+51 991 664 782 info@trend.pe
¿Cómo aparece tu marca en las respuestas de IA? Las nuevas claves del monitoreo reputacional

¿Cómo aparece tu marca en las respuestas de IA? Las nuevas claves del monitoreo reputacional

Durante años, las empresas han monitoreado lo que los consumidores y usuarios dicen sobre ellas en redes sociales, medios digitales y otras plataformas. Estas conversaciones permiten identificar tendencias, conocer la percepción de sus públicos y anticipar situaciones que podrían afectar su reputación. Sin embargo, hoy en día, las respuestas generadas por inteligencia artificial también se han convertido en un espacio donde las marcas 4están siendo descritas, comparadas y recomendadas.

¿Qué ocurre cuando una persona pregunta a ChatGPT cuáles son las empresas más confiables de determinado sector? ¿Qué información encuentra Gemini sobre una compañía? ¿Qué fuentes utiliza Perplexity para comparar marcas que ofrecen servicios similares? Estas preguntas están ampliando el alcance del monitoreo reputacional, y ahora también es relevante conocer cómo esa información aparece sintetizada en las respuestas que reciben los usuarios de herramientas de IA.

El cambio responde a una transformación en la búsqueda de información. Según un análisis de Pew Research Center publicado en julio de 2025, los usuarios hicieron click en un resultado de búsqueda tradicional en el 8 % de las visitas a páginas de Google que mostraban un resumen generado por IA, frente al 15 % de las visitas sin ese resumen.

Aunque el estudio se realizó en Estados Unidos y no representa directamente los hábitos del consumidor peruano, evidencia un cambio importante; y es que parte de la información que antes requería visitar diferentes páginas ahora puede consultarse directamente en una respuesta generada por IA.

Para quienes trabajamos en comunicación y relaciones públicas, este escenario abre una nueva dimensión de análisis. ¿Sabemos cómo aparece nuestra marca en esas respuestas? ¿Qué información se está utilizando para describirla? ¿A qué fuentes está recurriendo la IA? ¿Y qué ocurre cuando esa descripción es incompleta, desactualizada o incorrecta?

Del social listening al AI listening

La escucha social, conocida como social listening, permite analizar conversaciones digitales relacionadas con una marca, sus competidores o su sector. A través del monitoreo de menciones, comentarios y tendencias, las organizaciones pueden identificar inquietudes de sus públicos, evaluar campañas y reconocer posibles riesgos reputacionales.

La escucha de IA, o AI listening, propone ampliar esa observación hacia las respuestas producidas por sistemas de inteligencia artificial generativa. La diferencia está en el objeto de análisis. Mientras la escucha social observa principalmente lo que las personas publican y comentan, la escucha de IA examina cómo una herramienta presenta información sobre una empresa cuando alguien realiza una consulta.

Por ejemplo, una marca de productos tecnológicos podría tener comentarios positivos en sus redes sociales y mantener una buena relación con los medios. Sin embargo, al preguntar a distintas plataformas de IA cuáles son las alternativas más recomendables de su categoría, podría descubrir que su nombre no aparece o que sus productos son descritos con características que ya no corresponden a su oferta actual.

Esta situación no significa necesariamente que la marca tenga una mala reputación. Puede responder a diferencias en las fuentes consultadas, la formulación de las preguntas, la disponibilidad de información o el funcionamiento de cada sistema. Precisamente por eso, la escucha de IA debe entenderse como una nueva fuente de señales para el análisis reputacional, no como una medición definitiva de lo que piensa el público.

¿Por qué importa lo que una IA responde sobre una marca?

Las respuestas generadas por IA pueden influir en la primera impresión que una persona construye sobre una organización, especialmente cuando utiliza estas herramientas para investigar productos, comparar servicios o conocer empresas antes de tomar una decisión.

Un estudio de Semrush, AI Visibility Index 2026, analizó 126 millones de consultas de búsqueda con IA en Estados Unidos, realizadas entre enero y abril de 2026. La investigación examinó cómo aparecen, son mencionadas y se representan las marcas en diferentes entornos de búsqueda generativa. El volumen del análisis muestra que la presencia de las empresas en estas plataformas ya constituye un campo de medición propio.

