Las empresas están trabajando con equipos cada vez más diversos en edad, pero muchas aún gestionan el talento bajo criterios que pueden dejar fuera la experiencia de los trabajadores de 50 años a más. Un análisis de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) encontró que las empresas cuya proporción de trabajadores de 50 años a más es 10% superior al promedio tienen una productividad 1,1% mayor. Además, el estudio señala que los equipos de trabajo intergeneracionales suelen ser más productivos.
La presencia de trabajadores sénior en el mercado laboral va en aumento: en América Latina y el Caribe, aproximadamente una de cada cuatro personas activas en el mercado laboral tiene más de 50 años, de acuerdo con una investigación realizada por el BID. En el Perú, la población ocupada de 45 años a más creció 4,3% en el primer trimestre de 2026 frente al mismo periodo de 2025, lo que representa alrededor de 280 mil personas más, de acuerdo con el INEI.
Para Elizabeth Gómez, líder del Proyecto Ecosistema Plateado de la Universidad del Pacífico, el desafío que se tiene por delante es que las empresas valoren y gestionen el talento de las personas de 50+ a partir de las competencias que han desarrollado a lo largo de su trayectoria profesional, dejando atrás paradigmas asociados a la edad. “El talento 50+ aporta conocimiento del mercado, criterio y experiencia. Si a ello se suman las nuevas herramientas y perspectivas de otras generaciones, las empresas pueden generar equipos con más capacidades y evitar que ese conocimiento se pierda”, señala.
Al respecto, Elizabeth Gómez sugiere las siguientes estrategias para aprovechar y potenciar la experiencia de los trabajadores de 50+ y, asimismo, desarrollar una fuerza laboral intergeneracional:
Dejar de filtrar el talento por edad y fijarse en las capacidades: revisar descripciones de puestos, requisitos y criterios de selección (interna y externa) que puedan excluir perfiles 50+ antes de evaluar sus habilidades y experiencia.
Capacitar al talento sénior para desarrollar competencias adicionales requeridas por la organización: la OCDE señala que solo el 24% de las personas de 55 a 65 años participa en capacitaciones relacionadas con el trabajo, frente al 41% de quienes tienen entre 45 y 54 años. La formación continua debe acompañar toda la trayectoria laboral.
Convertir la experiencia en conocimiento que permanezca en la empresa: la salida de un profesional puede significar también la pérdida de conocimiento sobre clientes, procesos y mercados. Crear mecanismos de transferencia o de mentoría permite que esa experiencia quede dentro de la organización.
Hacer que el intercambio de capacidades y conocimientos entre generaciones funcione en ambos sentidos: los profesionales de 50+ pueden aportar experiencia y conocimiento del mercado, mientras que los más jóvenes pueden aportar nuevas herramientas y formas de trabajo. La OCDE señala que este trabajo conjunto puede contribuir a una mayor productividad.
Medir el talento por su aporte y no por la edad: las oportunidades de capacitación, crecimiento y nuevas responsabilidades deberían responder a las capacidades de cada persona, sin asumir que la edad determina su capacidad para aprender, liderar o innovar.
Para las empresas, el reto actual en cuanto a la gestión del talento requiere eliminar cualquier sesgo relacionado con la edad, lo que implica aprender a gestionar una fuerza laboral en la que conviven distintas generaciones y retener a una fuerza laboral sénior, ofreciendo oportunidades de desarrollo y creando mecanismos para que su conocimiento se transfiera dentro de la organización a las generaciones más jóvenes. Y promoviendo que estas sean conscientes de la importancia del conocimiento de esta generación.
“La longevidad también está transformando la manera en que las empresas entienden el talento. Una persona de 50 años a más puede seguir aprendiendo, liderando y generando valor. El desafío es crear espacios donde esa experiencia pueda combinarse con nuevas capacidades y convertirse en conocimiento que permanezca en la organización”, concluye Gómez.
