente los contactos, respuestas y oportunidades obtenidas. Se puede mapear un universo de medios potenciales, pero la decisión editorial nunca debería presentarse como una garantía contractual.
En otras palabras, una agencia puede comprometerse con la calidad y rigurosidad del proceso, pero no controlar la decisión independiente de una redacción. El verdadero objetivo debería ser conseguir coberturas relevantes que contribuyan a la reputación de la marca, y no alcanzar una cuota de publicaciones solo para completar un indicador.
¿Todavía vale la pena usar el valor publicitario como indicador?
Durante años, el AVE (Advertising Value Equivalency) se utilizó para estimar cuánto habría costado comprar como publicidad un espacio similar al conseguido mediante cobertura editorial. El problema es que compara dos lógicas distintas: publicidad y relaciones públicas.
AMEC advierte que el AVE confunde costo con valor y no permite medir la calidad de una publicación, el sentimiento, la presencia de mensajes clave, la llegada a stakeholders prioritarios ni el impacto real sobre la reputación. También puede sobrevalorar medios masivos frente a medios especializados que, aunque tengan menor alcance, pueden ser más relevantes para una marca.
Por eso, una cifra alta de AVE puede verse bien en un reporte, pero no necesariamente demuestra que una estrategia de PR haya sido efectiva. Una evaluación más completa debería considerar:
- Calidad y relevancia de la cobertura
- Presencia de mensajes clave
- Sentimiento de la cobertura
- Protagonismo de la marca
- Share of voice
- Llegada a stakeholders prioritarios
- Cambios de percepción
- Resultados vinculados con los objetivos de comunicación
¿Cómo elegimos los medios adecuados para una marca?
“Queremos salir en los medios más grandes” es una expectativa habitual, pero la selección debería comenzar por una pregunta mucho más estratégica: ¿a quién necesitamos llegar?
Una empresa B2B que necesita posicionarse entre ejecutivos de un sector puede obtener más valor apareciendo en un medio especializado que consiguiendo una mención breve en un portal masivo. De igual manera, una compañía que necesita fortalecer su presencia en una región probablemente deba incorporar medios locales a su estrategia.
Por eso analizamos la temática y línea editorial del medio, su audiencia, alcance, ubicación geográfica, credibilidad, especialización y afinidad con la historia. Una misma marca puede necesitar mapas de medios diferentes según lo que quiera comunicar: no distribuimos una nota simplemente donde existe una dirección de correo, sino donde existe una audiencia para esa historia.
¿Podemos saber cuántas personas realmente leyeron una publicación digital?
No siempre, y es importante decirlo con claridad. Desde fuera de un medio podemos acceder a ciertas métricas o estimaciones sobre su tráfico, autoridad, alcance o repercusión, pero indicadores exactos —como las visitas de una URL específica, usuarios únicos, tiempo de lectura o comportamiento dentro de la página— normalmente pertenecen a la analítica interna del propio medio.
Si el medio comparte esa información, podremos conocerla; si no lo hace, debemos trabajar con las métricas disponibles y distinguir claramente entre datos comprobados, estimaciones y alcance potencial. Decir que una nota fue leída por toda la audiencia mensual de un portal puede producir una cifra atractiva en un reporte, pero no necesariamente una medición correcta. Medir PR también significa reconocer qué podemos medir con precisión y qué no.
¿Cuál es el flujo de aprobación de una nota de prensa?
Una nota de prensa no comienza cuando abrimos un documento y escribimos el titular. Primero necesitamos entender qué quiere comunicar la marca, identificar si existe realmente una noticia y encontrar el enfoque que puede resultar interesante para los medios.
A partir de ahí, el proceso puede resumirse en: brief y levantamiento de información, definición del enfoque, redacción, revisión interna, revisión del cliente, feedback, validación de datos y vocerías, aprobación final, distribución y gestión con periodistas.