Sin embargo, aparecer en una respuesta no equivale automáticamente a contar con una buena reputación. Una organización puede ser mencionada con frecuencia, pero asociada con atributos que no reflejan su posicionamiento actual. También puede estar ausente de recomendaciones relevantes para su categoría.

Pensemos en una empresa peruana que durante años fue reconocida por un producto específico, pero que actualmente ofrece soluciones mucho más amplias. Si las herramientas de IA continúa describiéndola únicamente a partir de su actividad anterior, existe una diferencia entre la identidad que la organización busca proyectar y la información que reciben quienes la investigan.

Desde las relaciones públicas, identificar esa diferencia puede ayudar a revisar la narrativa corporativa, actualizar información y reconocer oportunidades para comunicar mejor la evolución del negocio.

Cinco aspectos que las marcas deberían monitorear en las respuestas de IA

La escucha de IA puede incorporarse gradualmente a los procesos de monitoreo existentes. Para comenzar, proponemos observar cinco dimensiones.

1. Presencia de marca

El primer paso consiste en identificar si una organización aparece cuando los usuarios consultan por empresas, productos o servicios relacionados con su sector. Por ejemplo, una compañía especializada en soluciones para construcción podría analizar qué marcas aparecen ante preguntas como “¿qué empresas ofrecen soluciones para infraestructura sostenible en Perú?” o “¿qué proveedores desarrollan tecnologías para gestionar el agua?”.

El objetivo no debería ser aparecer en todas las respuestas, sino comprender en qué conversaciones relevantes está presente la marca y en cuáles no. También conviene comparar los resultados entre distintas herramientas, porque cada plataforma puede producir respuestas diferentes.

2. Atributos asociados

Debemos revisar cómo se describe una marca. ¿La IA la presenta como innovadora, accesible, especializada o tradicional? ¿Destaca productos que siguen vigentes? ¿Reconoce su actividad actual o utiliza información antigua? Estas asociaciones permiten detectar diferencias entre el posicionamiento que busca construir una organización y la descripción que ofrecen los sistemas generativos.

Por ejemplo, una empresa que ha invertido en iniciativas de sostenibilidad podría encontrar que esas acciones todavía no aparecen cuando se consulta por sus principales características. Esto no demuestra por sí solo una falla de comunicación, pero sí plantea una oportunidad para revisar cómo está documentando y difundiendo sus avances.

3. Precisión de la información

Las herramientas de IA pueden producir respuestas incompletas o incorrectas. Por ello, la verificación debe formar parte del monitoreo. Entre los datos que conviene revisar se encuentran la descripción del negocio, sus productos y servicios, el nombre de sus representantes, sus mercados de operación y cualquier información que pueda influir en decisiones de consumidores o potenciales aliados.

Imaginemos que una persona consulta si una empresa tiene operaciones en determinada ciudad y recibe una respuesta desactualizada. Aunque la información correcta se encuentre en su página web, el usuario podría quedarse únicamente con lo que leyó en la herramienta. Detectar estos casos permite evaluar si es necesario actualizar información pública, corregir registros o reforzar las fuentes oficiales disponibles.

4. Fuentes que respaldan las respuestas

Una de las preguntas más importantes es de dónde proviene la información que aparece asociada con una marca. La investigación What Is AI Reading?, actualizada por Muck Rack en 2026, analizó más de un millón de enlaces citados por modelos de IA y encontró que aproximadamente una cuarta parte de las citas correspondía a fuentes periodísticas.

Este hallazgo resulta especialmente relevante para las relaciones públicas, y es que los medios siguen formando parte del ecosistema informativo que utilizan algunas herramientas generativas para elaborar sus respuestas.

Sin embargo, es importante distinguir entre una fuente citada y una fuente efectivamente utilizada para generar una afirmación. Además, no todos los sistemas muestran referencias de la misma manera. Para una marca, revisar las fuentes visibles puede ayudar a identificar qué contenidos públicos están asociados con sus principales atributos y qué información podría necesitar actualización o mayor contexto.