¿Qué tenían en común Cézanne, Van Gogh, Matisse y Chagall más allá de haber transformado la historia del arte? La búsqueda de las conexiones entre estos cuatro artistas llevó a la peruana Liliana Checa Yábar a recorrer los lugares que marcaron sus vidas y obras, especialmente en el sur de Francia. El resultado de esa investigación fue “En busca del color”, una obra literaria que llegó a México para ser presentada en la Feria Internacional del Libro de las Universitarias y los Universitarios (FILUNI) 2026.
Publicada por Editorial UPC, la obra obtuvo el mayor puntaje en la Convocatoria Mujeres Académicas Latinoamericanas 2025, iniciativa que promueve la publicación y visibilidad internacional de investigadoras de la región. Como parte de este reconocimiento, el libro tuvo un espacio dentro de la participación peruana en FILUNI, feria organizada por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) en Ciudad de México.
La presentación se realizó el martes 25 de agosto, en el Foro Miradas al Sur, y contó con la participación de Liliana Checa Yábar, María Isabel Cabrera, Rebeca Barquera y Magda Simons. Un día después, el miércoles 26, a la 1:00 p. m., en el Foro FILUNI, Checa Yábar y Simons ofrecieron la conferencia “Descifrando los lazos entre Van Gogh, Cézanne, Matisse y Chagall”, que profundizó en las conexiones entre los cuatro artistas.
El libro nació de una investigación que llevó a su autora a recorrer los espacios en los que vivieron y crearon estos referentes del arte moderno. “El libro es una búsqueda porque implicó encontrar ese hilo conductor entre los cuatro artistas, lo que me llevó a sumergirme en sus vidas y descubrir cómo la fascinación por la Provence marcó su relación con el color. Sin emoción no hay nada. A través del libro busco transmitir esa pasión por el arte y contagiar al lector”, señala Liliana Checa Yábar.
Más que desarrollar un análisis tradicional de la historia del arte, “En busca del color” combina investigación académica con la experiencia personal de recorrer los escenarios que inspiraron a los artistas. Desde esta perspectiva, la autora propone entender el color como una vía para acercarse a las emociones, búsquedas y transformaciones que atravesaron sus procesos creativos.
La publicación también explora el impresionismo y el postimpresionismo como puntos de partida para comprender las búsquedas individuales que posteriormente dieron lugar a lenguajes artísticos propios. La propuesta está dirigida tanto a especialistas como a lectores sin formación previa en arte, con la intención de acercarlos a estas cuatro figuras desde una narrativa accesible y sensorial.
La llegada de “En busca del color” a FILUNI formó parte de la participación de Editorial UPC en el stand colectivo de EUPerú (Editoriales Universitarias y Académicas del Perú). La editorial participó en la feria desde su primera edición en 2017 y, desde 2023, presentó anualmente la publicación con mayor puntaje de la “Convocatoria Mujeres Académicas Latinoamericanas”, como parte de su estrategia para ampliar la circulación y visibilidad de la producción académica de la región.
Deslizar el dedo por la pantalla parece un gesto cotidiano; un video lleva a otro, luego aparece una noticia, un meme o una tendencia y, casi sin advertirlo, pueden pasar horas. Bajo la premisa de que una persona puede llegar a pasar aproximadamente 40 días al año consumiendo contenido en redes sociales, una nueva propuesta teatral busca trasladar al escenario esa experiencia y plantear una pregunta cada vez más presente: ¿qué impacto tiene este consumo constante en nuestra vida cotidiana?
Esta reflexión es el punto de partida de “Abrumadora y Sobre-estimulante”, obra con dramaturgia, dirección e investigación de Vian L. King, que tendrá su estreno los días 2, 3 y 4 de octubre en el Auditorio IHS de Barranco, luego de resultar ganadora de la IV Convocatoria para el Apoyo de las Artes Escénicas y la Música del Centro Cultural de la Universidad Peruana de Ciencias Aplicadas (UPC).