Dependiendo de la marca y del tema, también pueden intervenir áreas legales, técnicas, comerciales o corporativas. Un aprendizaje clave: que más personas aprueben no significa necesariamente una mejor nota de prensa. Cuando cada área intenta incorporar su propio mensaje, producto o prioridad, el contenido puede terminar perdiendo precisamente aquello que necesitaba para interesar a un periodista. Por eso, definir desde el inicio quién revisa, qué debe validar y quién otorga la aprobación final también forma parte de una buena estrategia de PR.
¿Cuánto tiempo necesitan los distintos formatos de prensa?
Una nota de prensa requiere investigación, levantamiento de información, redacción, aprobación y gestión. Una entrevista necesita identificar una oportunidad, coordinar con el periodista, preparar al vocero y desarrollar materiales de soporte. Una exclusiva demanda todavía mayor coordinación porque existen condiciones y tiempos que deben respetarse. Una coyuntura, en cambio, puede obligarnos a trabajar en cuestión de horas.
Los tiempos dependen principalmente de tres variables: complejidad de la información, disponibilidad de los insumos y oportunidad periodística. Podemos tener una excelente historia y perderla simplemente porque fue aprobada demasiado tarde.
Un dato de coyuntura puede ser relevante hoy y dejar de serlo la próxima semana. Un periodista puede necesitar una declaración durante las siguientes dos horas. Una oportunidad de entrevista puede desaparecer si el vocero demora demasiado en confirmar su disponibilidad. En PR, trabajar con anticipación es fundamental.
¿Cómo deberíamos medir una estrategia de PR?
Muchas conversaciones con clientes comienzan hablando de cantidades: ¿cuántas publicaciones conseguimos?, ¿cuánto alcance obtuvimos?, ¿cuánto valen esas apariciones? Todas esas preguntas son válidas; el problema aparece cuando terminamos ahí.
En nuestra experiencia, medir la comunicación también significa comprobar cuánto ayudamos a la empresa y a su público objetivo, en lugar de solo contar cuántas tareas se hicieron. Por eso, después de mirar los números, necesitamos hacer otras preguntas:
- ¿Aparecimos en los medios que realmente importaban?
- ¿Nuestros mensajes estuvieron presentes?
- ¿La cobertura nos ayudó a posicionarnos sobre un tema estratégico?
- ¿Llegamos a nuestros stakeholders?
- ¿La conversación contribuyó a nuestra reputación?
Conseguir veinte publicaciones puede parecer mejor que conseguir cinco, hasta que analizamos qué cinco publicaciones fueron, quiénes las leyeron y qué dijeron sobre la marca.
La propuesta de Trend: explicar las relaciones públicas también es hacer buen PR
En Trend creemos que una relación sólida entre agencia y cliente también se construye entendiendo qué podemos esperar de una estrategia de relaciones públicas. Parte de nuestro trabajo consiste en buscar y gestionar oportunidades estratégicas, identificar historias, construir relaciones con periodistas y otros stakeholders, además de ayudar a que las marcas participen de conversaciones públicas relevantes. Pero también implica explicar por qué determinada historia puede funcionar, por qué otra necesita replantearse, por qué un medio especializado puede ser más valioso que uno masivo, o por qué una cifra necesita contexto antes de convertirse en un indicador de éxito. No siempre responderemos lo que una marca espera escuchar, y ahí también está parte del valor de la consultoría.
“El error habitual es exigirle a las agencias de PR la inmediatez de la métrica publicitaria. Considerando que la reputación y la confianza son los activos más valiosos de una marca, las relaciones públicas no se miden simplemente contando apariciones positivas en prensa, sino demostrando cómo cada historia que contamos aporta al propósito, consolida la legitimidad de la marca frente a sus públicos de interés y construye una reputación sólida ante quienes realmente importan”, finalizó Augusto Ayesta, CEO de Trend.pe,
por Trend | Agencia de PR & Reputación | 12 agosto 2026 | Reputación
Una empresa cambia de gerente, lanza un nuevo servicio, inaugura una oficina o celebra un aniversario. La primera reacción suele ser la misma: «hagamos una nota de prensa». Sin embargo, la pregunta que deberíamos hacernos es otra: ¿realmente esta historia merece convertirse en noticia? Y es que no todo lo que es importante para una marca resulta interesante para un periodista o para su audiencia; y comprender esa diferencia influye mucho en el resultado.