5. Comparación con competidores

La escucha de IA también permite observar cómo se presenta una marca frente a otras organizaciones de su categoría. Una empresa de servicios financieros, por ejemplo, podría analizar qué instituciones aparecen cuando se pregunta por alternativas para emprendedores, qué características se destacan y qué criterios utiliza la respuesta para compararlas. Este ejercicio puede revelar oportunidades para fortalecer determinados mensajes, documentar mejor una especialidad o comprender qué atributos están siendo asociados con otras empresas.

No obstante, los resultados deben interpretarse con cuidado. Una recomendación generada por IA no equivale a una encuesta de preferencia ni representa necesariamente la opinión del mercado. Su utilidad está en identificar patrones de representación que puedan contrastarse con otras fuentes de investigación.

Cómo incorporar la escucha de IA a una estrategia de relaciones públicas

No es necesario comenzar con una herramienta compleja para realizar una primera evaluación. Una organización puede desarrollar un ejercicio exploratorio a partir de consultas relevantes para su negocio.

El primer paso es construir una lista de preguntas que sus públicos podrían realizar. Conviene incluir consultas sobre la empresa, su sector, sus productos, sus competidores y los atributos por los que desea ser reconocida.

Después, podemos ejecutar esas preguntas en distintas plataformas, documentando la fecha, la herramienta utilizada, la formulación exacta de la consulta, la respuesta y las fuentes visibles.

Es importante repetir las pruebas periódicamente y, cuando sea posible, bajo condiciones comparables. Las respuestas pueden cambiar según la herramienta, el momento, el idioma, la ubicación, la personalización y la forma de preguntar.

A partir de esa información, podemos identificar patrones: menciones frecuentes, ausencias, atributos recurrentes, errores y diferencias entre plataformas. El siguiente paso es contrastar los hallazgos con el monitoreo de medios, la escucha social, las investigaciones de percepción y la información que maneja la organización.

Actualmente también existen soluciones especializadas para este trabajo. Plataformas como Semrush permiten revisar menciones, citas y oportunidades de visibilidad en respuestas generadas por IA. Por su parte, Muck Rack anunció en septiembre de 2026 funciones de monitoreo basadas en consultas reales de consumidores, orientadas a identificar preguntas relevantes para marcas y equipos de comunicación.

Estas herramientas pueden facilitar el seguimiento, pero no reemplazan el análisis profesional. La información necesita interpretarse considerando los objetivos, públicos y contexto de cada organización.

Escuchar también implica saber qué hacer con la información

Detectar que una IA ofrece una descripción incorrecta o incompleta de una marca no significa que exista una forma inmediata de modificar todas sus respuestas. Tampoco sería recomendable responder creando contenido únicamente para intentar influir en un algoritmo, sin considerar su utilidad o veracidad.

Desde una perspectiva de reputación, las acciones deberían concentrarse en fortalecer la información pública disponible: mantener actualizados los canales oficiales, documentar iniciativas relevantes, facilitar el acceso a datos verificables y desarrollar contenidos que respondan a necesidades reales de información.

Las relaciones con los medios también conservan un papel importante. Una cobertura periodística pertinente puede contribuir a que exista información independiente y contextualizada sobre una empresa, aunque ninguna publicación garantiza que una herramienta de IA la citará o reproducirá correctamente. La escucha de IA puede ayudar a identificar oportunidades, pero la respuesta estratégica sigue dependiendo de la calidad de la comunicación.

La reputación también se observa en las respuestas de IA

La inteligencia artificial está incorporando una nueva dimensión a la manera en que las personas descubren y comparan organizaciones. Para las empresas, esto supone ampliar las preguntas que tradicionalmente han guiado el monitoreo reputacional. También necesitamos observar qué información reciben las personas cuando preguntan por nuestra marca a una herramienta de IA.

En Trend, consideramos que la escucha de IA debe integrarse a una visión más amplia de la comunicación estratégica. Su valor está en identificar cómo se está representando a una organización, contrastar esa información con la realidad y tomar mejores decisiones. Las herramientas cambiarán, al igual que sus modelos y formas de presentar resultados. Lo que permanece es la necesidad de construir una reputación respaldada por información confiable, relaciones sólidas y acciones consistentes. Además, si durante años nos hemos preguntado qué dice internet sobre una marca, ahora también necesitamos saber qué responde la IA cuando alguien pregunta por ella.

