por Trend | Agencia de PR & Reputación | 19 octubre 2026 | CELSA, Newsroom
Cada 31 de octubre, miles de hogares, restaurantes, bares y locales de entretenimiento se preparan para celebrar Halloween y el Día de la Canción Criolla. Luces decorativas, parlantes, reflectores y otros equipos eléctricos forman parte de los preparativos Sin embargo, detrás de estas instalaciones temporales pueden esconderse riesgos que pasan inadvertidos hasta que ocurre una falla eléctrica.
“Muchas veces tenemos las luces encendidas, la música funcionando y otros equipos conectados sin notar nada extraño. Sin embargo, eso no significa que la instalación sea segura. Pueden existir puntos de sobrecalentamiento en los tomacorrientes o conexiones que no son visibles, especialmente cuando se utilizan instalaciones antiguas o improvisadas”, explica Christian Porras, especialista de producto de Conductores Eléctricos CELSA.
El experto advierte que el riesgo también está presente en las decoraciones exteriores. Por ejemplo, unir cables únicamente con cinta aislante para iluminar patios o fachadas no garantiza una conexión segura ni una protección adecuada frente a la humedad. Asimismo, utilizar luces LED, aunque consuman menos energía, no elimina el peligro de emplear extensiones defectuosas o materiales de procedencia desconocida.
Cinco errores que pueden poner en riesgo la celebración
En este contexto, Porras, identifica algunas prácticas habituales que deben evitarse al preparar las decoraciones e instalaciones eléctricas:
- Conectar varias extensiones entre sí. Aunque permiten disponer de más enchufes, no aumentan la capacidad del circuito. Si se conectan demasiados equipos, las extensiones y conexiones pueden sobrecalentarse y, en instalaciones que no cuentan con la protección adecuada, el problema también puede afectar los cables dentro de las paredes.
- Improvisar empalmes con cinta aislante. Unir cables sin accesorios adecuados, especialmente en patios, jardines o fachadas, puede facilitar el ingreso de humedad y provocar fugas de corriente, cortocircuitos o descargas eléctricas.
- Utilizar cables demasiado delgados para equipos de alto consumo. Parrillas eléctricas, amplificadores y reflectores pueden exigir una corriente superior a la que soporta el conductor. En negocios y locales de eventos, el cableado debe seleccionarse considerando la potencia, la longitud y las condiciones de instalación.
- Confiar en instalaciones antiguas sin revisarlas. Con el paso de los años, el aislamiento de los cables puede endurecerse, agrietarse o perder sus propiedades. Someter una instalación deteriorada a varias horas de consumo elevado incrementa el riesgo de fallas.
- Ignorar las primeras señales de una falla eléctrica. Olor a plástico quemado, enchufes inusualmente calientes, manchas oscuras, luces que parpadean o interruptores que se disparan repetidamente son advertencias que requieren atención inmediata.
Como medida preventiva, Porras recomienda realizar una inspección visual rápida antes de conectar las decoraciones. Con los equipos desconectados, se debe comprobar que los cables no presenten cortes, zonas aplastadas, aislamiento expuesto o deformaciones. También es importante revisar que los enchufes no tengan manchas de quemaduras, evitar colocar extensiones debajo de alfombras y verificar que los materiales sean adecuados para espacios exteriores cuando corresponda. Ante señales de calentamiento, olor a quemado o fallas recurrentes, se debe dejar de utilizar la conexión afectada y solicitar la revisión de un electricista calificado, sin intentar reparaciones improvisadas.
por Trend | Agencia de PR & Reputación | 9 octubre 2026 | CELSA, Newsroom
Lima atraviesa una primavera inusual debido a la presencia del Fenómeno El Niño Costero en el litoral. Recientemente, el Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología del Perú (Senamhi) emitió una alerta roja por el incremento de la temperatura diurna, que podría presentarse con una intensidad de moderada a extrema en la costa y de moderada a fuerte en la sierra del país. En algunas zonas, las temperaturas podrían bordear los 35 °C.
Este aumento de la temperatura ambiental, sumado a una mayor demanda de electricidad, también puede someter a condiciones más exigentes al cableado de viviendas, comercios y empresas. A medida que sube la temperatura del entorno, los conductores tienen mayores dificultades para disipar el calor generado por el paso de la corriente.