El State of the Media Report 2026, elaborado por Cision, revela que el 79 % de periodistas prestan mayor atención a propuestas alineadas con los temas que cubren y con los intereses de su audiencia. Además, entre los recursos que más valoran destacan los datos e investigaciones (47 %), seguidos por oportunidades exclusivas y acceso anticipado a información.
Una nota de prensa es una noticia, nunca un anuncio
Uno de los errores más frecuentes es confundir una nota de prensa con una pieza institucional, publicitaria o comercial. Aunque todas comunican, responden a objetivos completamente distintos. Mientras una campaña publicitaria busca promocionar un producto o servicio, una nota de prensa debe ofrecer un hecho que aporte contexto, genere conversación o ayude a comprender un fenómeno que interesa a la sociedad.
La pregunta clave debería ser: ¿Por qué esto debería importarle a alguien que no trabaja en nuestra empresa? Cuando la respuesta se centra únicamente en la marca, probablemente todavía no exista una historia periodística.
¿Cómo reconocer una historia con verdadero valor periodístico?
Los periodistas reciben muchas propuestas todos los días y entre todo eso destacan aquellas que aportan información nueva, útil o relevante para sus lectores. Por ese motivo, una historia suele tener mayor potencial cuando:
- Presenta datos o investigaciones propias.
- Explica una tendencia que afecta al mercado.
- Responde a una coyuntura o tema de actualidad.
- Incluye el análisis de un especialista con información útil.
- Muestra el impacto de una innovación en las personas.
- Ayuda a comprender un problema o una oportunidad relevante.
En cambio, anuncios internos, cambios administrativos o mensajes excesivamente comerciales difícilmente despertarán interés si no están conectados con un contexto mayor.
Asimismo, sabemos que no todas las novedades necesitan llegar a los medios de comunicación. En algunos casos, una publicación en LinkedIn, un artículo en el blog corporativo, una campaña en redes sociales, un boletín para clientes o una comunicación interna pueden ser mucho más efectivos que una nota de prensa. El ecosistema de medios es muy rico para querer hacer de todo una noticia para medios.
El contexto vale más que la noticia
Muchas veces una empresa sí tiene algo importante que contar, pero el problema está en el enfoque. Por ejemplo, un lanzamiento tecnológico puede convertirse en una noticia sobre transformación digital; un estudio propio puede ayudar a explicar una tendencia del mercado; una inversión puede analizarse desde su impacto económico o laboral.
El hecho sigue siendo el mismo. Lo que cambia es la manera de enfocarlo y contarlo. Por eso, el trabajo de una agencia de PR como Trend consiste en encontrar el ángulo que conecte el interés de una organización con el interés de la opinión pública, a través de los medios de comunicación.
El mejor PR también sabe cuándo no enviar una nota de prensa
Existe una idea equivocada según la cual el trabajo de una agencia consiste en convertir cualquier novedad en noticia.
En realidad, una de las decisiones más estratégicas es reconocer cuándo una historia todavía no está lista para llegar a los medios o cuándo otro formato puede generar mejores resultados. Decir «todavía no» también forma parte del criterio profesional, porque la credibilidad se construye cuando las marcas ofrecen información con verdadero valor, no cuando intentan convertir cualquier anuncio en titular.
La propuesta de Trend: primero los hechos, luego la historia y después, el comunicado
En Trend creemos que una nota de prensa sigue siendo una de las herramientas más valiosas de las relaciones públicas, siempre que responda a un criterio periodístico y no únicamente a un interés corporativo.
Antes de proponer o redactar una nota de prensa es mejora hacerse algunas preguntas:
- ¿Hay alguna acción o hecho real que respalde la historia que vamos a contar?
- ¿Esta historia aporta algo nuevo a la conversación?
- ¿Existe un dato o un enfoque que la haga relevante?