¿Qué queda para los comunicadores cuando la IA puede crear contenido en segundos?

¿Qué queda para los comunicadores cuando la IA puede crear contenido en segundos?

La inteligencia artificial forma parte de nuestro día a día. Hoy redacta correos, crea imágenes, produce videos, resume reuniones y responde consultas complejas en cuestión de segundos. Lo que hasta hace pocos años parecía una promesa futurista, se ha convertido en una herramienta cotidiana para agencias, áreas de marketing, comunicación corporativa y medios de comunicación. Según un informe de Mckinsey, el 88 % de las organizaciones reporta utilizar IA de forma regular en al menos una función empresarial, frente al 78 % registrado apenas un año antes.

Sin embargo, surge una pregunta que cada vez cobra más relevancia: si la IA ya puede escribir, diseñar y responder, ¿qué seguirá siendo exclusivamente humano? La respuesta tiene menos que ver con la tecnología y más con la confianza.

La IA acelera procesos, pero no construye relaciones

Uno de los mayores aportes de la IA generativa es su capacidad para optimizar tareas y aumentar la productividad. Permite generar contenido en minutos, automatizar procesos y agilizar decisiones operativas. Sin embargo, existe una diferencia fundamental entre producir información y construir relaciones. La confianza se construye a partir de experiencias compartidas, coherencia en el tiempo, empatía y credibilidad. Son elementos que se fortalecen con cada interacción y que siguen dependiendo, en gran medida, del criterio humano.

El estudio de la Universidad de Melbourne y KPMG revela una realidad interesante, y es que aunque la adopción de la IA crece aceleradamente, también aumentan las preocupaciones sobre su uso. El 64 % de las personas afirma confiar en los resultados generados por inteligencia artificial sin verificar necesariamente su precisión, mientras que el 53 % reconoce haber cometido errores en su trabajo como consecuencia de esa confianza excesiva en la tecnología.

Estos datos reflejan que utilizamos más la IA, pero seguimos necesitando juicio humano para interpretar, validar y contextualizar sus resultados. Por eso, aunque la IA y la comunicación avanzan de la mano, la confianza continúa dependiendo de factores profundamente humanos.

La confianza se ha convertido en el activo más escaso

Las audiencias viven expuestas a una cantidad de información sin precedentes. Cada día consumen noticias, contenido generado por usuarios, publicaciones corporativas, recomendaciones de creadores de contenido, publicidad segmentada y respuestas automatizadas. Paradójicamente, cuanto más contenido existe, más difícil resulta generar credibilidad.

El mismo estudio global de KPMG, revela que el 49 % de las personas en el mundo está dispuesta a confiar en los sistemas de inteligencia artificial. Esta cifra demuestra que, aunque la tecnología avanza, la confianza todavía no la acompaña al mismo ritmo. Ahora, las organizaciones compiten por generar credibilidad, legitimidad y vínculos duraderos con sus públicos.

Lo que la IA todavía no puede replicar

Muchos se han preguntado: ¿reemplazará a las personas? Pues, la historia demuestra que las tecnologías transforman profesiones, automatizan tareas y redefinen industrias, pero rara vez sustituyen aquello que constituye la esencia del trabajo humano. En comunicación ocurre exactamente lo mismo. La IA puede redactar un comunicado de prensa, proponer titulares, resumir informes o identificar tendencias. Sin embargo, todavía existen capacidades que siguen dependiendo del criterio, la experiencia y la sensibilidad humana, como por ejemplo:

Interpretar contextos complejos

La comunicación ocurre dentro de realidades sociales, culturales y emocionales. Comprender esos matices sigue siendo una tarea muy humana.

Gestionar crisis reputacionales

Cuando una organización enfrenta una crisis, las decisiones no se toman únicamente con datos. También requieren juicio, experiencia y sensibilidad.

Construir relaciones de confianza

Las relaciones con periodistas, clientes, colaboradores, comunidades y otros stakeholders se construyen a través de vínculos humanos.

Ejercer empatía

Entender cómo se siente una audiencia, anticipar reacciones o conectar emocionalmente continúa siendo un diferencial humano.

