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Alerta Informativa: Vacancia Presidencial a cinco meses de las elecciones generales

Alerta Informativa: Vacancia Presidencial a cinco meses de las elecciones generales

El Congreso de la República aprobó la vacancia de Martín Vizcarra. El presidente del Congreso, Manuel Merino, asumirá hoy el cargo de manera oficial e interina hasta el 28 de julio del próximo año. Vizcarra aceptó la decisión y se allana a las investigaciones en su contra.

Con 105 votos a favor, 19 en contra y 4 abstenciones, el Congreso de la República aprobó ayer la moción de vacancia por incapacidad moral permanente contra Martín Vizcarra. El hoy ex mandatario fue acusado por supuestos pagos ilícitos por las obras del Hospital Regional de Moquegua y las obras de Lomas de Ilo, por S/ 2.3 millones, cuando se desempeñaba como gobernador de la región del sur, entre el 2011 y el 2014.

El camino hacia la vacancia

Esta fue la segunda moción de vacancia que el gobierno de Vizcarra tuvo que enfrentar. La primera -que no alcanzó los votos suficientes en el Congreso- se dio luego de la denuncia de un presunto tráfico de influencias en el Ministerio de Cultura en el marco del caso ‘Richard Swing’. Al mismo tiempo, es el cuarto intento de vacancia que el Legislativo peruano promueve desde la elección de Pedro Pablo Kuczynski (PPK) en el 2016, que se vio obligado a renunciar en marzo del 2018 y dejar en el poder a Vizcarra, su entonces primer vicepresidente.

La defensa de Vizcarra el lunes por la mañana ante el Pleno del Congreso no tuvo éxito. En el Hemiciclo, negó haber recibido algún soborno, denunció una falta de respeto al debido proceso en el Parlamento e incluso recordó que 68 congresistas tienen investigaciones fiscales abiertas en este momento. Horas después, cerca de las 9 p.m., aceptó la decisión del Parlamento y anunció que dejaría el cargo, desde una breve conferencia de prensa en el patio de Palacio de Gobierno. Vizcarra no presentará ningún recurso legal contra la vacancia y anunció que se allanará a todas las investigaciones que pesan sobre él. Hoy es oficial: el diario oficial El Peruano publicó la resolución legislativa que formaliza la vacancia y la renuncia de todo el gabinete de ministros.

Opinión pública dividida

A solo cinco meses de las próximas elecciones generales, que definirán al gobernante del Perú en su Bicentenario, el panorama es incierto. La ciudadanía ya promueve manifestaciones y protestas en contra del nuevo mandatario encargado, el presidente del Congreso Manuel Merino, y lo que ha sido tildado como un “golpe de Estado” por un sector del país.

La división de la opinión pública continúa siendo tan profunda como cuando el gobierno de Vizcarra cerró el Congreso el 30 de setiembre del 2019. La decisión también causó la renuncia de su única vicepresidenta, Mercedes Aráoz, que incluso juró al cargo de presidenta de la República y renunció al día siguiente. Para sus opositores, toda esta situación consistió también en un “golpe de Estado” y, desde entonces, la oposición más recalcitrante lo tilda de dictador. Tras el cierre del Parlamento, Vizcarra convocó a una nueva elección congresal extraordinaria, que formaron el Legislativo que ahora lo ha removido del cargo.

El siguiente paso

Hoy a las 10 a.m., Manuel Merino de Lama, que según su propia hoja de vida solo cuenta con estudios truncos en Agronomía, jurará como nuevo presidente del Perú. La cabeza del Legislativo asume el cargo debido a la ausencia de vicepresidentes tras la vacancia de Vizcarra, tal como dicta la Constitución. Sus principales labores como mandatario, posición que ocupará por cinco meses de manera interina, serán continuar enfrentando la pandemia del COVID-19 (con una posible segunda ola de contagios a principios del 2021), reactivar la golpeada economía peruana y liderar la transición hacia un nuevo gobierno, que debería iniciarse el 28 de julio del próximo año.