- ¿Interesa realmente a la audiencia del medio?
- ¿Estamos hablando de una noticia o de un anuncio interno?
- ¿La nota de prensa es el mejor formato o existe otro más adecuado?
Responder con honestidad puede ahorrar tiempo, fortalecer la relación con los periodistas y aumentar significativamente las posibilidades de obtener una cobertura de calidad.
“Lejos de saturar a los medios con información irrelevante, más bien debemos edificar relaciones sólidas, apoyadas en el buen contenido. Al fin y al cabo, cuando los algoritmos fallan, lo que sostiene a una marca es lo que la gente cree de ella”, finalizó Augusto Ayesta, CEO de Trend.pe
por Trend | Agencia de PR & Reputación | 17 julio 2026 | Digital
Sabemos que las noticias se publican en cuestión de minutos y las redes sociales aceleran el ciclo informativo, entonces, podría parecer que las exclusivas han perdido valor. Sin embargo, ocurre exactamente lo contrario. Cuanto mayor es la velocidad con la que circula la información, más importante resulta ofrecer contenido verdaderamente diferencial.
Para un periodista, una exclusiva es disponer del tiempo suficiente para investigar, contrastar fuentes, desarrollar un enfoque propio y ofrecer una historia que aporte valor a su audiencia. Para una marca, en cambio, supone una oportunidad para construir credibilidad y fortalecer la relación con un medio de comunicación.
El “State of the Media Report 2026”, elaborado por Cision, revela que el 27 % de periodistas valora especialmente recibir exclusivas, como entrevistas, eventos, pruebas de producto o información anticipada. A ello se suman otros elementos altamente apreciados, como datos confiables, fuentes expertas y contenido con verdadero valor informativo.
Una exclusiva se construye con confianza, no con urgencia
Existe la idea de que una exclusiva consiste simplemente en ofrecer una noticia a un solo medio. En la práctica, gestionar una exclusiva implica mucho más. Supone identificar qué periodista puede desarrollar mejor la historia, entender qué temas cubre, respetar sus tiempos de trabajo y acordar reglas claras desde el inicio.
Una exclusiva también requiere confianza mutua. El periodista confía en que recibirá información relevante y suficiente para desarrollar la historia. La marca, por su parte, confía en que el acuerdo será respetado hasta el momento de la publicación. Cuando alguna de esas partes falla, la relación difícilmente vuelve a ser la misma.
No todas las noticias necesitan una exclusiva
Uno de los errores más frecuentes consiste en pensar que cualquier anuncio debe gestionarse como exclusiva. No todas las historias tienen el mismo potencial periodístico. Resultados financieros, adquisiciones, investigaciones propias, lanzamientos disruptivos o anuncios con alto impacto público suelen justificar este tipo de estrategia.
En cambio, cuando una información carece de verdadero interés noticioso, ofrecerla como exclusiva difícilmente generará mayor valor para el periodista. La clave está en preguntarse primero si la historia merece ser exclusiva y no simplemente si la marca desea mayor visibilidad.
La peor decisión es romper una exclusiva
En relaciones públicas existe un activo que cuesta años construir y apenas unos minutos perder: la confianza. Prometer una exclusiva y luego compartir la misma información con otros medios antes del horario acordado puede afectar seriamente la credibilidad de una organización y de la agencia que la representa.
Del mismo modo, modificar condiciones durante el proceso o entregar información incompleta también deteriora la relación. Las exclusivas funcionan porque ambas partes respetan el acuerdo. Cuando ese compromiso desaparece, también desaparece uno de los principales incentivos para seguir colaborando.
Una exclusiva también beneficia a la marca
Algunas organizaciones todavía creen que una cobertura simultánea en muchos medios genera automáticamente un mayor impacto. Sin embargo, una exclusiva bien gestionada suele producir un efecto diferente.
El periodista dispone de más tiempo para investigar, acceder a entrevistas, recopilar datos adicionales y desarrollar un contenido mucho más completo. Eso beneficia tanto al medio como a la marca. Una historia bien trabajada suele generar mayor profundidad, credibilidad y posibilidades de convertirse posteriormente en referencia para otros medios. La calidad termina generando más valor que la cantidad.