La propuesta aborda el denominado doomscrolling, la práctica de consumir contenido digital de manera prolongada y casi automática. En lugar de explicarlo únicamente a través de una historia convencional, la obra busca que el público experimente esa saturación: más de 100 videos serán proyectados simultáneamente en el escenario, las paredes y el techo, acompañados de videomapping, sonidos intensos e iluminación.
Un solo intérprete ocupará el escenario, pero el público tendrá que decidir constantemente hacia dónde mirar. Mientras Sebastián Ramos actúa, las imágenes invadirán distintos puntos del espacio y el sonido competirá por captar la atención. Para King, estos elementos funcionan como cuatro actores —Sebastian como protagonista, las artes visuales, la luz y el sonido— que construyen juntos una experiencia diseñada para trasladar al teatro la saturación del consumo digital.
La idea comenzó a gestarse a partir de la propia experiencia de Vian L. King durante la pandemia, cuando identificó que su consumo de contenido digital se había convertido en un comportamiento casi automático. A partir de allí inició una investigación sobre cómo las plataformas y sus mecanismos de interacción pueden influir en la atención, las emociones y la manera en que las personas administran su tiempo.
“Uso memes y tendencias de redes sociales en escena, no para ser viral, sino porque ya son parte de nuestro idioma cotidiano”, explica King, cuya propuesta artística busca experimentar sin alejarse de códigos reconocibles para el público. La intención es que incluso una persona que se acerque por primera vez al teatro experimental pueda reconocerse en aquello que ocurre frente a ella.
El montaje tampoco pretende presentar a las redes sociales como un enemigo. Por el contrario, plantea una reflexión sobre la relación que cada persona construye con las pantallas y sobre cuánto control mantiene frente a sistemas diseñados para captar constantemente su atención. Para King, la pregunta central no pasa por abandonar la tecnología, sino por tomar conciencia de qué ocurre mientras continuamos deslizando la pantalla.
“Abrumadora y Sobre-estimulante” llega a escena después de un proceso de investigación y creación iniciado en 2023. El proyecto fue seleccionado en la IV Convocatoria para el Apoyo de las Artes Escénicas y la Música de UPC Cultural, iniciativa que busca impulsar la creación, el desarrollo y la circulación de nuevas propuestas artísticas. Además, formó parte de la residencia artística FAE Incuba 2025-2026. Las funciones de octubre serán la primera oportunidad para que el público vea la obra en su versión completa.
La temporada contará con tres únicas funciones en el Auditorio IHS de Barranco (Jr. Ignacio Mariátegui 120): viernes 2 y sábado 3 de octubre a las 8:00 pm, y domingo 4 a las 7:30 p. m. La obra está recomendada para mayores de 14 años en compañía de un adulto y las entradas estarán disponibles a través de Joinnus: https://www.joinnus.com/events/theater/lima-abrumadora-y-sobre-estimulante-78230
Las lluvias intensas, inundaciones y huaicos asociados a eventos climáticos extremos pueden afectar cables, tomacorrientes, cajas de paso y tableros eléctricos, dejando fallas que pasan inadvertidas y pueden manifestarse incluso después de que la emergencia haya terminado. En estas condiciones, la humedad acumulada puede favorecer fugas de corriente, cortocircuitos y sobrecalentamientos.
Christian Porras, especialista de producto de Conductores Eléctricos CELSA, explica que uno de los principales errores es asumir que una instalación vuelve a ser segura apenas desaparece el agua. “Después de una inundación pueden quedar daños que no son visibles a simple vista. Por eso, antes de restablecer la energía, es importante verificar el estado de la instalación y asegurarse de que no exista humedad o deterioro en sus componentes”, señala.
Ante este escenario, el especialista identifica cinco riesgos eléctricos que pueden permanecer ocultos después de lluvias intensas o inundaciones:
Agua atrapada en tuberías y canalizaciones: Aunque las superficies parezcan secas, el agua puede permanecer dentro de las tuberías eléctricas empotradas y alcanzar cajas de paso, empalmes o conductores. Esta humedad puede deteriorar progresivamente el aislamiento y favorecer fugas de corriente o cortocircuitos.