El riesgo puede incrementarse cuando este escenario coincide con el uso simultáneo y prolongado de aires acondicionados, ventiladores, refrigeradoras y otros equipos, debido a que aumenta la corriente que circula por los circuitos. Si la instalación no está correctamente dimensionada o trabaja cerca de su capacidad máxima, la combinación de una mayor demanda eléctrica y altas temperaturas puede favorecer el sobrecalentamiento y acelerar el deterioro del aislamiento.
“Una instalación puede aparentemente funcionar con normalidad y, aún así, presentar un sobrecalentamiento. La temperatura del entorno, la corriente que transporta el conductor y las condiciones en las que está instalado influyen en su capacidad para disipar el calor”, explica Christian Porras, especialista de producto de Conductores Eléctricos CELSA.
¿Cómo reconocer una instalación que podría estar sobrecalentándose?
Porras, recomienda prestar atención a algunas señales que pueden advertir problemas y requieren una revisión profesional:
- Tomacorrientes, enchufes, interruptores o cables inusualmente calientes: una temperatura elevada en estos componentes puede ser una señal de que la instalación está trabajando en condiciones inadecuadas.
- Manchas o rastros de deterioro: tonalidades marrones o amarillentas y presencia de hollín alrededor de tomacorrientes, conexiones o tableros pueden evidenciar un problema.
- Interruptores que se disparan repetidamente: si los dispositivos de protección del tablero se activan de manera continua sin una causa evidente, la instalación debe ser evaluada.
- Circuitos con demasiados equipos conectados: concentrar varios aparatos en un mismo tomacorriente, extensión o circuito incrementa la demanda y puede favorecer el calentamiento.
- Equipos e instalaciones con poca ventilación: los espacios cerrados o con escasa circulación de aire dificultan la disipación del calor.
Ante cualquiera de estas señales, se recomienda desconectar los equipos involucrados cuando pueda hacerse de forma segura, evitar reparaciones improvisadas y solicitar la revisión de un profesional calificado.
Finalmente, el especialista recuerda que no existe una única temperatura ambiental a partir de la cual todos los cables se vuelvan inseguros. El límite depende del tipo de aislamiento, la temperatura nominal del conductor, la corriente que transporta y la forma en que está instalado. Por ello, especialmente en instalaciones sometidas de manera habitual a altas temperaturas o elevada demanda eléctrica, la selección y dimensionamiento del conductor deben responder a las condiciones reales de operación.
por Trend | Agencia de PR & Reputación | 23 septiembre 2026 | CELSA, Newsroom
En el marco de EXPOMINA 2026, Conductores Eléctricos CELSA y el Centro Tecnológico Minero (CETEMIN) suscribieron un convenio de cooperación que permitirá llevar “Conecta Seguro”, plataforma de educación, prevención y seguridad eléctrica de CELSA, a la formación de futuros técnicos.
El acuerdo permitirá conectar la formación académica con la experiencia industrial y las demandas del mercado laboral. Profesionales de CELSA participarán como expositores y conferencistas en clases y actividades académicas, mientras que la compañía podrá intervenir en sesiones de validación y actualización de mallas curriculares, aportando conocimientos sobre los requerimientos que enfrenta actualmente el sector.
“El componente práctico será otro de los ejes de la alianza. Los estudiantes podrán realizar visitas técnicas a las instalaciones de CELSA para conocer la planta industrial y sus procesos en un entorno real de trabajo. Asimismo, la empresa difundirá entre estudiantes y egresados las vacantes disponibles para prácticas profesionales y puestos de trabajo, facilitando su participación en los procesos de selección”, señaló David Lavandero, gerente comercial de Conductores Eléctricos CELSA.
El convenio también contempla el desarrollo conjunto de programas para fortalecer las capacidades de colaboradores, distribuidores, proveedores o clientes de la firma de conductores eléctricos a nivel nacional, ampliando el alcance de la transferencia de conocimiento hacia otros actores vinculados con la industria.
La firma de este convenio de cooperación contó con la participación de Raúl Benavides, presidente del Directorio de CETEMIN; Raphael Delgado, gerente general de CETEMIN; Homar Lozano, gerente de Desarrollo Estratégico y Proyectos de CETEMIN; Javier Valdivia, gerente general de Conductores Eléctricos CELSA; y David Lavandero, gerente comercial de Conductores Eléctricos CELSA.