Las mejores exclusivas rara vez nacen de una llamada improvisada. Generalmente, son el resultado de una relación construida durante meses o incluso años. Conocer el trabajo del periodista, respetar sus tiempos, ofrecer información útil de manera constante y convertirse en una fuente confiable hace que, llegado el momento, exista mayor disposición para trabajar una historia en exclusiva.
Antes de ofrecer una exclusiva, hazte estas preguntas
Detrás de una buena gestión existe planificación, conocimiento del periodista y, sobre todo, una historia que realmente merece ser contada. Antes de proponer una exclusiva a un medio de comunicación, vale la pena detenerse unos minutos y revisar algunos aspectos clave:
- ¿La noticia realmente merece ser una exclusiva?
No todas las noticias tienen el mismo peso periodístico. Una exclusiva debe ofrecer información relevante con datos, investigaciones propias, adquisiciones, anuncios de alto impacto o lanzamientos que aporten una mirada distinta al mercado.
- ¿Elegiste al periodista adecuado?
No solamente es seleccionar un medio con gran alcance. Una buena exclusiva empieza identificando al periodista que conoce el tema, ha escrito sobre él y puede desarrollar la historia con profundidad.
- ¿Las reglas están claras desde el inicio?
Define con transparencia las condiciones de la exclusiva, los tiempos de publicación y cualquier embargo acordado. La confianza se construye cuando ambas partes saben exactamente cuáles son los compromisos asumidos.
- ¿Tienes toda la información lista?
Una exclusiva pierde valor cuando la información llega incompleta o las respuestas aparecen a cuentagotas. Facilita datos, cifras, voceros y fuentes que permitan al periodista investigar y desarrollar una historia sólida.
- ¿Estás pensando en la relación de largo plazo?
Las mejores exclusivas no nacen de una llamada de último minuto. Son el resultado de relaciones construidas con el tiempo, basadas en el respeto mutuo, la credibilidad y la confianza entre periodistas y profesionales de relaciones públicas.
La propuesta de Trend: menos ruido, más valor
En Trend, creemos que una exclusiva es una oportunidad para construir mejores historias y fortalecer relaciones duraderas con los medios de comunicación. Cuando una exclusiva se gestiona con transparencia, planificación y respeto por el trabajo periodístico, el resultado beneficia a todas las partes: el periodista obtiene una historia de valor, la audiencia recibe información de calidad y la marca fortalece su reputación.
«Menos ruido, más valor. La eficacia en PR está en la capacidad de construir historias que importan, más allá de cuántas publicaciones simultáneas obtienes. Ese es el verdadero valor de una exclusiva: permitir que la noticia sea contada de la mejor manera posible», finalizó Augusto Ayesta, CEO de Trend PR & Reputación.
por Trend | Agencia de PR & Reputación | 10 julio 2026 | Reputación
Hace algún tiempo —y quizás ahora también— enviar una misma nota de prensa a cientos de periodistas, insistir con llamadas o medir el éxito únicamente por el número de apariciones en medios era una práctica habitual para evaluar una estrategia de relaciones públicas. Sin embargo, esto cambió y evolucionó la manera de construir relaciones entre periodistas, marcas y consultores de PR.
El State of the Media Report 2026, elaborado por Cision, confirma esta transformación. Cuando se consultó a periodistas qué hace que un pitch destaque entre los cientos de correos que reciben, la respuesta fue contundente: la relevancia. El 79 % afirmó que es mucho más probable que considere una propuesta cuando está alineada con su fuente, audiencia o cobertura, mientras que solo un 13 % prioriza que el mensaje sea simplemente breve y fácil de leer.