En su mensaje, Merino recalcó que su primer compromiso es ratificar el calendario electoral, que establece los comicios generales para el 11 de abril del 2021. Agregó que su otra gran prioridad será proteger el bienestar de los peruanos en la actual pandemia y mantener a los equipos de profesionales de salud que vienen enfrentando al coronavirus en la primera línea de batalla.

Además, hizo un llamado a la unidad de todos los peruanos y mejorar la relación entre el Ejecutivo y el Legislativo. Para ello, anunció la formación de un gabinete de consenso sin distinción de afiliaciones políticas.

Previamente a la juramentación, Merino De Lama recibió a los comandantes generales de las Fuerzas Armadas, que expresaron su respaldo a la sucesión establecida en la Constitución.

Durante la juramentación, se registraron protestas en el Centro de Lima, en los alrededores de la Plaza Mayor y Palacio de Gobierno, que fueron reprimidas por la Policía Nacional.

Llamado a la calma

Por su parte, la CONFIEP realizó un llamado a la serenidad y al “irrestricto respeto a la Constitución y el equilibrio de Poderes del Estado”. Además, exhortó a las autoridades a mantener la estabilidad para que este episodio no merme los esfuerzos que todos los peruanos vienen realizando para superar la crisis sanitaria, la reactivación de la economía familiar y el trabajo por el progreso y el desarrollo del Perú.

Imagen: https://portal.andina.pe/

¿Qué es el Buen Gobierno Corporativo y cómo impacta en la reputación de una empresa?

¿Qué es el Buen Gobierno Corporativo y cómo impacta en la reputación de una empresa?

El Buen Gobierno Corporativo se define como el conjunto de normas, principios y procedimientos que regulan la estructura y el funcionamiento de los órganos directivos al interior de una empresa. Su principal tarea es establecer las relaciones entre la junta directiva, el consejo de administración, los accionistas y el resto de partes interesadas, y estipular las reglas que rigen el proceso de toma de decisiones sobre la compañía.

En la práctica, se trata básicamente de trabajar con altos estándares de transparencia, profesionalismo y eficiencia, generando confianza en el mercado, lo que producirá en el largo plazo un impacto positivo en términos de valor, competitividad y reputación. Gracias a un buen sistema de gobernanza, accionistas e inversionistas evitarán conflictos con la ética y la justicia. También es una excelente manera de prevenir amenazas a la credibilidad y reputación de la organización, previniendo así poner el peligro el valor de la empresa.

¿Qué elementos componen un buen gobierno corporativo?

  • La toma de decisiones éticas a todo nivel: inversiones, fusiones y adquisiciones, nombramiento de ejecutivos o planes de sucesión.
  • Los mecanismos de control sobre el correcto desempeño de la dirección ejecutiva y la implementación del plan estratégico aprobado.
  • El cumplimiento normativo o compliance, que implica el establecimiento de las políticas y procedimientos adecuados para garantizar que tanto la empresa, como sus directivos, empleados y terceros cumplen con el marco normativo aplicable.
  • Las relaciones entre los principales órganos de gobiernos de la compañía, así como los derechos y deberes de cada uno de ellos: consejo de administración, junta directiva y accionistas.

La transparencia merece una mención aparte, pues es un conceptos básico. Antiguamente, solo se hablaba de transparencia en la información financiera que se comunicaba externamente. Hoy, la claridad e integridad de la información es esencial: tiene que ser oportuna en el tiempo y dirigida a las personas correctas. Se tiene que ser transparente en los procesos y en la comunicación con el público y todos los actores.

Esta transparencia genera, a la larga, un impacto positivo en términos de reputación y competitividad y genera un valor agregado en la compañía. Las normas de un buen gobierno corporativo son un elemento clave para incrementar el valor bursátil de las empresas, reducir los costes de capital y ampliar las bases del mercado de capitales. 

Una buena y saludable estructura de gobierno creará las condiciones necesarias para la toma de decisiones estratégicas que funcione como palanca para el aumento de la competitividad y la generación de valor, potenciando de este modo el atractivo de la compañía en los mercados.