CETEMIN cuenta con 22 años de experiencia en la formación de técnicos especializados, además de desarrollar capacitación y certificación por competencias laborales para trabajadores y operadores del sector minero.
Con esta alianza, CELSA amplía el alcance de “Conecta Seguro” hacia la educación técnica, integrando prevención, experiencia industrial y empleabilidad como parte de una estrategia orientada a que los futuros profesionales ingresen al mercado con una mayor preparación para enfrentar los desafíos de seguridad eléctrica del país.
por Trend | Agencia de PR & Reputación | 9 septiembre 2026 | CELSA, Newsroom
Las lluvias intensas, inundaciones y huaicos asociados a eventos climáticos extremos pueden afectar cables, tomacorrientes, cajas de paso y tableros eléctricos, dejando fallas que pasan inadvertidas y pueden manifestarse incluso después de que la emergencia haya terminado. En estas condiciones, la humedad acumulada puede favorecer fugas de corriente, cortocircuitos y sobrecalentamientos.
Christian Porras, especialista de producto de Conductores Eléctricos CELSA, explica que uno de los principales errores es asumir que una instalación vuelve a ser segura apenas desaparece el agua. “Después de una inundación pueden quedar daños que no son visibles a simple vista. Por eso, antes de restablecer la energía, es importante verificar el estado de la instalación y asegurarse de que no exista humedad o deterioro en sus componentes”, señala.
Ante este escenario, el especialista identifica cinco riesgos eléctricos que pueden permanecer ocultos después de lluvias intensas o inundaciones:
- Agua atrapada en tuberías y canalizaciones: Aunque las superficies parezcan secas, el agua puede permanecer dentro de las tuberías eléctricas empotradas y alcanzar cajas de paso, empalmes o conductores. Esta humedad puede deteriorar progresivamente el aislamiento y favorecer fugas de corriente o cortocircuitos.
- Corrosión en empalmes y conexiones: La humedad retenida en bornes, terminales y uniones puede iniciar procesos de corrosión que no siempre son visibles. Con el tiempo, estas conexiones pueden incrementar su resistencia eléctrica y generar puntos de sobrecalentamiento.
- Humedad dentro de tableros e interruptores: el agua también puede alcanzar dispositivos de protección. Aunque exteriormente parezcan encontrarse en buenas condiciones, algunos componentes internos podrían haber sido afectados y presentar fallas cuando vuelva a circular la electricidad.
- Ingreso de agua al interior de los cables: Cuando existen extremos o empalmes mal sellados, el agua puede penetrar entre los componentes del conductor y desplazarse internamente, comprometiendo sus propiedades de aislamiento sin necesariamente generar señales visibles desde el exterior.
- Deterioro del aislamiento eléctrico: La exposición prolongada al agua y la humedad puede degradar el material que protege los conductores. Con el tiempo, este puede endurecerse, perder flexibilidad o presentar grietas, incrementando el riesgo de fugas eléctricas y cortocircuitos.
Según Porras, las condiciones ambientales también varían según la región. En la costa, la combinación de humedad y salitre puede acelerar la corrosión de conexiones y componentes metálicos. En la sierra, las lluvias intensas, granizadas, variaciones bruscas de temperatura y tormentas eléctricas pueden afectar el aislamiento y generar sobretensiones. En la selva, las altas temperaturas, la humedad permanente y las precipitaciones favorecen la condensación dentro de cajas, canalizaciones y tableros, acelerando el deterioro de determinados materiales.
Por ello, antes de los periodos de lluvias, se recomienda identificar los puntos por donde podría ingresar agua, revisar el estado de cables y empalmes y mantener tableros, tomacorrientes y equipos alejados de áreas susceptibles de inundarse. “La prevención empieza por conocer los riesgos del entorno, utilizar materiales adecuados y realizar mantenimiento periódico. Las condiciones son distintas en la costa, sierra y selva, por lo que las instalaciones deben responder a las características ambientales de cada zona. Esperar a que ocurra una inundación para revisar el sistema eléctrico puede ser demasiado tarde”, concluye el experto.