El PR dejó de ser una carrera por enviar más correos
Durante muchos años, la lógica era que, mientras más periodistas recibieran una nota de prensa, mayores serían las posibilidades de obtener cobertura. Hoy ocurre exactamente lo contrario. Los envíos masivos y poco personalizados suelen terminar ignorados porque no responden a las necesidades reales de cada medio. Justo sobre ese tema, nuestro CEO, Augusto Ayesta, acaba de publicar un profundo blogspot en su blog.
«Los periodistas reciben decenas de mensajes cada día. La diferencia está en la calidad del vínculo y en ofrecer información realmente relevante para cada medio», comenta Tamara Dávila, ejecutiva PR de Trend.
Conocer la línea editorial, entender qué temas cubre cada periodista y ofrecer propuestas que aporten información útil genera relaciones mucho más sólidas que cualquier envío indiscriminado. En la misma línea, Raisa del Castillo, ejecutiva PR de Trend, señala que seguir enviando notas de prensa con un enfoque excesivamente corporativo y sin un ángulo noticioso claro ha perdido efectividad. «Hoy el reto es entender qué le interesa a las personas y construir historias que conecten con esa realidad”, comentó.
El informe de Cision respalda esta visión. Entre los recursos que más valoran los periodistas al recibir propuestas de PR destacan los datos e investigaciones (47 %), seguidos por los embargos y el acceso anticipado a la información, ya que les permiten verificar, contextualizar y producir contenidos de mayor calidad.
Más voceros no significan más credibilidad
Algunas marcas piensan que mientras más voceros aparezcan en una nota de prensa, mayor será el impacto de la marca. Sin embargo, la experiencia demuestra lo contrario. Cada representante debería aportar una perspectiva distinta que ayude a enriquecer la historia. Si todos repiten el mismo mensaje, el resultado termina siendo redundante y resta claridad al contenido.
Lo mismo ocurre con las menciones de marca. Repetir el nombre de una empresa una y otra vez en un contenido periodístico no fortalece el posicionamiento; por el contrario, puede hacer que la nota pierda naturalidad y parezca más una pieza comercial (publirreportaje o branded content) que una historia de interés periodístico.
Como explica Raisa del Castillo: «Un segundo o tercer vocero solo tiene sentido si aporta una mirada distinta, como tendencias, impacto social, contexto o análisis del mercado. Lo mismo ocurre con las menciones de marca. No importa cuántas veces aparezca, sino que cada una tenga una razón de ser dentro de la historia».
Las marcas que consiguen mayor visibilidad suelen ser aquellas que entienden que primero deben aportar valor a la conversación y después hablar de sí mismas.
El backlink nunca debería ser la noticia
En los últimos años, muchas estrategias digitales comenzaron a incorporar solicitudes específicas dentro de las gestiones de prensa, como la inclusión obligatoria de backlinks o enlaces hacia determinados sitios web. Si bien estos recursos pueden aportar contexto cuando complementan la información, el problema aparece cuando se convierten en la principal condición para gestionar una nota de prensa.
Los periodistas trabajan bajo criterios editoriales, no solo bajo objetivos de posicionamiento SEO. Su prioridad sigue siendo ofrecer contenido útil y relevante para sus audiencias.
De acuerdo con Raisa, cuando una marca prioriza un backlink por encima del valor periodístico de la nota, la conversación deja de centrarse en la noticia y pasa a responder a un interés comercial. “La estrategia siempre funcionará mejor cuando entendamos y respetemos la lógica editorial, no cuando impongamos la lógica del marketing”, agregó.
Las relaciones públicas funcionan precisamente porque se basan en la confianza y buena información entre periodistas y consultores. Cuando esa confianza se reemplaza por exigencias comerciales, la relación pierde equilibrio y puede romperse.
El éxito del PR no son solo publicaciones
Durante muchos años, el equivalente publicitario (AVE) fue uno de los principales indicadores para medir el éxito de una estrategia de relaciones públicas. Sin embargo, esa forma de evaluación quedó atrás. Hoy resulta mucho más relevante analizar preguntas como:
- ¿En qué contexto apareció la marca?
- ¿El tono de la cobertura fue positivo, neutral o negativo?
- ¿La historia fortaleció la reputación de la organización?