Reputación corporativa en tiempos de inteligencia artificial

La expansión de la IA también plantea nuevos desafíos reputacionales. Deepfakes, contenido sintético, desinformación y automatización masiva están cambiando el entorno comunicacional. En este contexto, la reputación corporativa se vuelve más relevante que nunca. 

Cuando las audiencias dudan de lo que ven, escuchan o leen, la confianza acumulada por una organización se convierte en un activo fundamental. Las marcas que han construido credibilidad durante años tienen una ventaja competitiva difícil de replicar. Por el contrario, aquellas que basan su comunicación únicamente en volumen o visibilidad pueden enfrentar mayores dificultades para diferenciarse. La confianza actúa como un filtro.

¿Qué habilidades necesitarán los comunicadores del futuro?

Las habilidades más valoradas en los próximos años probablemente serán:

  • Pensamiento crítico.
  • Gestión reputacional.
  • Inteligencia emocional.
  • Escucha activa.
  • Capacidad de análisis.
  • Creatividad estratégica.
  • Gestión de crisis.
  • Construcción de relaciones.

Curiosamente, todas tienen un elemento en común: son profundamente humanas.

Más IA, más humanidad

A medida que la inteligencia artificial gana protagonismo, los atributos humanos se vuelven más valiosos:

  • La empatía destaca en un entorno automatizado.
  • La autenticidad sobresale frente al contenido masivo.
  • La confianza se convierte en un diferenciador cuando cualquier mensaje puede ser generado por una máquina.

Las organizaciones más exitosas serán aquellas capaces de combinar eficiencia tecnológica con criterio humano.

El enfoque Trend: la tecnología potencia, la confianza diferencia

En Trend, creemos que la IA representa una oportunidad extraordinaria para transformar la comunicación. Nos permite ser más eficientes, más ágiles y más productivos; pero también creemos que los elementos que realmente construyen reputación siguen siendo humanos.

La inteligencia artificial y la comunicación continuarán evolucionando juntas. La IA generativa seguirá revolucionando procesos, la comunicación estratégica será más importante que nunca, y la reputación corporativa continuará siendo un activo esencial para las organizaciones. 

«La inteligencia artificial es una herramienta excepcional para amplificar la voz, pero nunca podrá suplantar nuestra alma corporativa. En la era de la reputación algorítmica y los motores generativos, la ventaja competitiva no estará en quién tiene el mejor prompt, sino en quién mantiene la relación más honesta y transparente con sus stakeholders. Al final del día, la tecnología genera la data, pero solo los humanos otorgamos la credibilidad y confianza que el mercado requiere», finalizó Augusto Ayesta, CEO de Trend PR & Reputación. 

Ser Community Manager en 2025: el nuevo rol estratégico del CM

Ser Community Manager en 2025: el nuevo rol estratégico del CM

El rol del Community Manager ha evolucionado: hoy va más allá de gestionar redes sociales; ahora implica convertir cada interacción en una oportunidad estratégica para construir marcas. Este perfil se adapta a nuevas tecnologías y aporta valor desde las agencias mediante una gestión más analítica y creativa. Según datos de Creatorlabz, el 86 % de las empresas considera que la gestión de comunidades es clave, y el 72 % planea incrementar su inversión en esta área durante 2025.

El contexto actual del rol CM

En Trend apostamos por ir más allá del “me gusta” y los comentarios. El Community Manager hoy es:

  1. Estratega y analista: no basta con publicar; hay que medir, interpretar y optimizar en tiempo real.
  2. Creativo técnico: integrar IA, video, diseño y copywriting exige habilidades interdisciplinarias.
  3. Gestor de reputación y crisis: monitorizo menciones con herramientas y actúo con rapidez para mitigar impactos negativos.
  4. Enlace comunitario: construye conexiones auténticas entre marca y público, generando fidelidad.
  5. Formador interno: educar a clientes y equipos sobre buenas prácticas digitales es parte del día a día.

Principales tendencias para el community management en 2025

1. IA generativa + autenticidad

Herramientas como ChatGPT permiten automatizar publicaciones y respuestas; sin embargo, el verdadero valor está en mantener una voz humana y cercana en todos los post. Cuidado con caer en la tentación de la automatización que plantea la IA.