Cumple o explica

Existen diversos enfoques, pero en el Perú y la región se suele aplicar el «cumple o explica». Este consiste en determinar una serie de recomendaciones de buen gobierno corporativo recogidas en un documento oficial que las empresas deben respetar y encargar a la junta de accionistas la supervisión de su cumplimiento. 

Si las empresas no cumplen con las recomendaciones, deberán presentar explicaciones a sus accionistas. Ellos determinarán si las explicaciones son satisfactorias y justificadas. Si los accionistas no están satisfechos con las explicaciones, tienen alternativas de acción. En casos graves de corrupción, por ejemplo, pueden ejercer su voto en la junta general de accionistas para cambiar al directorio o sencillamente pueden vender sus acciones, con lo cual el precio caerá y el problema pasará a ser de otro tipo.

No necesariamente se debe tomar un paso tan extremo para casos más leves. Se pueden buscar medidas correctivas o encontrar una mejor manera de hacer cumplir las normas.

Hoy, el buen gobierno corporativo ya no es una estrategia publicitaria o una estratagema para presentarse bien ante el público; es un tema de sobrevivencia empresarial. Si una organización no puede demostrarles a sus clientes y proveedores que tiene un adecuado sistema de control interno, un buen modelo de prevención y trabaja con transparencia, simplemente no van a querer involucrarse con ella.

¿Qué es el capitalismo de vigilancia?

¿Qué es el capitalismo de vigilancia?

“Antes buscábamos a Google. Ahora Google nos busca a nosotros”, es una de las frases más potentes del libro que la economista y psicóloga social estadounidense Shoshana Zuboff publicó el 2019: La era del capitalismo de vigilancia. El concepto hace referencia a la mercantilización de los datos personales de usuarios de internet, es decir, en la transformación de información personal en una mercancía sujeta a la compraventa con fines de lucro.

“El capitalismo ha evolucionado a través de los siglos e incluso si hay algunos principios del capitalismo que siguen vigentes, toma diferentes formas y variables, de acuerdo a la tecnología y al estado de la sociedad.  En nuestra época, en el siglo digital, se ha presentado una nueva forma de capitalismo, una nueva lógica económica y nueva manera de crear riqueza”, explicó Zuboff en una reciente entrevista para el canal de YouTube del diario argentino La Nación. 

Para hacer la diferenciación más clara, definamos conceptos. En el capitalismo industrial, los propietarios de los medios de producción son los empresarios que, a través de una inversión, compran las materias primas y la estructura necesaria para la producción de bienes y servicios, y contratan mano de obra con este fin. El objetivo es colocar estos productos en el mercado, donde los clientes coinciden con los trabajadores. El medio sobre el que reposa todo el sistema del capitalismo de vigilancia, sin embargo, es la infraestructura digital. Las redes de internet, las tecnologías informáticas y las propias vidas humanas son los medios de producción imprescindibles para proveer datos personales, la auténtica materia prima del sistema.

“El capitalismo industrial, que dominó los siglos XIX y XX, es comprendido por la mayoría de personas. En el siglo XXI, el capitalismo está buscando una nueva fuente de materias primas que puede convertir en commodities. Y lo que encontró fue a nosotros: la experiencia humana. Empezó con Google. Nuestra experiencia humana se ha transformado en una materia prima gratuita de la que se pueden apoderar mediante procesos computacionales”, agrega Zuboff.

Esta experiencia se traduce en datos de comportamiento que se utilizan en todo tipo de cadenas de suministro -similares a los de cualquier fábrica- y son transformados en bienes que pueden ser vendidos.

“Por ejemplo, la pantalla de un video de YouTube es una cadena de suministro. Las aplicaciones, equipos de grabación y celulares son parte del ecosistema. Todos están recopilando datos de las interacciones que llevamos a cabo en línea y la llevan a las fábricas del siglo XXI: una fábrica computacional”. 