- ¿Los mensajes clave estuvieron presentes en la cobertura periodística?
- ¿La conversación generó confianza en la audiencia?
«Durante muchos años medimos el PR por el equivalente publicitario, pero hoy ese indicador resulta insuficiente para entender el verdadero impacto de una estrategia. Prefiero evaluar la calidad de la cobertura, el contexto en el que aparece la marca, la relevancia de las menciones y, sobre todo, si esa conversación realmente contribuye a fortalecer la reputación”, dijo Del Castillo.
También cambió la forma de relacionarnos con los periodistas
Las relaciones públicas siempre han sido, ante todo, una profesión basada en las relaciones humanas. Sin embargo, la manera de construir esos vínculos también evolucionó. Hace algunos años, las llamadas telefónicas sin previo aviso eran parte habitual del trabajo diario. Hoy, la dinámica es distinta. Los periodistas gestionan múltiples plataformas, trabajan con tiempos mucho más cortos y valoran que se respete su disponibilidad.
Como señala Tamara, antes las llamadas sin previo aviso eran parte de la rutina. “Hoy prefiero escribir primero por WhatsApp y preguntar si es un buen momento. Respetar el tiempo del periodista también es construir confianza”. Este pequeño cambio refleja una transformación mucho más profunda, teniendo en cuenta el generar relaciones basadas en el respeto mutuo.
La propuesta de Trend: menos presión, más relaciones
Las relaciones públicas han evolucionado al mismo ritmo que los medios, las audiencias y la forma en que consumimos información. Las prácticas que hace una década podían dar resultados hoy necesitan replantearse desde una mirada mucho más estratégica.
En Trend, creemos que el PR ha dejado de ser una disciplina basada únicamente en la difusión de información. Hoy consiste en construir relaciones de confianza entre marcas, periodistas y stakeholders. Eso implica entender que la cobertura no se negocia, la confianza no se impone y la reputación comienza a construirse mucho antes de que una nota llegue a una redacción. Porque, al final, las herramientas cambian, y lo que permanece es la confianza, y ese sigue siendo el activo más valioso de cualquier estrategia de relaciones públicas.
«Al final del día, las herramientas cambian y la automatización avanza a pasos agigantados, pero el activo más valioso de cualquier estrategia de relaciones públicas sigue siendo exactamente el mismo: la confianza. En este nuevo entorno, no basta con hacer ruido para ganar visibilidad, sino que debemos enfocarnos en construir una legitimidad social que sea sostenible entre marcas y audiencias”, finalizó Augusto Ayesta, CEO de Trend.
por Trend | Agencia de PR & Reputación | 16 febrero 2026 | Reputación
Febrero es el mes del amor, pero si trabajas en comunicación corporativa, sabes que hay una relación que se parece más a un drama de telenovela que a una comedia romántica: la que existe entre los profesionales del PR (agencias) y los periodistas.
Es una dinámica de frenemies, es decir, amigos y rivales. Se necesitan mutuamente para sobrevivir, pero a menudo parece que hablan idiomas distintos. El periodista se queja del acoso de las agencias; la agencia se queja del ghosting del periodista.
En Trend PR & Reputación, creemos que es hora de sentarnos en el diván y hacer terapia de pareja. Porque cuando esta relación funciona, la magia ocurre (y las portadas también). Pero cuando falla, ambos pierden.
El diagnóstico: ¿por qué peleamos tanto?
La fricción nace de un malentendido fundamental sobre los objetivos de cada uno:
- El objetivo del PR: que la marca de su cliente sea visible y valorada.
- El objetivo del periodista: contar una historia relevante, veraz y útil para su audiencia (y entregarla antes del cierre).
El conflicto estalla cuando la agencia intenta forzar su objetivo de visibilidad en la agenda editorial del periodista sin aportar valor real, de verdad. Es como intentar que alguien se enamore de ti hablándole solo de lo maravilloso que eres tú, sin preguntarle cómo está.