Corrosión en empalmes y conexiones: La humedad retenida en bornes, terminales y uniones puede iniciar procesos de corrosión que no siempre son visibles. Con el tiempo, estas conexiones pueden incrementar su resistencia eléctrica y generar puntos de sobrecalentamiento.
Humedad dentro de tableros e interruptores: el agua también puede alcanzar dispositivos de protección. Aunque exteriormente parezcan encontrarse en buenas condiciones, algunos componentes internos podrían haber sido afectados y presentar fallas cuando vuelva a circular la electricidad.
Ingreso de agua al interior de los cables: Cuando existen extremos o empalmes mal sellados, el agua puede penetrar entre los componentes del conductor y desplazarse internamente, comprometiendo sus propiedades de aislamiento sin necesariamente generar señales visibles desde el exterior.
Deterioro del aislamiento eléctrico: La exposición prolongada al agua y la humedad puede degradar el material que protege los conductores. Con el tiempo, este puede endurecerse, perder flexibilidad o presentar grietas, incrementando el riesgo de fugas eléctricas y cortocircuitos.
Según Porras, las condiciones ambientales también varían según la región. En la costa, la combinación de humedad y salitre puede acelerar la corrosión de conexiones y componentes metálicos. En la sierra, las lluvias intensas, granizadas, variaciones bruscas de temperatura y tormentas eléctricas pueden afectar el aislamiento y generar sobretensiones. En la selva, las altas temperaturas, la humedad permanente y las precipitaciones favorecen la condensación dentro de cajas, canalizaciones y tableros, acelerando el deterioro de determinados materiales.
Por ello, antes de los periodos de lluvias, se recomienda identificar los puntos por donde podría ingresar agua, revisar el estado de cables y empalmes y mantener tableros, tomacorrientes y equipos alejados de áreas susceptibles de inundarse. “La prevención empieza por conocer los riesgos del entorno, utilizar materiales adecuados y realizar mantenimiento periódico. Las condiciones son distintas en la costa, sierra y selva, por lo que las instalaciones deben responder a las características ambientales de cada zona. Esperar a que ocurra una inundación para revisar el sistema eléctrico puede ser demasiado tarde”, concluye el experto.
En relaciones públicas estamos acostumbrados a hablar de publicaciones, alcance, presencia en medios o participación de voceros. Son indicadores que permiten observar una parte importante del trabajo realizado, pero cada vez aparece con mayor fuerza una pregunta dentro de las organizaciones: ¿cómo demostramos el verdadero valor que genera una estrategia de PR?
Precisamente, esta será una de las conversaciones que llevaremos desde Trend PR & Reputación al iPR Summit, encuentro profesional que se realizará este 24 de septiembre en Guayaquil, Ecuador, y que reunirá a líderes de comunicación, marketing y relaciones públicas de Latinoamérica y del mercado hispano de Estados Unidos. Nuestro CEO y fundador, Augusto Ayesta, será panelista en “De la medición al impacto: cómo demostrar el valor estratégico de las relaciones públicas”, junto con Priscilla Tandazo, CEO de MarketGate, y Cristina Páez, CEO de Ipsos Ecuador. La conversación será moderada por Claudia Loaiza, presidenta de C. Loaiza Comunicaciones.
Para nosotros, formar parte de este encuentro representa también una oportunidad para poner sobre la mesa cómo pasar de reportar lo que hicimos a explicar qué conseguimos a través de la comunicación.
Una conversación regional sobre el futuro de las relaciones públicas
iPR Summit celebrará este año su primera edición bajo el concepto “Impulsando el futuro de las Relaciones Públicas”. El encuentro nace con el objetivo de conectar las perspectivas de diversos profesionales que comparten desafíos en reputación, medios, audiencias, tecnología y comunicación corporativa.
La cita se realizará, además, durante la semana en la que se conmemora el Día Interamericano de las Relaciones Públicas, cada 26 de septiembre, una oportunidad para reflexionar sobre cómo está evolucionando nuestra profesión y qué lugar ocupa hoy la comunicación dentro de las organizaciones.