La finalidad -el producto final- es combinar esos datos con la computación para hacer predicciones de comportamientos humanos futuros. Es lo que la autora llama productos de predicción. Y se venden a clientes comerciales en mercados que son capaces de emplear estos comportamientos humanos futuros para mejorar sus ventas, crear productos y servicios o revenderlos a otros intereses.

«El capitalismo industrial, con todas sus crueldades, era un capitalismo para las personas. En el de vigilancia, por el contrario, las personas apenas somos ya clientes y empleados, somos por encima de todo fuentes de información. No es un capitalismo para nosotros, sino por encima de nosotros», sentencia Zuboff.

Pero no se trata solo de una simple predicción de comportamiento. El capitalismo de vigilancia también es capaz de modificar el comportamiento y las acciones de las personas, para lograr un mayor beneficio económico. Zuboff vaticina una pérdida del libre albedrío en pos del lucro.

“En psicología se conoce como modificación del comportamiento. La idea es que puedes usar castigos y refuerzos, o premios, para programar las acciones y reacciones de alguien. Muy a menudo se trata de estímulos subliminales y la gente puede no darse cuenta de lo que está ocurriendo”, advierte la experta. 

Esto está muy bien representado en la estrategia de la gamificación, que convierte cada experiencia de usuario, incluso en sitios web de compra o en apps de todo tipo, en una suerte de videojuego. Siempre encontrarás puntos, estrellas, rankings o calificaciones. Este tipo de recursos hace más amena cualquier experiencia online y te invita a pasar más tiempo en ella. A la vez, permite al software conocer más sobre tus preferencias y hábitos de consumo. 

La otra clave reside en la gratuidad de estos servicios. Las apps gratuitas son el cebo, no un regalo que le hace una empresa magnánima. A través de ellas, comienza la extracción de datos, la acumulación de comportamientos que serán horneados para poner en bandeja un festín de predicciones listas para ser transformadas en dinero.

¿Puede y debe una PYME aplicar el compliance en su gestión?

¿Puede y debe una PYME aplicar el compliance en su gestión?

El área compliance -o cumplimiento, traducido al español- dentro de una organización se dedica a la supervisión del respeto a toda normativa que rige a la empresa, ya sean regulaciones externas (como las legales y económicas) hasta reglamentos internos (como aquellos relacionados con los compromisos con cliente). Esta área actúa sin la necesidad de intervención de los órganos de asesoría legal a los que antes se les atribuía tales actividades, pues las regulaciones se han vuelto cada vez más complejas y requieren de un departamento específico para su asistencia.

El sistema de compliance se puede complementar con otras normativas que se orientan a la gestión empresarial como la prevención de riesgos laborales, la protección de datos, la competencia o la protección al consumo. Su implementación puede necesitar del apoyo de otras áreas. Por ejemplo, para desarrollar una herramienta de gestión de la evidencia de cumplimiento o para  elaborar el plan de comunicación interna, formación y gestión del cambio.

¿Qué debe contener y cuales son los objetivos de un programa de compliance? En primer lugar, debe contener todo el marco regulatorio que rige a la empresa, debe prever todos los riesgos propios de la actividad de que se trate, las infracciones y sanciones que deberá soportar quien las infrinja, y fijar como premisa fundamental, cuáles son los objetivos éticos que persigue la compañía.

Un poco de historia…

Los programas de compliance nacieron en Estado Unidos en las décadas de 1960 y 1970, pero en ese entonces se enfocaban únicamente en temas legales. Es recién para la década de 1990 que estos programas se estandarizan, generalmente luego de que grandes empresas hayan sobrevivido a escándalos de corrupción.

Esto obligó a que las empresas ampliaran sus departamentos de asesoría jurídica o que se decidieran por contratar a personas que vigilaran que las acciones de una compañía cumplieran con la legalidad vigente. 

Se trata de un instrumento de gran valor dentro de las organizaciones que evitará riesgos y potenciará la cultura empresarial. También permitirá la construcción de procesos legítimos, formalizará la presencia diferenciadora de la compañía en la industria, aumentará la lealtad de los empleados, el interés de las audiencias y el amparo del capital intelectual. 