Los red flags: por qué el periodista te deja en visto
Si los periodistas tuvieran una app de citas para agencias, harían swipe left (rechazar) inmediatamente a estos comportamientos tóxicos:
- El spray and pray (dispara y reza): Enviar la misma nota de prensa genérica a 500 periodistas, desde el redactor de economía hasta el de deportes. Eso no es PR, es SPAM (así en mayúsculas). Y es la forma más rápida de ganarse un bloqueo o una gran ignorada.
- El acoso telefónico: «Hola, te acabo de mandar un correo hace 30 segundos, ¿lo viste?» El periodista está cerrando una edición, escribiendo una nota o en una comisión (aunque cada vez son menos frecuentes), no esperando tu llamada. Respetar sus tiempos es respetar su trabajo.
- Vender humo (clickbait corporativo): Poner URGENTE o EXCLUSIVA en un asunto para anunciar que el gerente general cambió de oficina o que pintaron el edificio, por exagerar, pero sucede. Romper la confianza con una noticia irrelevante garantiza que no te lean cuando tengas una noticia real.
Terapia de relación: tres reglas para el amor eterno entre PRs y periodistas
¿Cómo pasamos de ser una molestia a ser una fuente confiable? Aquí la receta de Trend para recuperar la chispa:
1. Empatía total (Ponte en su lugar)
Antes de llamar, haz la tarea, pues. ¿Qué temas cubre este periodista? ¿Qué publicó ayer? ¿Mi noticia realmente le sirve a su lector?
Si ayudas al periodista a hacer su trabajo (dándole buenos datos, voceros listos y ángulos novedosos), te amará. No porque le caigas bien, sino porque le solucionas la vida.
2. Personalización real, no de robot
Un correo que empieza con «Hola [Nombre del Medio]» o «Estimado/a Colega» huele a envío masivo sin diferenciar. Particularmente, nuestro CEO, Augusto Ayesta, odia ese tipo de envíos y cada vez que los descubre, se pone como Furia, de la película Intensamente. Tómate el tiempo de escribir un pitch personalizado. «Hola María, leí tu nota sobre fintechs la semana pasada y creo que este dato te puede servir para el seguimiento…». Eso es estratégicamente seductor.
3. La honestidad como afrodisíaco (profesional)
A veces, el cliente quiere comunicar algo que no es noticia. Un buen consultor de relaciones públicas es honesto con su cliente y no tiene vergüenza en decirle «esto no va a salir». Quienes trabajamos en PR tampoco debemos temer decirle al periodista «no tengo esa respuesta ahora, pero te la consigo en un momento». La credibilidad es la moneda de cambio en esta relación. Una vez que la pierdes, no hay vuelta atrás.
El enfoque Trend: Menos mass mailing, más match making
En Trend, no medimos nuestro éxito por la cantidad de emails enviados, sino por la calidad de las relaciones que construimos.
No somos una fábrica de spam. Nos vemos como celestinas estratégicas: buscamos el match perfecto entre la necesidad informativa de un medio y el valor que aporta una marca.
- Si no es noticia, asesoramos al cliente para crear otro tipo de contenido o le damos vuelta al enfoque o formato.
- Si es noticia, la llevamos al periodista adecuado, en el formato adecuado y en el momento justo.
En resumen, nos necesitamos
Periodistas y PRs estamos destinados a entendernos, nos guste o no. Ambos vivimos en el mismo ecosistema de la información. Este mes del amor, propongamos un nuevo acuerdo:
- Agencias: Prometemos no enviar notas irrelevantes ni llamar a la hora del cierre.
- Periodistas: Prometen leernos cuando el asunto diga «propuesta de valor real».
Al final del día, una buena estrategia de relaciones públicas va más allá de colocar notas en medios de comunicación; se trata de construir puentes de confianza entre la marca y sus stakeholders, y entre ellos está la prensa. Y eso, como cualquier buen matrimonio, requiere trabajo, respeto y mucha, pero mucha comunicación.
¿Quieres una agencia que los periodistas respeten y no bloqueen? En Trend hablamos su idioma. Mándame un mensaje.