2. Analítica en tiempo real

El éxito de una campaña no se mide al final. Los CM analizan métricas al momento: reacciones, clics y engagement. En las agencias de comunicación como Trend, esto agiliza la toma de decisiones y optimiza resultados.

3. Contenido relevante y personalizado

La clave es conectar con precisión. En 2025, los Community Managers apuestan por contenidos diseñados específicamente para cada plataforma y audiencia, dejando atrás los mensajes genéricos. La personalización -basada en el análisis de datos, comportamiento e intereses- mejora la experiencia del usuario y aumenta el engagement de manera importante.

4. Comunidades íntimas y segmentadas

El enfoque es construir vínculos reales. En lugar de enfocarse en grandes audiencias, los CM priorizan la creación de comunidades más pequeñas, activas y afines a la marca. Espacios como grupos privados en Facebook, canales de difusión en Instagram o comunidades en WhatsApp o Telegram permiten conversaciones más cercanas y personalizadas, donde el valor está en la interacción auténtica.

5. Crisis y reputación en tiempo real

Las plataformas amplifican cualquier error, lo que obliga al CM a estar siempre alerta y contar con herramientas de monitorización y protocolos de respuesta inmediata. Un CM es el puente emocional entre marca y usuarios.

Cómo aplicar estas tendencias en la gestión de una marca

Implementación de IA responsable 

Utilizar ChatGPT y otras tecnologías para generar primeros borradores y prompts creativos, luego adaptar el tono para reflejar la personalidad de la marca. Esto permite reducir tiempos y mantener la consistencia.

Herramientas de escucha y alertas 

Integrar herramientas como Talkwalker, Mention y Brandwatch para monitorear menciones y sentimiento en tiempo real. De esta manera, poder actuar ante una posible crisis antes de que escale.

Estrategia por canal 

  • Instagram/reels: contenido visual aspiracional con llamadas a la acción.
  • TikTok: videos basados en consultas del público, aplicando estrategias vistas en Loomly.
  • Facebook/grupos: gestionar comunidades cerradas, promuevo lives y debates para fortalecer lazos.
  • LinkedIn: facultar a empleados como embajadores; utilizamos newsletters y debates profesionales.

Finalmente, un community manager tambièn capacita a diseñadores, redactores y comunicadores en general en tendencias y buenas prácticas digitales. Así, el equipo trabaja alineado y cocrea contenido auténtico.

Fuentes: 

Generación Beta: conoce a la nueva generación de la IA, nacida entre 2025 y 2039

Generación Beta: conoce a la nueva generación de la IA, nacida entre 2025 y 2039

El 2025 marca el inicio de una nueva generación denominada la Generación Beta. Los nacidos a partir de este año crecerán en un mundo hiperconectado y moldeado por la inteligencia artificial (IA), que promete transformar y liderar cambios significativos en cómo interactuamos y desarrollamos un mundo más sostenible. Pero ¿Qué los harán únicos y cómo redefinirán en el futuro? Descúbrelo en la siguiente nota. 🤖

¿Quiénes son la Generación Beta?

Son aquellas personas nacidas entre 2025 y 2039, hijos de los millennials más jóvenes y de los integrantes más antiguos de la Generación Z. De acuerdo con el estudio de la consultora McCrindle, esta generación representará aproximadamente el 16% de la población mundial para el 2035, por lo que muchos de ellos podrán vivir para ver el siglo XXII. 

Luego de la Generación Beta, le sucederá la Generación Gamma (nacida entre 2040 y 2054) y, posteriormente, la Generación Delta (nacida entre 2055 y 2069), manteniendo un periodo de tiempo de 15 años. Según el modelo desarrollado por McCrindle, permitirá a los analistas realizar comparaciones más profundas y observar cómo evolucionan las características socioculturales, tecnológicas y económicas a lo largo del tiempo.