¿Se puede aplicar a nivel de Pymes?

De acuerdo a cifras del Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI), en el Perú, las pequeñas y medianas empresas (Pymes) conforman el 98,6% del total de las empresas. Así, representan el 75,9% de la población ocupada, su participación en el PBI es del 42% y contribuyen con el alrededor del 3% a las exportaciones.

La relevancia de las Pymes para la economía del país y el rápido avance que han experimentado en los últimos años -gracias a su modernización y desarrollo tecnológico- hace que también sea necesario aplicar los programas de compliance en estas organizaciones, aunque su implementación, obviamente, no puede ser idéntica al caso de las grandes organizaciones.

En términos básicos, una Pyme podría -y debería- verificar la identidad de las empresas con las que establezcan relaciones, como asociados, proveedores o clientes. Además, debería asegurarse de que estas empresas y sus administradores sean confiables, si se encuentran en algún listado de sanciones o si se ha publicado información negativa sobre ellos.

Si las Pymes no atienden estas cuestiones, podría suponer un daño para su reputación o incluso implicar una sanción, por ejemplo, al relacionarse con alguna compañía que esté siendo investigada por actos ilícitos o incluso haya recibido sanciones que le impidan contratar con el Estado. De darse el caso, su actividad comercial y sus resultados también se verían perjudicados.

Otra medida a considerar es la implementación de un canal de denuncia o canal ético. Este es un sistema interno de comunicación que pone una empresa a disposición de empleados, y opcionalmente, de terceros relacionados (socios, proveedores, clientes., etc.), para que estos puedan informar (de forma confidencial, segura y con garantías) sobre actos delictivos, incumplimientos o irregularidades de los que hayan tenido conocimiento y que contravengan el código ético de la compañía o sean contrarios a la normativa interna o externa aplicable a la empresa.

Tomar estas medidas no solo permitirá a la empresa evitar conflictos legales futuros, sino también mejorará su reputación y -a la larga- su desempeño a nivel comercial.

Si quieres saber más sobre cómo aplicar el compliance a nivel de Pymes, la World Compliance Association (WCA) ha preparado esta guía que puede ayudar a cualquier empresario a adaptar su organización a estos programas. 

¿Qué es la economía de la reputación?

¿Qué es la economía de la reputación?

De acuerdo a la consultora Mazars, dedicada a servicios de financial advisory en 90 países, el 80% del valor de una marca recae hoy en sus activos intangibles. Estos pueden dividirse en cinco aspectos: la reputación, identidad, compromiso de los empleados, satisfacción de los clientes y la propensión a recomendar mis productos y servicios.

La reputación encabeza la lista y no de manera gratuita. El término específico de “economía de la reputación” fue acuñado por primera vez en la XV International Conference on Corporate Reputation, Brand, Identity and Competitiveness, de Reputation Institute, celebrada en 2011 en Nueva Orleans (Estados Unidos). Su auge surgió tras las grandes crisis reputacionales que llevaron a los líderes de todo el mundo a entender que una mala reputación puede ocasionar la desaparición de una empresa. El concepto, como disciplina de gestión, se ha consolidado tras la crisis financiera de 2008 con el llamado ciclo económico de la economía de los intangibles y de la reputación corporativa.

En el marco de este nuevo paradigma, hoy las decisiones de compra, de inversión, o de trabajo, dependen en gran medida del grado de admiración, respeto y confianza que inspiran las organizaciones, las instituciones, las marcas y también los países. La gestión de los intangibles es un nuevo modelo de negocio de las organizaciones porque genera valor social.

Para triunfar en un mundo regido por la economía de la reputación, una empresa debe, entre varios otros factores, tener un propósito corporativo significativo, convertirse en un empleador de elección, administrar la privacidad de los datos y otras macrotendencias de reputación clave son las que determinan si las personas que más le importan a su confianza y negocio. 