El programa contempla algunos de los principales desafíos que hoy están transformando las relaciones públicas en la región. Las conversaciones partirán del futuro del PR en un entorno de constante cambio y recorrerán temas como la construcción de storytelling relevante para audiencias culturalmente diversas, el uso práctico de la inteligencia artificial y sus límites, y la evolución de la medición hacia modelos capaces de demostrar impacto.
También se analizará la reputación y el manejo de crisis en tiempo real, el papel de la sostenibilidad en la construcción de confianza, la creatividad aplicada a estrategias de relaciones públicas y la forma en que las historias pueden trascender de la noticia hacia conversaciones que se desarrollan en múltiples plataformas. El encuentro cerrará con una discusión especialmente relevante para la profesión: cómo lograr que el PR tenga mayor influencia y relevancia estratégica en la mesa donde se toman las decisiones.
Para Augusto Ayesta, “esta es una oportunidad única para compartir con profesionales de la comunicación de todo el continente. En nuestra profesión, el aprendizaje nunca para, no es estático. iPR Summit es la oportunidad para refrescar conocimientos, ver otras experiencias y puntos de vista, no solo de la región, sino también del mercado norteamericano”, agregó.
De contar publicaciones a demostrar impacto
Uno de los principales temas que abordaran en iPR Summit tiene que ver precisamente con la forma en la que medimos nuestro trabajo. Durante mucho tiempo, la evaluación de las relaciones públicas estuvo estrechamente asociada con indicadores de exposición como un número de publicaciones obtenidas, alcance estimado de los medios, menciones, entrevistas o presencia de determinados voceros. Estos indicadores siguen siendo útiles. El problema aparece cuando intentamos utilizarlos de manera aislada para responder una pregunta mucho más amplia: ¿la estrategia de comunicación cumplió realmente con su objetivo?
Una marca puede conseguir numerosas publicaciones y, aun así, no haber llegado a los públicos que necesitaba alcanzar. También puede ocurrir que una única cobertura en un medio especializado puede resultar especialmente valiosa si llega directamente a clientes, inversionistas, autoridades, ejecutivos o líderes de una determinada industria.
Por eso, desde nuestra experiencia, cada vez resulta más importante complementar el volumen con variables que permitan analizar la calidad y relevancia de la cobertura obtenida. ¿Aparecieron los mensajes que queríamos posicionar? ¿La información fue presentada dentro del contexto adecuado? ¿El medio era relevante para nuestros stakeholders? ¿El vocero logró fortalecer su posicionamiento? ¿Qué conversación generó la cobertura? Son preguntas que aportan una mirada mucho más completa sobre los resultados.
Llevar el PR a la mesa de decisiones
Esta discusión va mucho más allá de la elaboración de un reporte. La manera en que demostramos resultados también influye en el lugar que ocupa la comunicación dentro de una organización.
Si presentamos el PR únicamente a través del número de publicaciones obtenidas, podemos terminar reduciendo nuestra propia función a la generación de cobertura mediática. En cambio, cuando somos capaces de relacionar la comunicación con reputación, confianza, posicionamiento, gestión de stakeholders y objetivos organizacionales, empezamos a construir una conversación diferente.
También podemos utilizar la medición para aprender. Los resultados permiten identificar qué historias generaron mayor interés, qué mensajes funcionaron, cuáles necesitan ajustes, qué medios fueron más relevantes, cómo respondieron nuestras audiencias y dónde existen nuevas oportunidades. Desde esa perspectiva, la medición deja de servir únicamente para demostrar resultados y empieza a convertirse en una herramienta para tomar mejores decisiones de comunicación.
Nuestra participación en iPR Summit será una oportunidad para compartir estos aprendizajes, pero también para escuchar cómo otros profesionales y organizaciones de la región están enfrentando el mismo desafío. ¿Quieres ser parte de esta conversación? Conoce la agenda completa de iPR Summit y adquiere tus entradas aquí.