Características y desafíos de la Generación Beta

El nacimiento de la Generación Beta establece una nueva era para la humanidad. Entre las principales características y desafíos que definirán esta población tenemos:

1. Ecosistema hiperconectado

La Generación Beta crecerá inmersa en un ecosistema digital donde la tecnología no solo será una herramienta, sino una extensión de su vida cotidiana. Su aprendizaje se adaptará automáticamente a sus necesidades mediante plataformas educativas y espacios inteligentes que estarán optimizados por las diferentes herramientas de IA.

Asimismo, serán los pioneros en vivir plenamente en una sociedad basada en el metaverso, donde la realidad física y digital se entrelazan, transformando aspectos cruciales como el empleo, la interacción y el ocio.

2. Sociedad en constante evolución

Este grupo se enfrentarán a problemáticas actuales globales como el cambio climático y la migración masiva. Ante esta realidad, ellos serán los principales agentes de cambio, adoptando hábitos de consumo responsables desde temprana edad, priorizando productos ecológicos y servicios sostenibles.

Además, al ser criados por padres millennials y de la Generación Z, su formación y desarrollo en la sociedad estarán marcados por valores como la adaptabilidad y la igualdad. Por lo tanto, la generación Beta será defensora activa de la justicia social, liderando movimientos que refuercen la diversidad e inclusión, a fin de construir sociedades más equitativas.

3. Conectados pero individualizados

Esta comunidad redefinirá las dinámicas sociales al encontrar un equilibrio entre la hiperconectividad y la individualidad. Los integrantes de esta nueva población se formarán en un entorno de tecnología omnipresente, priorizarán experiencias que les permitan destacar como individuos únicos, utilizando plataformas digitales para conectar y reforzar su identidad personal.

En este sentido, redefinirán los límites de la pertenencia, combinando comunidades físicas y virtuales para crear una nueva dinámica de interacción social. De esta manera, surgirán formas de colaboración que trascienden fronteras y culturas, fomentando un verdadero sentido de pertenencia más inclusivo, adaptado a un mundo interconectado.

4. Promotores de soluciones sostenibles e innovadores

La sostenibilidad será una de las principales prioridades de esta nueva generación en su día a día. Con una conciencia ambiental cultivada desde temprana edad, adoptarán el cuidado del planeta como una responsabilidad tanto colectiva como individual. La transformación de industrias mediante energías renovables, movilidad eléctrica y economía circular será una acción clave impulsada por esta población.

Asimismo, la creación e implementación de tecnologías verdes, como edificios autosuficientes y dispositivos biodegradables, serán soluciones innovadoras que desarrollará esta nueva generación, a fin de proteger el planeta y reducir el impacto ambiental. 

Desde su estrecha relación con la tecnología hasta su papel como impulsores de la sostenibilidad, esta nueva generación promete dar forma a una nueva era que podría ser recordada como el momento de mayor innovación y adaptación de la humanidad.

No cabe duda que la Generación Beta redefinirá las normas y valores de la sociedad, abriendo paso a un futuro más tecnológico, sostenible e inclusivo a nivel global. Y tú, ¿qué otro dato conoces de esta nueva generación? Cuéntanos en los comentarios

Fuentes consultadas

Estas son las seis tendencias de marketing digital para 2025

Estas son las seis tendencias de marketing digital para 2025

El 2025 promete ser un año clave, lleno de innovaciones que transformarán la forma en que las marcas se relacionan con sus audiencias. Líderes de Google en Europa, Oriente Medio y África han compartido sus principales predicciones en marketing digital que trae consigo este nuevo año.

Para tener una tener un panorama claro, hemos preparado este blog con todas las tendencias que marcarán la pauta del 2025. 🚀

1. Resurgimiento de modelos de marketing mix (MMM)

Los modelos de marketing mix (MMM) han sido herramientas fundamentales para medir el rendimiento de los canales de marketing y la asignación de presupuestos. Aunque durante años estos modelos fueron considerados complejos y costosos, este 2025 funcionarán de forma más rápida y eficaz para ofrecer una visión integral del rendimiento multicanal.

La integración de nuevos modelos de atribución y las pruebas de incrementalidad harán que el MMM sea más accesible y útil, lo que permitirá a las marcas ajustar sus estrategias con mayor efectividad y optimizar sus presupuestos de forma más inteligente.