¿Cómo aprovechar la economía de la reputación y destacarse? Aquí algunos consejos.

  1. Sé coherente. Hoy, las acciones son más importantes que las palabras. Pero ambas deben ir de la mano. Una empresa que afirme ser responsable con el medio ambiente o con los derechos de sus trabajadores debe demostrarlo a través de sus políticas y procesos. Es posible, por ejemplo, ser una empresa minera responsable y respetar al medio ambiente, pero esta no tendrá una buena reputación si al mismo tiempo, expone a sus trabajadores a peligros y no respeta sus derechos laborales.
  2. Cumple con tus seguidores y clientes. Por mucho que una marca lo intente, será imposible conseguir que la totalidad de la población la tenga en alta estima. Siempre habrá quien la tenga en el extremo opuesto. Esta es la razón por la que Apple ha logrado convertirse en una marca paradigmática con fervientes seguidores y también muchos detractores. Asumió riesgos de acuerdo a su propósito y tiene una legión de fans que la defiende incluso después de muchas polémicas a su alrededor.
  3. Monitorea las redes sociales. No solo las tuyas sino también las de la competencia y las conversaciones que involucren a tu rubro. Ahí encontrarás la opinión que tiene el público sobre tu marca. Estos nuevos canales han obligado a las compañías a afinar sus reflejos y a la vez su templanza, para no sobreactuar ante cualquier comentario que se produzca. Las redes han obligado a las empresas a escuchar qué espera la sociedad de ella y cómo debe reaccionar ante un error o escándalo.
  4. Mantén un equipo intachable. Actualmente, la reputación de una empresa está íntimamente ligada a la de sus directivos e incluso trabajadores. Cada vez es más común que, al darse a conocer una denuncia a nivel personal -como un caso de acoso- la organización empleadora del presunto acosador deba pronunciarse y desligarse del incidente. De no hacerlo, su reputación podría verse afectada, especialmente si intenta disminuir u ocultar el hecho. Por ello, no solo es necesario tener en cuenta las calificaciones académicas al contratar a alguien, también es importante asegurarse que esta sea una persona ética.
  5. El proceso nunca culmina. Construir la reputación de una marca es un proceso constante. Incluso empresas consolidadas con décadas de respaldo pueden caer en una crisis. Esto ocurrió con Volkswagen en el 2015, cuando se descubrió que había instalado ilegalmente un software para alterar los resultados de los controles técnicos de emisiones contaminantes en 11 millones de automóviles, vendidos entre 2009 y 2015. El escándalo es todavía una marca en el historial de la empresa.
  6. La mejor estrategia es la prevención. Ninguna crisis de reputación llega sin aviso ni razón. Siempre hay manera de prever las complicaciones que puede traer una decisión corporativa. Por ello, lo mejor es anticiparse y contar con un protocolo claro de respuesta ante cualquier problema o crisis que pueda dañar la reputación de la organización.
Influencers especializados: de qué se trata y cómo integrarlos a tu estrategia de comunicación

Influencers especializados: de qué se trata y cómo integrarlos a tu estrategia de comunicación

De acuerdo a un estudio llevado a cabo el año pasado por la agencia de marketing estadounidense Media Elements, uno de cada cuatro consumidores a nivel mundial valoran tanto las recomendaciones de influencers como aquellas las de sus amigos y familiares más cercanos. Es decir, estos personajes mediáticos pueden tener incluso un peso mayor que la propia publicidad tradicional al momento de decidir la compra de un producto o servicio.

En los últimos años, el influencer marketing ha explotado. De hecho, un estimado de 56% de las marcas aumentaron sus presupuestos de influencer marketing en 2016. 

No hay duda de los beneficios que conlleva contar con personas relevantes del sector o área en el que nos queremos posicionar. ¿Pero realmente sabemos qué es un influencer y cómo aprovechar mejor su trabajo?

Un influencer especializado es una persona relevante dentro de un ámbito o sector en concreto, como puede ser la tecnología, gastronomía, moda, decoración o cualquier otro rubro. Sus seguidores son personas que les interesa un nicho de mercado específico. Incluso, muchos de los influencers especialistas son considerados como gurús dentro de esa área, por lo que su influencia en la audiencia será muy profunda.

Este tipo de influencer suele colaborar constantemente con medios de comunicación y está presente en eventos corporativos, por lo que no resultará difícil captarlos para tu campaña. Por el precio correcto, claro.

Si no estás seguro en qué podría ayudarte, estas son algunas de las ocasiones en las que un influencer especializado puede ayudarte:

  1. Lanzamiento de una nueva marca. Subir a sus redes sociales el producto dando una explicación de qué es y para qué sirve, hará llegar a sus seguidores y les garantiza que es un buen producto. Cuando la audiencia no conoce la marca, es una buena estrategia utilizar la imagen de un influencer para que la promocione. Al ser conocido en el rubro específico al que pertenece la nueva marca, podrá generar curiosidad y confianza en sus seguidores para que ellos se animen a probarla.
  2. Evento o acción. Un influencer es una voz y un líder de opinión. Su credibilidad le dará su respaldo y fortaleza a la acción que planificas. Si se trata, por ejemplo, de una evento online en el marco del distanciamiento social del COVID-19, contar con un influencer que lo promocione te asegurará una mayor audiencia.
  3. Nuevo producto. Una marca ya establecida en su sector puede necesitar ayuda cuando busca innovar en su cartera de productos o servicios. Muchas veces, puede ser muy difícil convencer al público de probar nuevas opciones, pero si un influencer de su confianza lo hace, es más probable que tomen la decisión de hacerlo.

Si bien existen todas estas ventajas y oportunidades, tampoco se trata de contratar al primer influencer que conozcas o veas en redes sociales. Hay diversos factores a tomar en cuenta antes de decidir a hacer esta inversión, que puede ser muy alta, dependiendo del tipo de personalidad que elijas para tu campaña.

  1. Busca engagement. No basta con solo tener un gran número de seguidores, que finalmente pueden ser sólo pagados por distintos servicios. Lo importante es que quien elijas genere un engagement interesante. Por ejemplo, en Instagram, una buena tasa de respuesta a un contenido está entre el 3,5% y el 6% de los seguidores. Sin embargo, solo se trata de una referencia. También podrías encontrar a un influencer con una cifra de seguidores no demasiado grande -cerca de 10 mil, por ejemplo- pero con un engagement de 10% o más.
  2. Cuida la calidad. La calidad de los contenidos del influencers va en estrecha armonía con la calidad de su comunidad y del propio influencer. Comprueba que su redacción es buena, que no existan errores gramaticales y que, por supuesto, no haya faltas de ortografía. Si no cumplen estos requisitos, pueden perjudicar más que beneficiar a tu imagen de marca.
  3. Piensa visualmente. Redes sociales como Instagram priorizan lo visual sobre el texto. Revisa las fotos, vídeos que haya compartido anteriormente para saber si encajan con tu marca. Ten en cuenta que el contenido visual para publicar a través de tus plataformas sociales beneficia a que ese contenido sea más fácil de compartir y, por ende, pueda expandir su alcance.
  4. La autenticidad vende. Un influencer es más confiable para su público porque es más sincero que la publicidad tradicional. Las historias personales que incluyen el uso genuino o la mención de un producto, servicio o marca son más confiables que las revisiones directas de productos. En la medida de lo posible, dale carta libre para dar su opinión de manera honesta. Esto siempre generará muchas mejores reacciones del público.
  5. El conocimiento es sexy. Lamentablemente, en redes existen muchos aspirantes a influencers que solo buscan aprovecharse de empresas y obtener productos gratis. Puedes darte cuenta de estas malas prácticas si notas que el personaje no conoce su rubro, no da información detallada ni tampoco brinda contenido con profundidad y calidad. Evita este tipo de personas y céntrate en encontrar influencers que manejen adecuadamente temas relacionados a tus productos y servicios. Que se alineen a tu target hará más rentable tu inversión.
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