2. Agentes de IA

La inteligencia artificial (IA) continuará transformando el marketing digital este nuevo año. Los agentes de IA, conocidos como «directores de simplificación» serán capaces de procesar grandes volúmenes de datos de diversas fuentes (texto, imágenes, voz y video) para ayudar a las marcas a tomar decisiones estratégicas más rápidas y eficaces.

Como bien indica Guillaume Roques, el Director Senior de Marketing de Google Cloud, el auge de los agentes de IA se acelerará considerablemente en el 2025, los cuales incluirán actualizaciones de las herramientas de IA existentes, que harán que los agentes de IA sean más accesibles como por ejemplo, Gemini 2.0.

3. Vídeos de productos

Este formato transformará la manera en que las marcas interactúan con los consumidores, proporcionando una plataforma donde el contenido visual y la compra se fusionan de manera efectiva. Según cifras de Statista, se prevé que los ingresos de productos comerciales en redes sociales superen el billón de dólares para 2028. Por lo tanto, este 2025 se estima que el video se convertirá en el recurso más efectivo para atraer a los consumidores y generar conversiones. 

De acuerdo con Alison Lomax, Managing Director de YouTube, aquellos que quieran aprovechar esta tendencia deberán realizar 3 acciones importantes para llevarlo a cabo:

  1. Crea experiencias de compra con vídeos de YouTube de producto.
  2. Realizar campañas de Generación de demanda con feeds de productos para convertir los anuncios en un escaparate virtual.
  3. Colaborar con creadores para atraer a los usuarios y ampliar la cobertura.

4. Marketing consciente

Es una tendencia se enfoca en crear buenas experiencias que respeten el tiempo y bienestar de los usuarios, evitando sobrecargarlo de información. En este sentido, las marcas adoptarán una estrategia más ética, personalizada y menos intrusiva. Para lograrlo, Francois Bracq, Head of Innovation Partners de Google Francia, recomienda desarrollar una estrategia de datos.

“Recoger y analizar datos de clientes con su consentimiento es fundamental para identificar sus necesidades y preferencias personales. De esta forma, podrás ofrecerles experiencias lo más relevantes posible en vez de bombardear a los usuarios con información que no les interesa”, agrega el especialista. Además, al implementar una estrategia enfocada en el marketing consciente, permitirá a las marcas construir relaciones más auténticas y duraderas con sus audiencias.

5. Marketing de aplicaciones 3.0 impulsado por IA

El marketing dentro de aplicaciones está avanzando rápidamente, y en 2025, la Inteligencia Artificial jugará un papel crucial en su evolución. Para Edina Baur, Director of Growth Marketing de Europa y África de Google, las marcas recurrirán cada vez más a la IA para conseguir acciones específicas dentro de sus aplicaciones, como compras, descubrimiento o chats en directo.

Plataformas como Spotify y Duolingo ya están utilizando IA para personalizar la experiencia de sus usuarios, y otras marcas seguirán este ejemplo para aumentar su engagement en sus aplicaciones. Con esta evolución, las marcas podrán aumentar la retención de usuarios y fomentar una mayor monetización. 

6. Marketing ético

Los consumidores actuales están más informados y son más exigentes respecto a los valores de las marcas con las que interactúan. De acuerdo con Johan Erickson, Inside Leader del Norte de Europa de Google, señala que las empresas deberán integrar la sostenibilidad, la inteligencia artificial y la inclusión para garantizar el éxito de sus estrategias de marketing. Además, aquellas marcas que adopten una postura responsable y ética no solo mejorarán su reputación, sino que también fortalecerán la lealtad de sus clientes a largo plazo.

Las predicciones en marketing digital para 2025, identificadas por los líderes de Google, señalan una clara dirección hacia la personalización, la inteligencia artificial y un enfoque ético más fuerte. Y tú, ¿estás preparado para sacar el máximo provecho a las tendencias de que nos trae este nuevo año? Atrévete a experimentar y descubre cómo estos conceptos pueden potenciar en tus próximas estrategias. Cuéntanos en los comentarios cuál de ellas deseas implementar pronto. ¡Te leemos!

Fuentes consultadas

Trend | Agencia de PR & Reputación
Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.